viernes, 19 de febrero de 2016

--- ERES LA MAR DE SALADA ---

ERES LA MAR DE SALADA.


A 13 de febrero de 2016.



Se acerca el día de los enamorados (Dicen que mañana es San Valentín), y yo me pregunto (mejor, os pregunto), ¿Que es el amor? A pesar de que ya tengo hablado y bastante de este tema, parece que, os hacéis el remolón, a la hora de enfrentaros con los temas que de verdad interesan, para dejar las cosas bien claras. Y, más que ninguna otra cosa, lo que parece muy claro y es evidente por su gran resplandor, es que no os interesa saber o al menos comprender, lo que es verdad, fábula, cuento, obra de teatro, película o, y sobre todo, ¡mentira!



¿Pero que es verdad o mentira? Bueno, si aplicamos la fórmula de la relatividad de Einstein, sabremos que lo que es verdad, puede convertirse relativamente en mentira, y lo que es mentira, puede relativamente convertirse en verdad. Así que, ¿qué es verdad o mentira? ¡Pues sin fórmulas de relatividad, podríamos deducir que la verdad, es simplemente la verdad, sin buscar cuestas arriba y sin buscar cuestas a bajo, y sin curvas por muy abiertas que estas sean, y se puedan tomar a 120 km., por hora.



Sin embargo, pero con créditos, préstamos y demás encomiendas sobre deudas, vamos tirando, o mejor dicho, “Porque el mar hoy está requesalado, vamos bogando y sobre seco remando”, ya sean cuestas arriba o cuestas abajo, con curvas y sin curvas, cargados con severos yugos muy democráticos y legales, pero que transcurren por severos caminos de entuertos malintencionados y tan maliciosos, que solo se comprenden irracionalmente si le aplicamos la fórmula de la relatividad. Amén.



No se me da pasado el tiempo, ¿pero a quién se le da pasado el tiempo, cuando este, no corre a nuestro antojo, a nuestro gusto, para nuestra satisfacción, para cumplir con nuestros deseos o nuestra voluntad, y, sobre todo, contando con nuestra supuesta libertad? Es así la vida que nos toca vivir, unas veces no somos libres debido a nuestras necesidades y propias voluntades, y otras veces debido a todo lo que debemos, ya sea en esta vida o, a deudas de vivencias y experiencias acontecidas en anteriores vidas. Ya sabemos que son muchas las confesiones, religiones, creencias, tradiciones, etc., que no creen en las reencarnaciones, pero “haberlas hailas (haberlas las hay)”. Otra cosa bien distinta es tener certeza o conocimiento racional sobre ellas. Más en las Sagradas Escrituras hay diversas alusiones a este conocimiento, de que se existió en otras vidas y que al morir a esta, se regresa  también a otras vidas, como también tengo explicado en trabajos anteriores. Amén.



Pero como decíamos antes del ahora (más arriba, o anteriormente), que aburrida resulta la pesadez de los segundos, cuando estamos o nos sentimos prisioneros de las circunstancias o de nuestras experiencias, cuando así nos lo imponen fuerzas mayores del estado, de la medicina, o de la ley, que por supuesto, no es igual de legal, para unos que para otros. Amén.



Bueno vamos a por otra oración gramatical, no religiosa, que religiosas hay muchas, y sobre todo las que viven encerradas y bien enclaustradas, en sus felices prisiones medievales. Amen. Y, Padre nuestro que estás en los Cielos… Si existe un Padre Celestial que esta o vive en los Cielos, quiere decir algo mucho más profundo y misterioso, que muchos no logran entender. Amén. Pero, ¿acaso tengo yo algún deber u obligación, para con vosotros, que me habéis en cerrado en un centro psiquiátrico (no hace mucho, no tan antiguamente se le llamaba a estos centros, manicomios), y que supuestamente todos sois cómplices de ello, porque no observo ninguna manifestación al respecto, ni en contra, ni por las ventanas observo a las gentes manifestándose y pidiendo mi libertad, por lo que muy acertadamente puedo asegurar que todos sois cómplices y que dormís muy a gusto, o a disgusto, pero no a mi cuenta. Por esto, también lo tendré en cuenta, llegado su momento. ¿Recordáis aquel pasaje de los evangelios que dice algo así? :”Señor, Señor, Señor, recuerda que yo o nosotros en tu nombre, etc., etc., etc., Y yo os contestaré, apartaos de mí hacedores de mal, etc.” Porque luego, por vuestras satisfacciones del ahora, por tratarme de estas maneras, serán y darán paso a mis justas satisfacciones,  y a no sentir pena ni lástima por vosotros, ya que, os tenéis bien merecido el tratamiento que se os aplique, según las Leyes de Dios, no según vuestras caprichosas y abusivas e injustas, leyes legales, etc.



La verdad es que tengo muchas ganas de deciros que os quiero mucho, y ahora esto según mis emociones y sentimientos es cierto y verdadero, pero estas, aunque se ablanden, no podrán impedir que se cumplan las Leyes de Dios, y se manifiesten con toda su crudeza contra todos mis enemigos y todos sus cómplices, etc. ¿Y quiénes son todos mis enemigos? ¡Pues todos aquellos, que no son amigos de Dios, y todos aquellos, que no muestran interés en cumplir con sus Leyes, y por lo tanto sus intereses, son hacer todo lo contrario a lo que Dios Manda, y por esto se os llama en las Sagradas Escrituras, “Rebeldes, hacedores del mal, pecadores, impíos,  descendiente de los ángeles caídos, perros, puercos, etc.”!



Sé que a muchos os extrañan mis ironías, y muchos incluso no las comprendan, y no me refiero solo a fuera de Galicia (en todo el estado español y fuera de este, a los hispanos parlantes, sino también a otros países, y sobre todo a los que tengan que traducir mis trabajos, pero esto se debe, a que no comprenden la forma de ser que tenemos los gallegos, y sobre todo los nacidos aquí, en Galicia). Es por estas simples cosas, que si queréis entender o comprender el significado de todo cuanto os digo y sobre todo, en su profundidad, os busquéis un traductor gallego. Esto tan solo es un vulgar consejo, que no tiene más interés, que el de facilitaros a los interesados, conocer en profundidad el calado de mis expresiones, etc. Y que no es por volver o enchufar a ningún gallego y encontrarle trabajo, porque estos, que desde luego no son los más interesados por mi vida, ni por mi salud, ni por la justicia injusta, que en estos momentos, se me está aplicando. Pero esto traerá sobre los injustos, una severa condena del Dios de los Cielos, que habita en mi espíritu. Amén.

Cristo Maestro Andar.