LA BONDAD Y LA MALDAD
Quiroga
a 08 de julio de 2023.
La
bondad y la maldad, parece que son dos elementos contradictorios. Parecen y se
consideran, dos elementos, dos naturalezas, dos síntesis, que constituyen a
todo ser viviente, y a toda materia orgánica e inorgánica, Y, así es realmente,
todo tiene su más y su menos. Todo está constituido de dos polos, un positivo y
un negativo. Todo y toda naturaleza, empezando por los elementos
infinitivamente más pequeños, hasta los más grandes, enormes, y supuestamente
infinitos, están constituidos, formados, compuestos y establecidos, por la
fuerza creadora de todo cuanto existe, del bien y del mal, y, de todo lo que
representa lo positivo y de todo lo que representa lo negativo.
Porque
todo cuanto fue creado, y existe, forma parte del Creador, parte de sí mismo,
en numerosas e incontables, dimensiones de tantos mundos y universos, que, tan
solo son una pequeña parte de todo lo que parece no existir. Y, a todo cuanto desconocido
existente dentro, o fuera, de estos mundos, dimensiones, se le llama la nada,
el vacío, el éter, apariencia, aspecto, envoltura sin definición, etc., o más
bien yo le llamaría “El
Todo”. Sin
embargo Dios dice que, la nada, o, etc., no existe, sino que es territorio a
conquistar, por la vida, y por la vida conocida, en general, y, por supuesto y
después de repoblar con la vida básica, y, por repoblar por vida inteligente,
para a continuación, repoblar con vida a Imagen y Semejanza de Dios. Y,
nuestro Creador, nos dice, que la nada, etc., también es un todo en sí misma.
Y, en sí misma, ya existe lo positivo y lo negativo, que trasladado, al común
de los sentidos humanos, corresponderían a la bondad y a la maldad.
O,
sea que, si estamos formados básicamente de lo positivo y negativo, de la
bondad y la maldad, necesariamente todos y gran parte de estos elementos
naturales forman, parte integral, completa y total, de todo ser, y de todo
viviente o materia inconsciente o materia consciente. Porque todo tiene, y de
todo están compuestos, y de todo salen y se extienden las raíces primarias,
principales, primigenias, que tienen su origen en la supuesta nada, vacío,
éter, espacio infinito, y Todo, etc., todo está formado, por lo positivo y lo
negativo, y, para los seres humanos, esto se corresponde con la bondad y la
maldad.
Así
es que hasta lo más santo, está compuesto también de maldad, para que exista
equilibrio natural. Y, hasta lo más maligno está también compuesto de su
bondad, para que pueda existir un equilibrio natural en su existencia. Porque
si el bien pudiese existir sin el mal, se extinguiría por sí mismo. Y si el mal
pudiese sobrevivir sin el bien, se extinguiría así mismo. Es por esto que,
tanto en el bien, como en el mal, tiene que haber positivo y negativo, para
poder existir en la naturaleza universal, y, siempre uno se sustenta en el
otro, no solo para vivir ,sino que, necesariamente también para existir.
¿Entendéis
ahora porque tiene que existir el bien y el mal?
¿Entendéis
ahora porque Dios, nunca extinguirá el mal?
¡Porque
Dios mismo también está formado de bien y mal, de positivo y negativo, de
bondad y maldad! ¡Porque tan claro, como el cielo azul y la noche estrellada,
que, Dios con su inmensa sabiduría y conocimiento, sabe que, el bien no puede
existir sin el mal! ¡Y, que a toda bondad necesita y corresponde, en su
correspondiente grado evolutivo, con su maldad, para seguir existiendo! ¡Y,
que toda maldad necesita y corresponde en su grado evolutivo, con su bondad,
para seguir existiendo! ¡Y, que si una de estas
fuerzas naturales falla y deja de existir, en un elemento natural o especie de
vida, la vida deja de latir y se extingue!
Es por todo esto, que Dios quiere ganar todas las batallas evolutivas para
restablecer e igualar, el bien con el mal, dando siempre un margen más grande
al bien, para que el mal, siga progresando y evolucionando, y deseando con toda
su naturaleza, igualarse o remontar al bien, pero cuando lo consigue, Dios da
un paso más adelante en la evolución, obligando al mal a seguir evolucionando.
Y, cuando el mal muerde y alcanza al bien, le está obligando al bien a seguir
superando al mal evolutivamente. Por eso la cita bíblica tan conocida de
Génesis de: “3: 15 – Pondré enemistad entre tú y la mujer. Y entre tú simiente
y su simiente. Él te aplastará la cabeza y tú lo herirás en el talón”.
Estimados
creados de toda naturaleza buena y mala. En esta cita nos dice Dios, que en
toda naturaleza, especie, variedad, género y raza de vida, existe el bien y el
mal. En el caso de la humanidad, una especie el hombre, tiene como negativa, a
la especie mujer, y siempre, tiene que existir el empuje de una sobre la otra,
para evolucionar y perfeccionarse, eternamente. Y, en el caso de las especies
humanas, masculinas y femeninas, también vemos como Dios, con simples
definiciones, nos explica, como es el funcionamiento perfecto de la naturaleza
humana, Y, que cada especie existe para siempre estar empujando a la otra a
superarse evolutivamente, en busca, en exploración, de seguir avanzando, en los
ideales de una supuesta perfección, que jamás querrán que se alcance, puesto
que esto significaría, que el motor evolutivo se pararía y dejaría de
funcionar, de moverse, zarandear, revolverse, de andar, etc., en busca de una
supuesta igualdad, supuesta libertad, supuesta felicidad, y supuesta eternidad.
Es
por todo esto que os digo que, todo supuesto bueno, para alcanzar su bondad,
tiene que estar equilibrado con su maldad. Y que todo supuesto malo, para
alcanzar el culmen de su maldad, tiene que estar equilibrado, con su bondad.
Porque
buenos y malos, están compuestos de positivo y negativo, y, de maldad y bondad.
¿Quiénes
somos ahora los que jugamos a ser buenos y malos?
Dios
nos dice en la cita antes mencionada de génesis, que la mujer es lo contrario
del hombre, y, que el hombre lo contrario de la mujer, y que los dos se
complementan, y que nos a da a conocer,
que, siempre uno, empuja al otro, para que la vida humana se siga
perfeccionándose eternamente.
Es
por todo esto que os digo que, en el caso de las especies naturales compuestas
de especies masculinas y femeninas, unos corresponden al positivo y otras hacen
el papel negativo. Y, en el caso de las especies naturales humanas, NO
es natural, NI
BUENO, que los hombres se pongan
de parte de las mujeres, como tampoco es natural y bueno, que las
mujeres se pongan de parte del hombre. De tal manera que no es malo que exista
el feminismo, como tampoco, es malo que existe el machismo, porque, asi se complentan y dan lugar a la estabiliadad
de las especies humanas. Sin embargo, Dios que es el Creador de las especies
humanas, nos dice que es el hombre cabeza de familia (El que aplasta la cabeza,
o sea el dominador), que debe ser el hombre, el que domine y halle la
estabilidad, que la mujer siempre tratará de romper, inestabilizar, y de hacer
insegura, y de morder el talón del hombre, para desequilibrarlo y obligarlo, a
siempre dar un paso más, obligarlo a caminar y andar, en pos de un futuro
mejor. Porque unos representamos lo positivo y otras lo negativo. Unos somos
los que empujamos a los otros en la búsqueda de la felicidad y la eternidad.
Maestro
Andar.
NOTA: No olvidéis que en principio Eva fue
creada a partir de la genética de Adán. Este simbolismo, nos da a entender, que
los dos, tienen su base en un solo ser que se divide en dos, para así, buscar
la eterna evolución. ¡Y, que cuando el hombre se deja dominar, subyugar,
sujetar o dominar, o guiar, por la mujer, empiezan los problemas, dificultades,
inconvenientes, etc., entre los hombres (Peleas, conflictos, guerras, etc.), y
entre las mujeres! Aunque como seres individuales todos estamos constituidos y
conformados, con el bien y el mal. Es por esto que también el bien y el mal,
nos puede unir a unos, unas veces y, a enfrentarnos unos a otros, otras veces.
Porque depende de nuestras tendencias personales, el desear desarrollar más la
bondad o la maldad.