jueves, 29 de junio de 2023

 UNA RECETA DEL ALMA

QUIROGA A 29 de junio de 2023.

 

Estimados amigos y enemigos. Hoy he preparado una comida con la prepotencia de un hombre que vive de una pensión media en occidente. Acompaño este trabajo con una foto de la misma cuando ya llevaba consumido más de medio plato de la propia. Y, además de una foto mía, después de haber realizado un ayuno de 44 días sin comer absolutamente nada, tan solo un poco de agua al día.

 




Esta receta culinaria, se me ocurrió a mí. Pero esto, no habría sido posible, si no disponéis de los medios económicos a que por ser occidental, están a mi disposición. Mi plato de comida de hoy, se compone de patatas cocidas con cebolla a la cúrcuma. E, hígado frito encebollado, en aceite de oliva. Y, todo esto, regado con unas gotas de tabasco, vinagre y aceite de oliva virgen extra, extraído en frío. Y, tengo que añadir que la comida a pesar de estar cocinada por mí, que soy un mal cocinero, estaba muy rica.

 

Y, claro que me siento orgulloso de mi plato inventado desde la prepotencia de los medios económicos y culinarios, que desde aquí, podemos disponer a pesar que en estos últimos años se ha encarecido mucho el costo de los alimentos y de la vida en general. Sin embargo, os aseguro que, tan claro como el cielo azul y la noche estrellada, que, mi prepotencia y orgullo, después de esta rica comida, se vuelven en acida digestión, al recapacitar y reflexionar, cuantas personas en estos momentos, no tienen siquiera al alcance de sus bocas, y hambrientos estómagos, la mayoría de los alimentos que yo empleo, para crear mi preciada, tosca, y prepotente comida. ¡Dios mío! ¡No seas solo Dios para mí! Mi Señor, Dios todopoderoso, te pido por tu gran misericordia, por tu gran piedad y compasión, que a nadie en este mundo, le falte nada de los alimentos básicos, para llevar a sus bocas y llenar sus estómagos. Señor, todos sabemos que todo lo que nos sucede, sucede en verdad, por justicia natural. Pero Dios de los mundos, sabes que por ignorancia pecamos y, cometemos errores que debemos pagar con deudas naturales adquiridas, por generaciones de pecados cargados en nuestras genéticas. Más Señor de los mundos, danos la oportunidad de arrepentirnos y liberarnos de nuestras cargas genéticas pecaminosas, por infringir tus leyes universales de supervivencia evolutiva. Sabes nuestro Señor de los mundos, que por apropiado egoísmo natural, debido a nuestra acumulativa, ignorancia evolutiva, cargamos con nuestros defectos, que nos conducen a estas realidades actuales, de crudeza, sufrimientos y penalidades. ¡Oh, Señor de los mundos, tu nos has creado para depurar las naturalezas salvajes de nuestros cuerpos adaptados a diversos mundos, los cuales cabalgamos con nuestras debilitadas fuerzas, para domesticar los sentimientos, pensamientos, deseos, emociones y comportamientos, de tantos variados mundos, a los cuales somos destinados voluntariamente, y, en los cuales, la mayoría fracasaremos! Pero sabemos o gran Señor, que a pesar de nuestros fracasos, nos volverás a revivir tras las continuas muertes. Nos volverás a resucitar una y otra vez, a los fracasados, a los perdedores, a los pecadores, porque somos necesarios, para que haya triunfadores, vencedores, puros, sanos y santos. Y, a muchos nos tocará ser los perdedores, para que haya ganadores. Y, a muchos otras veces, nos tocará ser los ganadores, para que al fin, siempre haya perdedores.

Maestro Andar.

lunes, 26 de junio de 2023

EL JUGO DE LA VIDA

 EL JUGO DE LA VIDA.

QUIROGA A 26 de junio de 2023.

 


Miro al cielo con la esperanza, de que mi derrotada y alargada, experiencia, con sus afanes y aptitudes, se afinan con los acordes, de una mente por el tiempo exprimida, para sacarle todo el jugo, que una conciencia reprimida y retorcida, puede añadir a mi vida, a, cualquier vida. Quizás para que un día, a mí me sirva de consuelo, o, de bálsamo, que alivie toda ansiedad e inconsciente ahogo. ¿Pues qué sería de la esperanza, cuando no hay confianza? ¿Pero en qué confiar o en quién confiar? ¿Acaso, tal vez o quizás, podemos realmente hoy confiar en el ser humano, que cada cual, mira a sus pies, mira al suelo resbaladizo del porvenir, mira a la lejanía que no tiene límites, y, mira al cielo, y tan solo ve nubes tormentosas, y, mira a sus semejantes y siente lucha sin tregua, competencia o explotación, sin remordimientos? ¿Acaso, tal vez o quizás, tiene sentido la vida, sin tener el sustento, que del más allá de todas nuestras dudas, nos pueda traer una luz, que sin ser vista, nos muestra nuestra alumbrada alma? ¿Cómo es que estamos tan deslumbrados por nuestros afanes terrenales, que nos ciegan, del gran manantial que ilumina nuestras entrañas espirituales? ¿Quizás, tal vez o acaso, la negrura de nuestros pensamientos, sentimientos, emociones y deseos carnales, levantan una espesa niebla, que oculta un cegador Sol, que alumbra nuestro camino de gozo, de paz, de amor desinteresado y de felicidad sin fronteras? ¿Quiénes creemos que somos? ¿Acaso pensamos que somos este traje corporal? ¡Porque, os aseguro que, tan claro como el cielo azul y la noche estrellada, que, nuestro cuerpo visible y palpable, tan solo es un traje dimensional, hecho a medida, por el Sastre Supremo, para habitar en las dimensiones terrenales! Y, esto lo puedo afirmar y decir con toda seguridad, pues, y después, de tantas experiencias como he tenido extra corporales, donde mi alma con toda su conciencia y sentidos, deja el cuerpo, y, lo ve desde una distancia y hasta lo abandonas, para viajar por el universo finito que nos rodea. O, simplemente para viajar dimensionalmente por este u otros mundos, con toda tu conciencia y tu verdadero ser, es entonces, cuando comprendes, sabes y, tienes que reconocer, que tu cuerpo, tan solo es un traje dimensional, para habitar este mundo terrenal. Y, os aseguro, que todas estas y otras experiencias místicas y dimensionales, siempre fueron naturales y sin recurrir a drogas. Siempre han sido bajo una estricta y prolongada, preparación de relajación, meditación y concienciación, que me llevaron mucho tiempo, dedicación y trabajo constante, conseguir el estado adecuado, para conseguir estas variadas experiencias dimensionales y espirituales. Como también os tengo ya comentado, que no solo vivimos en esta dimensión terrenal, sino que, también estamos viviendo muchas vidas a la vez, y con otros cuerpos dimensionales en tiempos distintos del espacio y en dimensiones diferentes correspondientes a otros mundos. Pero estas cosas no son necesarias que las comprendáis, ni es necesario que las aceptéis. Porque sé por experiencia propia, que yo tampoco lo entendería o aceptaría, si no fuese por mis experiencias dimensionales en diferentes planos de existencia. Y, tampoco creería que, mi cuerpo tan solo es un traje dimensional, que tenemos vestido para vivir en estas dimensiones terrenales, si no lo hubiera visto, después de abandonarlo y alejarme de él. Por eso, o por esto mismo, no quiero ni siquiera intentar convenceros de nada. Tan solo deciros que nuestro verdadero ser es mucho más amplio y diverso, que este cuerpo que vestimos y calzamos. Es también por todo esto, que os digo que todo lo que somos, no es un producto producido y elaborado por nuestro cuerpo. Sino que, nuestros sentimientos, pensamientos, deseos, pasiones, emociones, etc., son un batido dimensional de donde extraemos, un jugo espiritual, que realmente es el que nos da la verdadera imagen y semejanza, de lo que, en verdad somos. De lo que de verdad, es la Vida.

Maestro Andar.

sábado, 24 de junio de 2023

LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL Y LA INTELIGENCIA NATURAL

 LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL Y LA INTELIGENCIA RACIONAL.

QUIROGA A 24 de junio de 2023.

 


Cuando inicié mi corto paseo a través del pueblo, y cuando abandoné la última casa del mismo. ¡Algo de repente me sobrevoló a casi ras de mi cuerpo y se paró en unas hiedras que recubrían el viejo grueso y muro, que determinan el camino! ¡Y, tan solo a cincuenta centímetros de mi cadera, se posó, sobre una ramita saliente hacia el camino, una jovencísima cría de chochín! Yo, al momento que se me cruzó y cayó a esta altura y por reflejo, me paré instantáneamente. Y fue un reflejo natural. Y al observar que había sido un pajarillo, el que me había repentinamente cortado el paso. Me quedé muy quieto y, lo vi perfectamente, era la cría de uno de los pajarillos más pequeños que aquí hay. O sea, la cría de un chochín. Y, asombrado me lo quedé mirando, y al mismo tiempo admirando su belleza y sobre todo su inocencia. Pues a cincuenta centímetros de mi cadera y posado torpemente sobre la ramita que sobresalía hacia el camino, esta joven e inocente, prenda de la naturaleza, me observaba, mientras yo muy quieto la miraba tiernamente a los ojos. Y, así permanecimos al menos quince segundos. Quince eternos segundos, maravillándome de la inocencia de esta joven cría, que había iniciado su primer vuelo fuera de su tierno nido, de, su acogedor hogar. Y, mientras estábamos así quietos los dos, como dos tontos enamorados de tal experiencia natural, mis ojos atravesaron la mirada del tierno polluelo que todavía le, quedaba mucho peligroso camino que recorrer hasta convertirse en un ejemplar adulto y experimentado. Y, más que observar y mirar, sentí su joven y profunda inocencia, que, inundó mi viejo corazón de ternura antinatural, y que terminó por apagar aquel recuerdo de joven y aventurero cazador de pajarillos, que todos llevamos dentro por instinto. Ese instinto que me invadía y que con solo un gesto rápido de mi mano, hubiera apresado entre mis dedos a aquel feliz pajarillo, que tras su primer salto y vuelo, de su nido, se me había posado al alcance de mi mano. Sin embargo el poso de mi personalidad experimentada, reprimió mis ganas de tener en mi posesión aquel tesoro de vida inocente, que me miraba con curiosidad infantil. Y, después lentamente se fue escurriendo por la rama de la hiedra hasta la espesura de la misma, hasta desaparecer de mi vista. La verdad es que me sentí feliz viendo como desaparecía de mis sentidos, pero no de mi conciencia, porque si hubiese allí, un gato, perro, ave de presa, culebra u otro cualquier depredador, la habría cazado y habría acabado con su joven e inocente experiencia vital en esta dimensión y en este mundo.

 

Al mismo tiempo que, recapacité mis antiguas experiencias en tales casos, y que por instinto me habían llamado a apropiarme de jóvenes polluelos, y que tales experiencia tan solo, eran fruto de mi instinto egoísta e inmaduro, como somos todos los cachorros animalescos en libertad. Que con todo experimentamos e incluso muchas veces gozamos al cazar otros animalillos inocentes que caen en nuestras manos rapaces.

 

Sentí en aquellos momentos una intensa alegría al ver como desaparecía aquella joven e inexperta vida, y, se iniciaba en el largo y difícil recorrido, que le quedaba por sobrevivir. Y, también sentí y tuve el valor de reprimir mis impulsos de joven cazador, de no caer en la tentación, de coger aquella joven e inocente vida, y causarle un disgusto casi mortal. Pues sabía por experiencia lo que les sucedía a los pajarillos que de jóvenes apresábamos y reteníamos en cautividad. Y, recordando esto, un amargo remordimiento, recorrió mi alma. Y fue este sentimiento tan inoportuno, lo que impidió que yo de un rápido movimiento de mi mano, apresará aquella joven, alegre e inocente vida, que me miraba sorprendida.

 

              

Estas cosas, de jóvenes e inocentes vidas, me llevan a recordar en mi largo recorrido como padre, a mis hijos, y, todos los errores que he cometido con ellos. Y, supongo que como padres, si reflexionamos, los únicos inocentes, suelen ser nuestros hijos, que como inocentes pajarillos saltan del nido, ante multitud de peligros, de comportamientos sociales, políticos, económicos, religiosos, etc., que esperan para devorar sus jóvenes e inexpertas emociones, sentimientos, pensamientos y comportamientos. Y, que, nosotros sus padres, sus mayores, etc., nos mostramos como jueces implacables ante sus debilidades, sus pecadillos, sus travesuras, etc., que, ya antes fueron nuestras debilidades, nuestros pecadillos, nuestras travesuras, y, nuestras rebeldías. Y, los juzgamos como si ya nosotros fuésemos perfectos y con derecho a decidir cuáles van a ser sus vidas, sus destinos, sus futuros. ¡Si! ¡Jueces implacables! ¡Que les enseñamos a nuestros correspondientes hijos, como deben ser y como deben comportarse, ante la sociedad, y, determinante destino! ¡Si! ¡Nosotros, sus padres y mayores, cargados de defectos, pecados, e, injustificados comportamientos sociales, etc., pretendemos enseñar, obligar a nuestros descendientes, a ser lo que nosotros fuimos, a lo que nosotros somos, o, a lo que nosotros aspirábamos! ¡Nosotros, que irremediablemente en estas generaciones decrépitas, corrompidas y fracasadas, decidimos ser jueces con nuestros hijos, nietos, y jóvenes, para que sean mejores que nosotros en nuestras malas costumbres y comportamientos sociales, por tal de conseguir no morirse de hambre, o de experimentar el éxito sobre nuestros semejantes, o, a costa y a cualquier precio, sobre nuestros prójimos! ¡Y esto, nos parece maravilloso! ¡Y esto, nos parece conforme a lo que, la corrompida sociedad espera de nosotros! Y, que si educamos y concienciamos a nuestros descendientes y jóvenes, conforme a los planes del imperio del mal, serán felizmente recompensados, con una vida, confortable, como corresponde a unos fieles y buenos y excelentes esclavos. ¡Para esto el gobierno mundial y oculto ha creado la inteligencia artificial! ¡Y para esto, es lo que, los poderes ocultos, esperan de nosotros y de nuestros descendientes! ¡Que seamos y nos comportemos, como una buena, rentable y apacible, inteligencia racional!

Maestro Andar.

miércoles, 14 de junio de 2023

EL SOL LA LUNA Y TODOS LOS ASTROS

 EL SOL, LA LUNA Y TODOS LOS ASTROS.

QUIROGA A 14 de junio de 2023.

 

El Sol que nos da calor, nos abriga del frío y nos atormenta y nos ahoga en sudor. Sol queridísimo que nos da la vida y de nuestras frutas el sabor. Sol que nos da la vida y con su reloj de tiempo universal, nos das los ciclos de cada temporada, de cada adormecido y placentero verano, de cada envejecido otoño, de cada sentido y frio invierno, y de cada florecida y renacida primavera. Sol que nos das la vida y la muerte. Sol, que tan solo eres una estrella más, que Dios ha creado, para que nos manifestemos en este, su creado universo en el cual somos conscientes de nuestro ser y de nuestras cotidianas realidades.

 

Luna que alumbras nuestras visiones ensoñadoras, nuestras visiones aquejadas, nuestros ocultos deseos, nuestras desesperadas pasiones. No te manifiestes orgullosa y vanidosa, y, recuerda que Dios te ha creado para tentar a la infeliz humanidad.

 


Y, vosotros todos los demás astros, galaxias y universos, que nos acompañáis en nuestro largo deambular en el tiempo y en el espacio. Que vuestra gloria inconsciente no sea y se convierta, en confusas fes, religiones extraviadas en infinito del éter, en creencias esparcidas en indefinidas multitudes vacíos de verdadero contenido espiritual, pues tan solo representáis el aspecto, del espectro visible y tangible, del verdadero poder Divino, que todo lo convierte en oído, en sonido, en la palabra, en lo visible, en lo determinado, en lo palpable. Y, que el poder divino, todo lo que no es, lo convierte en todo lo que es. Y, que todo lo no es, lo convierte en vida y en muerte. Y, que todo lo que no es, lo convierte en ser o no ser, y, que todo lo que no es, lo convierte en primavera, verano, otoño e invierno. Y, nunca olvidéis que, el poder divino para su eternidad, convierte todo lo que NO ES, en bien y mal, para que la vida siga siempre su camino, su eterna evolución, hacia una eternidad, y, sin fin, eterna felicidad.

Maestro Andar.

EL REFLEJO DEL ESPEJO

 EL REFLEJO DEL ESPEJO.

QUIROGA A 06 DE junio de 2023.

 


Cuando me miro al espejo, que quedo observando mi rostro, mi mirada, y el reflejo de todo lo que pasa por mi mente, es que estoy mirando la Imagen de Dios. Porque recuerdo que Éste, según las Sagradas Escrituras, nos creó a su Imagen y Semejanza. Más, al profundizar en el fondo de mi alma, mis verdaderos sentimientos, vuelven a mi mirada en el espejo y me meto en la profundidad de mis ojos, para saber que estoy mirando la Imagen de Dios, pero, también veo con tristeza, a un hombre fracasado en intentar algunas veces, parecerme a la Semejanza de Dios. No es una tristeza común, sino, que es una tristeza profunda, como salida de los más profundos infiernos que componen todo mi ser. Y, esta tristeza me hace pensar, reflexionar, y recapacitar en pocos segundos, que lejos me encuentro de la Semejanza de Dios. Y, cuantos fracasos acumulo en mi vida, por intentar al menos, y algunos días, cumplir con alguno de los Mandamientos de la Ley de Dios. Cuán difícil, resulta cumplir con sus Mandamientos hoy en día. Todas nuestras realidades cotidianas, nos inclinan a seguir las modas y comportamientos sociales, con que nos bombardean, con toda clase de medios de comunicaciones, costumbres y estilos de vida populares, que por hacerse tan cotidianos y familiares, nos envuelven hipnóticamente, y nos hacen por reflejo, actuar automáticamente. Y, como buenos autómatas, blasfemamos, pecamos de muy variadas maneras, y, por supuesto, por reflejo cotidiano, familiar y popular, tratamos todos los días no solo ignorar y sacarle importancia a los Mandamientos de Dios, sino que, incumplirlos resulta ya los más adecuado, lo más divertido y hasta lo más apropiado, para parecer una persona, culta y razonable. ¿De verdad, que realmente, nos creemos cultos, razonables, prudentes, y decentes? ¡Pues sí! Porque, si no, estaríamos dando la nota y saliéndonos del actual y moderno, sentido común. Y, claro, nadie con este actual sentido común, procurará enfadar e incomodar, a todos aquellos que nos rodean y forman nuestros círculos sociales que nos envuelven, ni familiares, ni profesionales, ni de amistad, y, demás conocidos y por conocer. ¿Quién tiene valor para hacer esto? ¿Qué ganaríamos con esto? ¿Quién tiene ganas de meterse en problemas, y complicarse la vida, y complicar todas las relaciones sociales a las que de una u otra manera pertenecemos y formamos parte? Lo más fácil y normal y apropiado a todas estas circunstancias, es no salirse de las carreteras, porque, estamos rodeados de complicados precipicios morales y de conciencia, que no conviene tratar y traer a nuestras realidades. Y, ¿A qué precios morales y de conciencia, tendremos que devolver con intensos intereses, estos préstamos de falta de verdadera responsabilidad? ¿Acaso disfrutaremos plenamente de estas realidades con estos modernos préstamos concedidos con tanta importancia, soberbia, orgullo y vanidad?

 

Me recuerdo cuando era muy joven, lleno de ilusiones, sueños y supuestas virtudes que estaban de moda. Y, yo creí que era bueno. Y, yo me creía razonable. Y, yo creía que tenía un gran sentido común. Y, ahora mirándome a través de los años en la imagen de mi espejo, me pregunto, ¿Quién realmente soy? ¿Cómo realmente soy? ¿Soy el del profundo ayer? ¿Quizás soy el del profundo de antes? ¿Soy el de hoy? Y, mirándome profundamente siento que soy el resumen de todos mis yos, y, el resumen de todos mis tiempos. Y, como si de mil vidas se tratasen, todas se reflejan en la mirada de mis ojos en el espejo. Y, resumiendo el reflejo de todas mis vidas, siento un profundo fracaso, un profundo resumen de un alma vacía de sentimientos que valgan la pena valorar y que realmente me hayan servido para ser mejor persona, o para ser una persona verdaderamente autentica, cabal, seria, integra, justa y viva. Porque mirándome reflexivamente al espejo, me viene a mi mente, el pensamiento que toda una vida perdida y sin sentid.o.

 

Cuando llegue la noche y os encontréis cansados y a punto de irse a la cama, miraros al espejo. Y, por un momento mirad profundamente a vuestros ojos y preguntaros, ¿quién sois, quién fuisteis y quién en esos momentos os sentís? ¿El de antes, el del profundo ayer, el de hoy, o, cuál seréis mañana? ¿Y? ¿Quién valdrá la pena ser, mañana?

Andar

sábado, 3 de junio de 2023

 LA FELICIDAD NATURAL.

Quiroga a 03 de junio de 2023.

 


Me asomo una y otra vez a mis ventanas, para observar las lejanas montañas. Y, las contemplo una y otra vez como si fuesen la primera vez, como cuando contemplo mis sentimientos, emociones y deseos como si los descubriera por primera vez. Me parece increíble que en cada día, en cada hora, en cada momento, en cada instante, mis sentimientos, pensamientos, emociones y deseos, naciesen y brotasen, de mi profunda alma, siempre, siempre, como si acabasen de nacer. No existe nada viejo en ellos, todo parece siempre nuevo y fresco. Como nuevos y frescos, son cada momento, cada instante, cada amanecer, cada atardecer, cada día y cada noche.

 

Yo parezco siempre el mismo, aunque no quiera reconocer que en cada instante, en cada momento, todas mis células de mi cuerpo, están renovándose continuamente, muriendo y naciendo, como si la vida fuese eterna. Como eternos me parecen mis defectos, Como eternos parecen mis pecados, que parece que, nunca alcanzan su culmen, su fin. Y, pasan los años y mi alma llena de defectos, sigue sumergiéndose en lo más profundo de esas montañas que tengo enfrente, como buscando el más profundo suelo, donde mi alma toque fondo y pare de descender, en la degradación corrompida en la que se halla buceando, para decir, ¡Basta! ¡Hasta aquí he llegado! ¡Basta este es el final de la caída a donde mi ser es arrastrado con todas las fuerzas de mis caídos deseos! Sin embargo, esa caída sigue y sigue, y parece no tener fin, ni fondo donde caer, ni fondo donde chocar, ni fondo donde parar y descansar.

 

Es hermoso levantarse al amanecer cuando la luz empieza a romper la oscuridad, y escuchar la dulce armonía de la naturaleza que se despierta. Los pajarillos cantan alegremente, como si fuese siempre la primera vez que amanece. Y, cuando empieza a anochecer, el silencio se rompe y de nuevo la naturaleza parece despertarse y los pajarillos llenan de alegría los aires, como si fuese la culminación de un día feliz. ¿Dónde está nuestra alegría natural al despertarnos en los amaneceres o al despedir nuestros días en nuestros atardeceres? ¿Qué es lo que pasa en nuestras vidas humanas, que hasta los pajarillos, están felices en cada amanecer y en cada anochecer? ¿Es que nosotros con toda nuestra inteligencia, aprendizajes, experiencias y sabidurías, hemos perdido las más simples actitudes naturales, que hasta los pajarillos conservan inconscientemente? ¿Qué cosas tan terribles están pasando con la vida de los seres humanos, que hemos perdido a pesar de toda nuestra inteligencia y sabiduría, las capacidades naturales, que hasta los más simples e ignorantes, de los animales conservan? ¿En verdad que somos tan inteligentes y sabios, que hasta la misma naturaleza con toda su cruel crudeza, es capaz a pesar de todos sus aconteceres y pesares, de mostrarse más feliz, que el más feliz de los seres humanos?

 

Los animales no necesitan pensar, solo guiarse por sentidos naturales.

Los animales no necesitan reflexionar, sobre sus pensamientos, sentimientos emociones y deseos. ¡Tan solo siguen los instintos de su propia naturaleza! Sin embargo, nosotros los seres humanos, con toda nuestra inteligencia, para reflexionar sobre nuestros pensamientos, sentimientos, emociones y deseos, somos inútilmente incapaces conscientemente de cambiar nuestras antinaturales aptitudes, nuestros antinaturales comportamientos. Sin embargo nosotros los seres humanos con todas las sobrenaturales capacidades, talentos, entendimiento, razonamiento, y nuestra tan estimada y sobrevalorada, conciencia y conocimiento del bien y del mal, hemos perdido de tal manera la cordura, que nuestras MENTES navegan extraviadas y perdidas por nuestras descarriadas vidas. ¿Cómo hemos llegado a esto? ¿Acaso, tal vez o quizás, hemos perdido la capacidad natural para comprender lo que está bien o mal? ¿Acaso, tal vez o quizás, hemos perdido la capacidad natural que corresponde a un ser humano inteligente y racional,  para comprender sencillamente, lo que nos conviene para encontrar nuestra felicidad natural? ¡Si, los simples pajarillos son capaces de sentirse al amanecer y al anochecer, más felices que los seres humanos, que somos seres más inteligentes, y sabios, y conocedores del bien y del mal, y, que tenemos el poder de construir instante a instante, momento a momento, día a día, semana tras semana, mes tras mes, año tras año, nuestro destino,! ¡Decidir, determinar, resolver, solucionar, remediar, corregir, rectificar y crear a voluntad nuestro futuro! ¿Por qué, no lo hacemos de forma natural? ¿Es que algo, mucho o todo, lo estamos haciendo mal?

 

¡De verdad os digo, que cada mañana y en cada anochecer, siento verdadera envidia de todos esos felices pajarillos, que con toda la alegría de su alma, dan la bienvenida a cada día, y la bienvenida a cada noche!

Maestro Andar.