jueves, 18 de febrero de 2016

--- TAN SOLO OS CONTARÉ CIERTAS COSAS,... ---

TAN SOLO OS CONTARÉ CIERTAS COSAS, no lo más grande de todo lo que me está aconteciendo con esta nueva experiencia, no os contaré lo que Dios está haciendo conmigo.


A 13 de febrero de 2016.



Se estremecía el camino bajo mis pisadas angustiadas, mientras el tiempo transcurrido me perseguía, sin ceder, ni darme tregua alguna, ni, sin alcanzarme ni dejarme ir, mientras tanto, para darme tregua respiraba profundamente, absorbiendo todo lo que mi vista alcanzaba más allá del horizonte, como deseando dejar atrás, todas mis pasiones revestidas de viejos abrigos de sentimientos y vivencias, que como pesado lastre, me anclaban sobre el sitio, sobre el espacio que ocupaba transitoriamente, esperando a que alguien me recogiese el testigo, en esta carrera fondeada en el abismo de mis circunstancias.



Sin embargo, y a pesar de todo y a pesar de nada, me miraba, me decía y pensaba, que no merecía la pena emocionarse, porque no merece la pena. Porque emocionarse por lo que no merece la pena, también puede significar que, son muchas las cosas que no valen, ni pesan las penas, lo que de ellas vamos a disfrutar. Por lo que siempre es mejor evitarlas, ¿Pero como evitar lo inevitable, si lo que tenía que transcurrir, ha de suceder, minutos después o días o meses y hasta años después? ¡Para que años más tarde vayan a suceder, lo que tanto tiempo nos negamos a admitir y a cumplir! Porque, ¿si han de suceder por qué no dejar que sucedan cuanto antes mejor? ¡Tan solo hay que echarle arrojo, fuerza de voluntad y muchos cojones, para saber si mi destino se ha cumplido o forma parte de alguna paranoia que, alguien ha extraviado por los caminos de nuestras vidas, y que nos las encontramos como ropaje nuevo los que por detrás transcurrimos! Pero que más da, si dejamos transcurrir o no, nuestros deseos, nuestras emociones y pasiones, si antes o después, todo sucederá según nuestras decisiones, y reacciones con las que no contábamos, por mucho que creamos que nos conocemos perfectamente, podemos intentar ir hacia adelante, hacia atrás, o quedar bloqueados en el tiempo. Como si el tiempo real que uno esta viviendo no contara, se hubiese detenido, y ves pasar la vida de los semejantes, como si estuvieses mirando una película, o sentado viendo la televisión, y en la que a veces uno participa como un ayudante del cámara o director de escena, pero sin aparecer en la filmación de esas realidades. Esto que parece tan cruel, tan solo es una válvula de escape de la realidad común, cuando uno ya conscientemente, ya no puede aguantar más tras muchos años de presión, de ansiedades, de angustias, de nerviosismos, de estrés, y de parecer, no que tu cerebro, sino que tu alma hinchada como un inmenso globo aerostático, va a explotar dentro de tu corazón diminuto. Bueno, esto, es lo mejor que puedo contarlo, y lo mejor que puedo resumirlo o trasmitirlo. Porque una cosa es contar lo que a uno le pasa, y otra muy distinta es vivir tales experiencias.



¿Pero para que os digo estas cosas? ¡Como siempre para nada! Porque, habrá algún tonto que se le ocurra leer estas paranoias sin sentido de la realidad? Pienso que ciertamente que no, porque no observo movimiento alguno en vosotros, salvo el de algunos. Pero tranquilos que no os denunciaré, que para denuncias, ya os bastáis solitos. Sino, he-me aquí, secuestrado en un centro psiquiátrico, y menos mal que por el momento, parece que me dejan poder compartir parcialmente algo de lo que pienso, y espero que no coarten todavía mas mi baja autoestima de libertad de expresión.



Esperemos que la racionalidad, sí, esa supuesta racionalidad, por la que a algunos nos secuestran, y nos encarcelan, mientras los encarceladores, saltan de alegría emocional y hormonal, debido al estado de la luna. Más dejarse apabullar por las hormonas, para transgredir las legalidades por abuso de poder, nada tiene que ver con la racionalidad, sino más bien, por pasiones ansiosas por enajenarse y salirse con la suya, disfrutando como verdaderos animales inteligentes con ropa, sin que por ello se sientan perjudicados, ni se dé nadie por aludido, Y el que se aluda, que se manifieste de nuevo, contra el Enviado de Dios para este tiempo, que cosas peores he vivido ya, y, aunque me aguardasen cosas peores, ya no lo serán, porque gran parte de mi alma, ya no reside en este cuerpo, sino en otros sitios que la mayoría de vosotros afortunadamente jamás pisarán. Porque de verdad os digo, que, tan claro como el cielo azul y la noche estrellada, que, aunque me fuese a morir esta noche, ya no sentiría estrés, ni angustia, sino liberación. ¡Pero no os frotéis las manos aquellos que pensáis que estoy en forma alguna cerca del suicidio, porque me causa asco y nausea, solo de pensarlo! Porque sé muy bien que la vida no es mía, sino de Dios, y acabar con ella, significa para Dios asesinato. Y yo no quiero presentarme ante mi buen Dios como un asesino, sino como alguien que ha intentado en este mundo ser honrado, formal y decente, aunque no lo haya conseguido. Más aunque no lo haya conseguido, sé muy bien y de buenas tintas, que Dios me ha perdonado, porque por lo menos lo he intentado, y lo seguiré intentando hasta el último de mis suspiros. Amén.

Cristo maestro Andar.