miércoles, 19 de marzo de 2014

---LUCIFER---

LUCIFER.
A 19 de marzo de 2014.
Hola hijos míos.

Dictadores de derechas, dictadores de izquierdas, dictadores del centro derecha o centro izquierda. Asesinos de derechas, de izquierdas, de centros derechas e izquierdas. Ladrones y mentirosos de derechas, izquierdas, de centro izquierda o derecha. Corruptos e hipócritas de derechas, centros e izquierdas. Iluminatis, masones, etc. Cristianos, musulmanes, judíos, etc. Buenos y malos. Regulares buenos y regulares malos. Mejores buenos y mejores malos. Peores malos y peores buenos. ¿Y todos estos conceptos, calificativos, nombres, adjetivos, etc., para qué? ¿Y todos estos adjetivos, conceptos,  nombres y  calificativos, conforme a qué? ¿Y todos estos contextos y pretextos en base a qué? ¿Tantos calificativos y adjetivos con que oscuros objetivos? ¿Y tantos maliciosos pretextos para parir tantos tontos conceptos?
¿Por qué digo estas cosas a todos estos sociópatas? ¿Tal vez porque tan solo discuten entre sí por el poder, y por poder robar más unos que otros? Bueno, para daros unas ligeras pistas simbólicas, os diré que, antiguamente los asesinos, ladrones, piratas, etc., enterraban y escondían sus tesoros robados en cuevas, pero que hoy en día, es tal la corrupción a nivel institucional e internacional, que los tiempos de Noé, parecen un juego de niños que se roban los chupetes, o los dedos para chupar, porque, ahora nuestros modernos asesinos, ladrones, piratas, ricos, empresarios, políticos, religiosos, etc., han legalizado de tal manera la corrupción, que a sus cuevas de ladrones, donde esconden sus tesoros robados a sus pueblos, a sus ciudadanos, o, a otros pueblos, les han cambiado el nombre, y ahora se llaman, o las hacen llamar: Paraísos Fiscales.


Un día en que me encontraba andando, me puse a pensar si en realidad estaba caminando, ¿pero andando donde? ¿Y caminando hacia donde? ¿Estaba yo andando sobre mis pies, o andando sobre el suelo? ¿Tal vez estaba caminando sobre el camino o haciendo camino? ¿Quizás acaso, estaría andando sobre un camino, o caminando sobre un destino? ¿A lo mejor tal vez, estaba destinado a recorrer andando por este o aquel camino?

Yo como todo el mundo, y como todo el mundo, me refiero a la gente sencilla y humilde en estudios, diplomas o títulos, gente común, ciudadanos esclavos o borregos, que muchas veces no queremos o deseamos estudiar ya desde niños, porque nos amarga la vida, y, porque los estudios están enfocados para seleccionar a los más egoístas y maliciosos, para que destaquen, se desarrollen y se vuelvan seres manejadores, capataces sin escrúpulos de los poderosos de turno. Si. Porque ya desde niños y aunque siendo todavía seres irracionales, se comprende y comprendemos, que estas aptitudes que nos obligan a desarrollar forzosamente no son buenas, ni están dedicadas a formarnos para ser felices, ni mucho menos están dedicadas a formarnos para hacer felices a los demás, sino todo lo contrario, que están maliciosamente conformadas para desarrollar unas cualidades egoístas, arrogantes, orgullosas y soberbiamente individualistas, que por supuesto estas son unas claras características del desarrollo del carácter de los instintos animales de nuestros cuerpos físicos.

Desde niño fui siempre de comer mucho y cagar poco. Pero con el tiempo que me tocó vivir, quizás porque las circunstancias más que conscientemente, inconscientemente uno las busca, y uno crea, o, en ellas uno para bien o para mal, se recrea, cuando las encuentras ya hechas, servidas o cocinadas, o porque tal vez casi todo el tiempo de la vida uno es y se comporta como un tonto, como un listo, o se es bueno, o se es malo, o se está bien o enfermo, se es un paranoico, o se está alegre, triste, y se ríe o se llora, y a veces inteligente, ingenioso o poeta. Pues con todo este tiempo de la vida, en que a uno le toca, lo busca o intenta amar  y ser amado, aunque casi siempre esta conjunción de sentimientos y emociones, suelan dar como resultado el ser manipulado, vapuleado, despreciado y odiado. Y toda esta suma de calamidades que deterninan un sinfín de enfermedades, sin lugar a dudas, son todas ellas debidas, a que desde niños se nos educa y enseña, para ser unos animales competitivos egoístas, y cuando uno no reúne principalmente en su propia naturaleza tales características, sino que su espíritu tiene otras metas e ideales, que a muchos se les antojan que no son válidos para la vida o importantes para sobrevivir en un mundo donde las hienas se creen mejores que los lobos y viceversa, y constantemente se pelean acusándose de mentirosos, corruptos, ladrones, asesinos, de religiosos, de ateos, de creer en Dios, etc. ¡Vaya mundo, donde los lobos y las hienas se disputan los borregos! ¡Vaya mundo, donde los halcones y los cuervos se precipitan sobre los pajarillos, unos dejándose caer sobre estos, y los córvidos precipitándose sobre ellos cuando están en sus nidos, sabiendo que si el padre o la madre no salta del nido y hecha a volar, serán devorados sobre este, y, si escapan, serán devorados sus huevos o sus tiernecitos pollitos! Y yo que nunca me gustó ni ser lobo, ni hiena, ni halcón ni cuervo, ni borrego, ni pajarillo, sino más bien defensor de borregos y protector de pajarillos, que no es lo mismo que ser espantapájaros, me tocó en esta vida la peor parte. Por lo que a lo largo y estrecho de esta vida fui constantemente atacado por hienas y lobos, por halcones y cuervos, y cuando ya estaba cansado, muy cansado y herido de batallar, hasta los borregos y pajarillos, se sumaban a esta fiesta de lujosos desprecios y humillaciones, dando como resultado que ahora con el tiempo, mi tiempo agotado por tanta derrota, sufrimiento, persecución, angustias, y de mucho ayuno, oración, y, ahora pues me he vuelto, o mejor, ahora soy de comer poco y cagar mucho.

Bueno algunos ya comprenderéis que esto de comer y cagar, no va solo por la comida, sino más bien, por todo lo que uno tiene que tragar y expulsar de su alma, en emociones, sentimientos, pensamientos, pasiones, deseos, actos y comportamientos, propios y ajenos. Puesto que, al principio e inocentemente asimilamos mucho de todo cuanto nos rodea y dejamos salir pocas cosas. Porque al principio somos como esponjas que de todo nos embebemos y poco meamos. Pero con el mucho tiempo. Y con el cansado y largo camino andado, y de tal manera de todo haberme mojado, me siento aburrido y hastiado, que ahora, de todo lo que me dais, poco como y de todo cago.

Bueno, ya veis a lo que me refiero. Tal vez no miréis a donde quiero llegar. O simplemente no seáis capaces de ver a donde quiero ir, ni sepáis mirar lo que trato de describir. Mejor será no pensar, y ponerse cada cual a soñar. Siempre es más fácil fantasear, con lo que a uno le gusta y apetece, que ponerse a divagar o meditar, con lo que otro dice o a otro se le ocurre.

¿Pero por qué os digo todas estas cosas? ¡Debe de ser porque me aburro! ¡O tal vez sea porque tengo ganas de decirlo, o tengas ganas de desganarme de vosotros! Lo cierto es que no me siento cansado de mí mismo, sino cansado de vosotros. Cansado de veros tal como sois. Cansado de saber cómo pensáis y sentís. Cansado de notar como os emocionáis con las cosas de la vida que no conducen a la vida. Cansado de valorar vuestras pasiones convertidas en baratos culebrones. Baratos culebrones en que habéis convertido vuestras vidas vacías de verdadera vida. Pues aunque la vida siempre es verdadera, no así siempre es verdadero el sentido que le dais a la vida. Pues aunque el sentido de la vida siempre es verdadero, no es verdaderamente satisfactoria para la prolongación de la vida vuestra manera de vivir. Pues cuando la vida es manejada sin cautela por borrachos, drogadictos, ángeles caídos, mujeres, niños y demás seres irracionales, dan como resultado una sucesión de mortales accidentes de tráfico evolutivo. La vida de los descendientes de Adán y Eva, no evoluciona, ni se perfecciona de igual manera que el resto de la humanidad, ni como por supuesto, el resto de la vida irracional que nos rodea en este mundo. La vida irracional evoluciona y se perfecciona, principalmente a través de instintos, emociones, sentimientos y pasiones, irracionales. Porque así están constituidos y formados, y esto es bueno para ellos y para que su vida algún día tenga la oportunidad, de que Dios la dote de racionalidad, de la capacidad, del poder natural de distinguir el bien del mal. Pero los descendientes de Adán y Eva, ya estamos dotados del soplo de vida genético de nuestro Creador, y nuestras vidas no se perfeccionan o evolucionan, de la misma manera que los seres irracionales, sino todo lo contrario. Puesto que si los descendientes de Adán y Eva, aplicamos las mismas leyes naturales instintivas e irracionales, que los demás animales, en vez de elevarnos en la evolución y perfeccionarnos tras los pasos de Quien es ya perfecto comparado con nosotros, de nuestro Creador, pues involucionaríamos, volveremos a nuestros estado irracional y seguiríamos el camino inverso, el cual está recorriendo Lucifer, el diablo y sus ángeles caídos. A los cuales les espera la verdadera muerte. Más la verdadera muerte no es que su vida desaparezca. Más la verdadera muerte no es que su vida realmente se muera. Sino que la verdadera muerte consiste, en la muerte de su individualidad personal. La verdadera muerte, es la muerte de tener conciencia de uno mismo, y de su personalidad. ¡Es la muerte de la conciencia sobre la existencia de uno mismo! ¡Esta muerte es y significa, el retorno a la vida inconsciente, porque la vida  es eterna! ¡Esta muerte, es la muerte de la personalidad de un ser, no de su vida! ¡Porque lo que Dios pretendió al crearnos a su Imagen y Semejanza, no era la eternidad de la vida, porque la vida ya es eterna, sino, la eternidad de nuestra personalidad individual, como sujetos únicos! ¡Comprendéis ahora la diferencia entre la vida eterna y la verdadera muerte! ¡No es lo mismo ser consciente de uno mismo y manejar con su libre albedrio su vida y conducirla eternamente, que no tener ningún tipo de personalidad y formar parte de la vida inconsciente, de la vida irracional, de la vida que no tiene la capacidad de reconocerse a sí misma, ni como un ser vivo, ni como un individuo, ni tiene la capacidad para tomar conciencia de sí mismo, ni la capacidad de decidir conscientemente su destino. Sino que la vida inconsciente e irracional es automática, y funciona automáticamente por estímulos, instintos, emociones, sentimientos, etc., automáticamente naturales, y sobre los cuales no tienen la capacidad de poder controlarlos, ni dirigirlos, ni encauzarlos. Ni tienen la capacidad espiritualmente racional para distinguir el bien del mal, para separar el uno del otro y administrarlos adecuadamente, y, como conviene para que la vida y su personalidad individual se eternice. Porque no pueden tomar conciencia de lo que está bien o mal, conforme a un camino que conduce a la personalidad espiritual de la vida, hacia su eternidad.

Claro que yo sé muy bien que estas cosas que os digo, son muchos millones de seres humanos que no las entienden, que no las comprenden, y no por falta de estudios, sino, que por el contrario por muy listos y estudiados que sean muchos, jamás lo comprenderán porque simplemente son seres humanos irracionales. Y por muy inteligentes y listos que sean estos seres humanos irracionales, que muchos lo son, no tienen la capacidad de distinguir el bien del mal y suelen muy a menudo confundirlos, y llamarle según sus conveniencias bien al mal y mal al bien. Y estos millones de seres humanos son tantos, como los que Dios tiene previsto eliminar de este mundo, según está escrito en las Sagradas Escrituras, y que ya hay bastantes comentarios al respeto, sobre demasiados estudios y reflexiones hoy en día, en los medios de comunicaciones, Internet, etc., y con los cuales se está intoxicando a propósito las conciencias de muchos seres humanos, y confundiéndolos con tanto machaqueo de videos sobre el fin del mundo. Por eso para aquellos que no son entendidos ni estudiados en las Sagradas Escrituras, entre los cuales me cuento, nos basta con tener fe, y seguir los Mandatos de Dios, y, obedecer los Mandamientos de Dios. Yo por propia experiencia sé lo difícil que es cumplir con todos los Mandamientos de la Ley de Dios, y Éste también lo sabe. Y Dios me ha puesto a prueba y al límite de mis fuerzas físicas y espirituales, sobre sus Mandamientos, para que tomase conciencia cuán difícil es cumplirlos todos y no fallar en alguno, a través del largo camino de la vida y sus duras experiencias. Por eso Dios me ha dicho, que no hay tanta gravedad en fallar en sus Mandamientos, como es la gravedad de no arrepentirse al incumplirlos y ser conscientes de ello, y, por lo menos intentar todos los días cumplirlos, aunque una y otra vez fallemos por las duras circunstancias a que la vida y nuestro libre albedrío nos somete. Por eso Dios perdona a los que nos arrepentimos de todos nuestros errores y pecados, o trasgresiones de su Ley, que es Ley Natural para nuestro estado evolutivo y nuestro estado proporcionalmente de perfección heredado de nuestro Creador, que en su Soplo de vida genético a tenido a bien proporcionarnos. Os acabo de decir que, si nos arrepentimos de nuestras transgresiones de las Leyes Universales de Dios para seres racionalmente conscientes del bien y del mal, Este nos perdona y nos da nuevas oportunidades. Pero esto, NO quiere decir, que, la transgresión de dichas Leyes, no tenga consecuencias. ¡Porque las tiene! Y cada cual tiene que cargar con ellas, hasta depurarlas, sanearlas, rectificarlas, etc. De ahí, todos nuestros sufrimientos, angustias, enfermedades, accidentes, calamidades, etc., en las cuales Dios y sus ángeles nos pueden aliviar siempre que hayamos tomado conciencia de ellas, y que todo esto es debido a nuestro mal comportamiento, y, nos hayamos arrepentido. Aunque aliviarnos NO significa, que las anulen, sino que las suavicen y nos ayuden a superar las consecuencias que trae el incumplimiento de la Leyes Universales de Dios. Leyes, a las que Él mismo se somete para dar ejemplo. Por eso Dios, también es conocedor del bien y del mal. Y no solo es el mejor conocedor del bien y del mal, sino que es el más perfecto conocedor del bien y  del mal. Porque Dios es justo y verdadero, y, no exige a sus criaturas y seres vivientes, más de lo que Él se exige a sí mismo, si no que a nosotros siempre nos exige menos, mucho menos. Y porque nos exige mucho menos a nosotros que a Él mismo, siempre está dispuesto a ayudarnos, a amarnos y compadecernos, tan pronto reconocemos que somos débiles y arrepentidos incumplidores, y arrepentidos transgresores de las Leyes Naturales, de sus Leyes divinas. Por todas estas Divinas razones, y sencillas y simples cuestiones sobre tener o NO tener conciencia y conocimiento, del bien y del mal, para disponer de la capacidad de arrepentirnos y pedir perdón a Dios, dependerá que Dios nos perdone y salve nuestras vidas en los días terribles que nos aguardan, y de los cuales si soy como Él dice el Cristo esperado y al haberme escogido para poner sobre mí su Espíritu, tal como está Escrito me toca juzgaros. Y mi Dios y Señor, para que no sea injusto, ni cruel, me ha hecho comprender lo difícil que resulta nuestra vida en este mundo, y que tan solo basta al hombre de fe, su intención de al menos todos los días tomar conciencia de que no es bueno, ni perfecto, y mostrar un sincero arrepentimiento y su petición de perdón a Dios, para ser perdonado y salvo en nombre de Dios, NO en mi nombre, NI en mi persona. Yo solo soy el juez que Dios ha dispuesto para este mundo, pero solo Dios es quién perdona y os absuelve de todos vuestros pecados y transgresiones de su Ley. Porque yo no soy Dios, y mucho menos intento serlo, ni darme de Dios. ¡Esto sería malo y gravísimo! Sino que tal como está bien definido en las Sagradas Escrituras, no vengo como Dios, sino como rey que gobernará este mundo con vara de hierro. ¡Así se vean y se verán cumplidas las Sagradas Escrituras! ¡Y si yo estuviese equivocado por no estar cuerdo y otro fuese el Cristo, me sometería humildemente a Él, porque yo intento ser con todas mis fuerzas siervo fiel y verdadero de Dios, y obedeceré a lo que Dios dice y manda!

Vuelvo a decir:
Dictadores de derechas, dictadores de izquierdas, dictadores del centro derecha o centro izquierda. Asesinos de derechas, de izquierdas, de centros derechas e izquierdas. Ladrones y mentirosos de derechas, izquierdas, de centro izquierda o derecha. Corruptos e hipócritas de derechas, centros e izquierdas. Iluminatis, masones, etc. Cristianos, musulmanes, judíos, etc. Buenos y malos. Regulares buenos y regulares malos. Mejores buenos y mejores malos. Peores malos y peores buenos. ¿Y todos estos conceptos, calificativos, nombres, adjetivos, etc., para qué? ¿Y todos estos adjetivos, conceptos,  nombres y  calificativos, conforme a qué? ¿Y todos estos contextos y pretextos en base a qué? ¿Tantos calificativos y adjetivos con que oscuros objetivos? ¿Y tantos maliciosos pretextos para parir tantos tontos conceptos?

Os digo esta cosas, porque la verdad cuando escucho programas de radio, o de la tele, u otros medios, como nuestros supuestos interlocutores sociales, políticos, económicos, religiosos, etc., yo me doy perfectamente cuenta de que siempre unos se las están dando de buenos y llamando malos a los demás, y los otros viceversa. ¿Y sabéis de qué me doy cuenta y tomo enseguida conciencia? Pues que estas gentes, todo tipo responsables sociales que forman parte de distintos bandos sociales, religiosos, políticos, periodísticos, etc., pero que como seres humanos no son diferentes en cuanto a sus vidas y comportamientos, y que todos, absolutamente todos, nada tienen que ver con Dios, ni con lo que Dios manda y ordena, para que los seres humanos podamos vivir en paz, en armonía, en justicia y hallemos la sana alegría que conduce a los seres humanos hacia el padecimiento de la felicidad crónica. ¡Pues sí! ¡También existe este padecimiento natural! ¡Pero para impedirnos llegar a padecer de alegría crónica, están en este mundo los sanadores sociales, y sanadores mundiales, y sanadores dimensionales de todo tipo, que se han encarnado en: ricos, empresarios, políticos, religiosos, económicos, médicos, santeros, brujos y meigas, y demás capataces, etc.! ¡Estos sanadores sociales son generalmente y hasta que demuestren lo contrario con su COMPORTAMIENTO, ángeles caídos y capataces del Diablo, y, fieles y sumisos servidores de Lucifer, o como muchos prefieran servidores de Satanás o siervos del Mal! ¡Qué NO es lo mismo Satanás que el Diablo! ¡Y QUÉ NO ES, NI SON LO MISMO, SATANÁS, EL DIABLO Y LUCIFER, aunque las religiones y distintas filosofías, los traduzcan muchas veces por ser el mismo ser, etc.! Pues como os tengo dicho en varias ocasiones, Satanás es el mal que está en todo lo que existe!  Satanás es la fuerza natural negativa que se contrapone a la positiva o el bien, para que siempre se trate de guardar un equilibrio, y un empuje natural que obliga al bien a superarse constantemente, y al hacerlo, también ayuda al mal a hacerlo, para que siempre la Naturaleza Divina intente una y otra vez superarse constantemente y perfeccionarse eternamente, aquí en este mundo y en todos los mundos. Pero siempre el bien tiene más poder que el mal, para cuando hace falta dominarlo y someterlo, y, reconducirlo cuando es necesario y así lo requieran las circunstancias del perfeccionamiento de la vida más inteligente, para que nunca precisamente, deje de ser vida sabia e inteligente, que siempre se ve incomodada y molestada, por la serpiente antigua o Satanás, que muerde constantemente su talón, para que la vida siga dando pasos y caminando en pos de la perfección, y, viva eternamente. Más, el bien, que siempre es más fuerte, inteligente y sabio que el mal, siempre poseerá el poder de cuando quiere y las circunstancias así lo requieran, para dominar al mal y someterlo, y, con su pie aplastar la cabeza de la serpiente que continuamente le muerde el talón. ¡Y pues! ¡No es lo mismo Satanás que es esta fuerza negativa o mal natural, que el Diablo, y, que Lucifer. Pues estos dos últimos no son más que, dos Seres muy inteligentes, que sirven a la fuerza del mal! ¿Apreciáis la sencilla diferencia, entre lo que es una y otra cosa? ¿El Diablo y Lucifer son dos seres definidos con su determinada personalidad, mientras que Satanás, es una fuerza natural que está, y forma parte de todos los seres, porque está en todo, en toda materia o antimateria, mundos visibles o invisibles, y en toda vida, y en todo lo que parece no tener vida, para motivar e incentivar, precisamente a todo cuanto existe a desplazarse hacia ella o hacia su contrario que es el bien, y actuar de motor, para que el bien no se acomode creyéndose que ya es perfecto. ¡Porque si el bien se creyese o llegase a ser perfecto, sería su fin! Y sería su fin porque se le acabarían las ganas naturales de seguir caminando, se le acabaría las ganas naturales de seguir viviendo, de seguir en pos de la perfección y la eternidad de la vida, y la Vida es Dios. Y por eso Dios creó al mal.

Bueno. Os dije lo que significa Satanás, y que está, y existe en todo. Ahora os diré quién es el Diablo:
El Diablo como bien suponen y traducen algunas religiones y filosofías, es un ser con personalidad propia y siendo un ser con su propia personalidad no está, en todo lo que existe, como es el caso de Satanás que es una fuerza natural que Dios creó para desequilibrar a toda la naturaleza y a todo cuanto existe. Sin embargo el Diablo, al ser un determinado ser autónomo e independiente, y con su propia personalidad y que por lo tanto, no está en todo cuanto existe, sí, puede poseer a muchos seres. ¿Y cómo es posible esto? Bueno, esto es posible porque como en el caso del ser humano, forma parte de su genética. Y esto es así de sencillo, porque el Diablo cuando fue arrojado por Dios a la Tierra junto con los demás ángeles caídos, tuvieron aquí su descendencia, que más tarde llegaron a cruzarse con los descendientes de Adán y Eva. ¡Pero esto, no es todo! Porque el polvo de la Tierra, que Dios tomó para crear a Adán, era la vida existente y con la forma o Imagen de Dios, como eran los ángeles caídos. ¡Pero prestad bien atención a esto que os digo, porque esta vida era solamente la Imagen de Dios, y que los ángeles arrojados del cielo tenían de Dios! ¡Solo eso eran! ¡Nada más que la IMAGEN de Dios! ¡No eran, la SEMEJANZA DE DIOS! ¡Porque el Diablo y los ángeles, cuando Dios los arrojó a la Tierra (los creó en la Tierra), perdieron la condición de Semejanza de Dios! ¡Por esto se llaman también ángeles descendidos! ¿Y por qué se llaman ángeles descendidos? ¡Porque este descenso, este bajar, era involucionar! ¡Este descenso significaba retroceder en la escala evolutiva y de perfeccionamiento! ¡Y al descender conservaban todavía la Imagen de Dios, pero ya NO conservaban su Semejanza con Dios! ¡Por esto os tengo dicho en muchas ocasiones que los ángeles caídos descienden en la escala evolutiva y se dirigen hacia la animalidad más primitiva, luego hasta los vegetales y minerales, hasta que lleguen a fundirse en el caldo de vida inconsciente y purificadora, y de donde parte de nuevo la vida básica, para retomar el camino ascendente de vuelta, hasta convertirse de nuevo al estado mineral, vegetal, animal, etc.!

Es por esto, que es que, el Diablo y demás ángeles caídos, forman parte de la genética de los descendientes de Adán y Eva, y que el Diablo y demás demonios puedan poseer desde dentro de su propia alma a los descendientes de Adán y Eva. Y más fácilmente a las descendientes de Eva. ¿Por qué recalco en esto, de que más fácilmente a las descendientes femeninas de Eva? ¡Porque aunque al principio el cuerpo o el polvo de la vida que Dios tomó para formarla era también el de un ángel caído, Dios le proporcionó parte de la genética de Adán, pero no de su Propia Genética! ¡Sin embargo aunque el cuerpo de Adán también había sido tomado de los ángeles caídos, Dios le proporcionó directamente la correspondiente proporción de su propia Genética cuando le insufló la Vida!

¡Pero esto no es todo! ¡No lo es! ¡Porque falta una interesante parte de qué hablar! ¡Falta aquí lo más interesante y el  ser que siendo el más importante y representante del mal, pasa inadvertido y camuflado, como si NO existiese, y, pasando su PROTAGONISMO a otros! ¡Y este ser os tiene bien engatusados, y bien adormilados, y tan atontados, y estupendamente embelesados, y mágicamente maravillados! ¿Todavía no sabéis quién es? ¡Sí! ¡El que falta! ¡El que es tan sutil, delicado, bello, hermoso y cameloso, cariñoso y que camufla su nombre por el de Satanás, Diablo, demonio, etc.! ¡Supongo que ya os daréis cuenta de quién antes nombré y que falta aquí! ¡Ese! ¡Si, ese que parece que está tan mezclado con los otros y que parece no tener tanta importancia como ellos! ¡El mismo! ¡LUCIFER! ¡Pues Lucifer, no es el  Diablo! ¡Ni el Diablo es Lucifer, aunque los mezclemos y confundamos a menudo, porque así las traducciones de religiones, doctrinas, tradiciones, etc., nos los mostraron, hicieron creer, etc.! Sin embargo, para asombro de muchos os diré qué, Lucifer es muchísimo más importante que el Diablo y tiene muchísimo más poder que Este. Y Este, tan solo es un siervo predilecto de Lucifer. Y el Diablo es solo un príncipe escogido por Lucifer para servirle. Pero no es uno de sus príncipes, sino su príncipe. ¿Entonces quién es realmente Lucifer? ¡Amigos, Lucifer está bien descrito en las Sagradas Escrituras! ¡Lucifer, era el ángel más hermoso y sabio, y, amado por Dios! ¡Ah! ¡Qué esto ya lo sabíais! ¡Eso es lo que vosotros os creéis! ¡Pues no es verdad, no lo sabéis! Os contaré algo que también se supone que sabéis: ¿Dios nos creó a su Imagen Y Semejanza? ¡Claro qué sí! ¡Esto parece que lo tenéis claro! ¿De verdad lo tenéis claro esto? ¡Bueno pues a mí humildemente me parece que todavía no lo tenéis claro! ¿También tenéis claro, qué cuando Dios dijo de Adán en Génesis: “Ahora el hombre ha llegado a ser como uno de nosotros conocedor del bien y del mal”, a lo que se refería? ¡Pues humildemente a mí no me parece que estas cosas las tengáis claras! ¿Por qué dijo que Adán había llegado a ser como Dios conociendo el bien y el mal? ¿Y cómo es que Dios hace para conocer el bien y el mal? ¡Pues está muy claro qué nuestro Creador, de forma más perfecta también, está utilizando sus herramientas del bien y del mal, tal cual nosotros de forma más rudimentaria y defectuosa estamos haciendo! ¿Estáis comprendiendo algo de lo que os estoy diciendo y algo de lo que trato de deciros? ¿Cuáles son las herramientas que el hombre utiliza del bien y del mal, para su perfeccionamiento, y qué tan solo descubrió y se abrieron sus ojos, su conciencia del bien y del mal, cuando tuvo relaciones sexuales con Eva, para reproducirse y tener descendencia, y, para a través de Esta, perfeccionarse supuestamente eternamente? ¡Pues eso mismo que acabo de decir! ¿Por qué Lucifer era el ángel más hermoso, bello y sabio, y, el más amado por Dios? ¡Os lo diré! ¡Porque Lucifer no era varón! ¡En nuestro mundo sería nuestra ayuda idónea! ¿Cual es según Dios nuestra ayuda idónea para alcanzar la perfección? ¿A quién creó Dios como ayuda idónea para que Adán alcanzase algún día la perfección de la Imagen Y Semejanza de Dios? ¿Tal vez Dios creó una mujer para Adán? ¿Quizás fue Eva? ¡Sí! ¡En nuestro mundo la ayuda idónea son las mujeres! ¿Quién suponéis entonces quién era aquél Ángel, llamado Lucifer, y que era el más bello, hermoso y sabio, que Dios había creado? ¡No tengáis miedo en reconocer lo que nuestro Creador mismo nos afirma, cuando dice que nos creó a su Imagen, y también a su Semejanza, con lo que esto humildemente y sencillamente, quiere decir! ¡Porque nuestro buen Dios, es quién nos lo dice! ¡Él mismo nos dice que hemos llegado a ser como Él, conocedores del bien y del mal! ¡Salvando las distancias y proporciones, de perfección y de evolución!

Habéis sometido este mundo al poder de Lucifer y sus descendientes. Es triste pensar que el hombre, que en este mundo representa a Dios, cada vez está más vapuleado y sometido al capricho irracional de las mujeres, de tal manera que el día del Padre, hoy en día casi pasa desapercibido y antes aquí en España, hasta era un día festivo nacional, y, aunque esto también es idolatría, es un termómetro o barómetro, del desprecio y persecución que se ha desatado internacionalmente contra el hombre. Sin embargo, cualquier día de la mujer, ya sea la mujer trabajadora, el día de la madre, etc., se glorifica, y se habla de él un mes antes y casi un mes después, en los medios de comunicaciones y machaconadamente y hasta la hartura y pesadez. De tal manera os habéis sometido a Lucifer y a sus servidores, que el hombre es humillado y despreciado, como ocurrió en tiempos de Sodoma y Gomorra, y, como ocurrió en tiempos de Noé, y, por eso Dios ha dispuesto desbastar a la humanidad, cómo según está Escrito, y así se cumplan sus Sagradas Escrituras.

¡Desde luego que Lucifer no era varón! ¡Y desde luego que Lucifer con su soberbia quiso igualarse con Dios! ¡Escrito está en las Sagradas Escrituras, que así fue! ¿Quién sutilmente representa a Lucifer en nuestro mundo? ¿Quién en este mundo soberbiamente quiere igualarse al hombre y no solo lo ha conseguido, sino qué ha puesto al hombre de rodillas, a sus pies y lo humilla y desprecia? ¿Por qué se llama a Lucifer el Ángel de Luz, o, Portador de la Luz? ¡Os lo diré! ¡Lucifer no solo representa al Portador de la Luz en este mundo, sino en todo los mundos!  ¿Por qué Lucifer es portador de la LUZ? ¿Cuál es la Luz que Porta Lucifer? ¿Cuál es la Luz que Portan nuestras mujeres en nuestro mundo? ¿Qué alumbran nuestras mujeres a este mundo? ¿A qué se llama que una mujer de a Luz? ¿Lo habéis por fin comprendido, o entendido? ¡Bueno, esto es bien sencillo y fácil de entender ahora! ¿Verdad? ¡Y si no queréis entenderlo o comprenderlo, me da igual! ¡Allá vosotros con vuestro conocimiento del bien y del mal! ¡Allá vosotros con vuestro discernimiento del bien y del mal! ¡No me extraña que a menudo confundáis el bien y el mal, y el mal con el bien!

También tengo que deciros que las Sagradas Escrituras han sido manipuladas, no en su totalidad, sino hasta allí donde pensaron los ángeles caídos, que era necesario y adecuado para someter a la humanidad, y siguen manipulándolas según las conveniencias de los nuevos tiempos en que vivimos. Por lo que os digo, que, Dios no creó el matrimonio, ni el casamiento oficial entre hombres y mujeres. Ni mucho menos casó a Adán con Eva. Ni tampoco Caín, el primer hijo que tuvieron, era hijo de Adán. Por eso Caín, nunca le cayó bien, ni agradaba a Dios. ¿Recordáis cuando Eva tentada por Satanás (Sus instintos animales), probó del Árbol del conocimiento del bien y del mal? Este Árbol del que Eva probó y comió, fueron relaciones sexuales con un ángel caído, fruto de las cuales nació Caín. Así que Eva ya no era virgen, cuando le dio a probar a Adán del fruto del Árbol del conocimiento del bien y del mal. ¿Entendéis estas cosas, o necesitáis traductores? ¡Allá vosotros con vuestras ensoñaciones, porque Dios aunque simbólicamente, dice las cosas de manera sencilla y clara!

Y retomando el tema del principio, y que antes venía diciendo de que, todos nuestros mandamases, incluidos por supuesto los religiosos y sus capataces y seguidores, son hasta que demuestren lo contrario y NO con palabras, sino con su comportamiento, hasta entonces son siervos del mal, y siervos de quien en este mundo representa y sirve al mal, que es ni más ni menos, Lucifer y su príncipe el Diablo. ¿Y porque digo esto? ¡Pues resulta sencillo y hasta gracioso de entender por simple!  ¡”Por sus frutos los reconoceréis” Esta sabia frase la dijo mi espíritu Crístico como Jesucristo, inspirado por Dios. Y también inspirado por Dios más o menos nos dijo que cada árbol da de su fruto, un manzano da manzanas, un peral peras, etc., y que el buen árbol buenos frutos da, etc. ¿Pueden nuestros actuales ricos, empresarios, políticos, religiosos y toda clase de responsables sociales dar buenos frutos políticos, buenos frutos religiosos, buenos frutos de justicia, buenos frutos de paz, buenos frutos de amor, o construirnos buenos senderos, caminos, carreteras o autopistas, que nos conduzcan a la felicidad? ¡NO, no pueden producir aquello de lo cual, no están constituidos! ¡NO! ¡No pueden comportarse como buenos políticos, ni buenos religiosos, etc., porque no saben distinguir el bien del mal! ¡Porque no tienen la capacidad para distinguir el bien del mal, por eso es, que a menudo los confunden, y, mezclan formando una masa de cemento emocional, sentimental, y de deseos y pasiones, con los cuales se manifiestan abiertamente! ¡Y con esta masa de cemento cola social, llevan construyendo desde las tradiciones milenarias los cimientos, las columnas, las vigas, las paredes de nuestro mundo! Mundo lleno de paredes fronteras físicas, paredes fronteras emocionales, sentimentales, paredes fronteras económicas, fronteras religiosas, pero al que han dejado sin tejado, por donde nos llueven todo tipo de injusticias, opresiones, y calamidades, con las democracias y libertadas con que nos gobiernan y manipulan, y, todo lo que, de todas estas corrupciones y estas cosas se derivan. ¡Estos son vuestros frutos! ¡Estos son vuestros verdaderos comportamientos, y no las mentiras que tan solo se pueden creer los mentirosos, o las mentiras y corrupciones, que los de izquierdas descubren de los de las derechas, o, de las mentiras y corrupciones, que los de las derechas descubren de las izquierdas, para disputarse el poder! ¿Quiénes de estos todos irracionales son mejores? ¿Quiénes de estos animales inteligentes son más buenos? ¿Cuáles son los religiosos verdaderos que han transformado a través de los siglos su sociedad según la Voluntad de Dios? ¿Acaso esta sociedad corrupta comparada con las antiguas Sodoma y Gomorra, no son el fruto de religiosos, de cristianos, de musulmanes, de judíos, etc.? ¿A quién pretendéis engañar con vuestras mentiras y manipulación de todos los seres humanos, quizás a Dios? ¡Esto sí, qué es BLASFEMIA! ¡Esto sí, que es pecado! ¡Esto sí, que es servir al mal! ¡Esto sí que es servir a Lucifer y al Diablo! ¡Y esto sí, que manifiesta claramente que sois ángeles caídos, y descendientes de Lucifer y de su príncipe el Diablo, y, que vuestra insolencia y rebeldía, es provocativa, desafiante, insultante y soberbia, hacia Dios! ¡Porque pensar que estáis engañando a Dios, es tomar a Dios por tonto, por imbécil, por ignorante, etc., y, estas graves ofensas NO os serán perdonadas!

¿Quiénes son los buenos, los trabajadores sanos por la justicia, por la paz, por el amor, por la felicidad? ¡Porque todo esto, no es más que el cumplimiento de los Mandamientos de la Ley de Dios! ¡De todos los mandamases actuales, ya sean ricos, empresarios, políticos, religiosos, etc., ninguno es bueno! ¡Y yo tampoco lo soy! ¡Pero al menos lo intento! ¡Mas vosotros, jamás siquiera tenéis la imaginaria intención de intentarlo, y esto lo demostráis con vuestros frutos y con vuestro comportamiento!

¿Todavía NO comprendéis lo que trato de deciros de variadas formas actualizadas, para las entendederas de este tiempo, porque todo ya está dicho en las Sagradas Escrituras? ¡Y las Sagradas Escrituras son fáciles y sencillas de entender, por lo menos lo más importante! ¿Y qué es lo más importante de las Sagradas Escrituras y que por su sencillez todos puedan comprender? ¡Lo más fácil y sencillo de entender son los Mandamientos de la Ley de Dios! ¡Pero como los Mandamientos de la Ley de Dios son tan sencillos y fáciles de entender, los consideráis, los más listos e inteligentes, y los que a través de milenios manipuláis las religiones, los consideráis, consideráis los Mandamientos de la Ley de Dios cosas demasiados vulgares, tan vulgares que son, que, todo el mundo puede entender, y por eso habéis convertido las religiones, en misterios insondables que tan solo vosotros podéis entender y descifrar! ¿Seguís creyendo que Dios es tonto, ignorante, imbécil, etc.? ¡Pues vuestros frutos y comportamientos así lo manifiestan, y por estas graves ofensas y pecados, y soberbia luciferina hacia Dios, estáis siendo juzgados!
Cristo Maestro Andar.

NOTA:
Génesis 3: 6 - Entonces la mujer vio que el árbol era bueno para comer, que era atractivo a la vista y que era árbol codiciable para alcanzar Sabiduría. Tomó, pues, de su fruto y Comió. Y también dio a su marido que estaba con ella, y él Comió.