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jueves, 11 de diciembre de 2014

-ELREINO DE DIOS Y SU JUSTICIA (2). Y, POR SI ACASO NO ENTENDÍ MAL, DESPEDIDA-

EL REINO DE DIOS Y SU JUSTICIA (2). Y, POR SI ACASO NO ENTENDÍ MAL, DESPEDIDA.
A 11 de diciembre de 2014.



En estos días se está hablando de una gran hazaña llevada a cabo por los políticos españoles. Desde luego es una gran gesta emprendida por nuestros más valientes cobardes delincuentes. Es una gran gesta emprendida desde la profunda maldad de unas almas humanas mezquinas, mentirosas, ladronas y asesinas. Y, como ya os tengo dicho varias veces, estas almas humanas se denominan capitalistas. Estas almas humanas que van de caritativas, de solidarias, de justas, de democráticas, de patrióticas, etc., se dicen y nos dicen, que son y que somos capitalistas. Y que el capitalismo, es el modelo social y político perfecto, el más democrático, el que nos provee de más libertad. ¿Pero libertad para qué? ¿Quizás la libertad de además, más que nada, dejarnos engañar como tontos? ¿Libertad democrática para aprovechar que de paso que somos tontos, manifestar también nuestra libertad para creernos estas mentiras? ¡Y, ya que tenemos tanta tonta libertad, aprovechemos ya de paso, para además engañarnos a nosotros mismos! ¡Así todavía los haremos más felices, tan felices como para que estén pensando que somos tan tontos, que nos alegramos muchísimo de que ellos mismos se suban el sueldo! ¿Pero cómo es posible que viviendo en pleno capitalismo, los empleados ganen más que sus jefes, que sus empresarios, y además hagan lo que les da la gana, se inventen las reglas y las leyes que les viene en gana, y se regalen gratuitamente las condiciones de trabajo, sobre las leyes, sobre los jueces, fiscales, abogados, etc., y, decidan estos empleados lo que van a ganar sus jefes, sus empresarios, etc., y, que decidan si van a dar trabajo a sus jefes, y, que decidan los empleados si sus jefes van a tener trabajo, si van a tener casa, y si la tienen, decidan sacársela, y, estos empleados decidan cuando tienen que morirse sus jefes, de frío, hambre, sed, calor, y, decidan estos empleados cuando sus jefes y empresarios, tienen que sufrir angustias de todo tipo, etc., mientras ellos están por encima de estas penosas condiciones? ¿Y, esto es capitalismo, o una buenísima mentira? ¿Y, esto es capitalismo o es un maravilloso chiste? ¿Y, esto es capitalismo o es una estupenda broma que nos están gastando para que no dejemos de reír y pasarlo de fantasía? ¡Porque los ciudadanos de un estado democrático y libre, son los verdaderos jefes de todos los funcionarios! ¡Porque los ciudadanos, son los jefes y empresarios de todos los funcionarios, desempeñen la función o el trabajo que desempeñen estos! ¡Por lo tanto, ¿qué clase de capitalismo es este donde los empleados ganan y tienen más privilegios que sus jefes, que sus empresarios, que somos todos los ciudadanos de un estado? ¡Si esto no parece un cachondeo, ¿qué es?! ¡Si esto no parece una fantasía, ¿qué es?! ¡Si esto no parece una broma y un chiste, ¿qué es?! ¡Pues tan claro como el cielo azul y la noche estrellada, que esto lo que parece y es muy evidente, es que los ciudadanos somos unos tontos muy democráticos y unos tontos muy libres! ¿Y, sabéis por qué? ¡Porque en un estado de derecho, capitalista, democrático y libre, los ciudadanos que somos los jefes y empresarios de toda clase de funcionariado, deberíamos tener unos sueldos más elevados que nuestros trabajadores, y, deberíamos tener mucho más privilegios! ¡Ciertamente tendríamos que tener unos sueldos más altos que los políticos todos, e incluso mucho más sueldo que todos los funcionarios de la Casa Real, y etc.! Y, si estos funcionarios, que tienen que servir al pueblo, no son capaces de crear empleo para todos, no son capaces de que todos sus jefes ciudadanos puedan vivir y morir con dignidad y satisfacción placentera, deberíamos suspenderlos de empleo y sueldo, y ponerlos en la calle, como ellos hacen con los ciudadanos. Y si es verdad, como dicen algunos de sus perros fieles, que están ahí por vocación y no por robar unos privilegios y sueldos que no se merecen, que ellos mismos, mientras exista un parado, un ser humano pasando hambre o sed, frío o calor, etc., que pasen por lo mismo. ¡Que para eso gozan de unos puestos de trabajo que no merecen, y son los responsables de que alguno de sus empresarios y jefes (ciudadanos), pase hambre, sed, frío, calor, enfermedad, etc.!

Quizás tenga que deciros algo, o quizás no.

Tal vez tenga que deciros algo, o tal vez no.

Acaso tenga que deciros algo, o acaso no.

¡Bueno, supongo que lo que voy a deciros no importa, o no os importe a la mayoría!

¡Puesto que, tan claro como el cielo azul y la noche estrellada, que, Dios hace dos días, me anunció un cambio muy drástico en mi vida!

¡Pero este mensaje aunque muy alto en el cielo claro de la noche estrellada, y por una estrella fugaz anunciada, Dios me ha dicho que estaba muy próximo el fin!

Sin embargo, yo no quería aceptar que fuese mi fin. Sino que prefería pensar y hacerme a la idea, que tal vez fuese el fin de esta etapa de mi vida tan penosa, triste, angustiosa y llena de soledad. Si. Quería convencerme de que no se trataba del fin de mi vida en la Tierra. ¡Y, ojalá que fuese así! Pero la verdad, la cruda verdad, es que pueda que mi plazo se haya agotado. Puesto que todavía albergo esperanzas y me halle equivocado al respeto, tal vez porque creo y pienso, que todavía me quedaría mucho por hacer en este mundo. Más quien manda y tiene el poder sobre mi vida, es Dios. Y, Él es quién decide cuando es el momento, y lo mejor, y lo más conveniente según su santa voluntad, y según sus santos planes. Y, si este es el fin de mi vida en la Tierra según su Voluntad, yo lo acepto humildemente, porque Él es mi Dios, el dueño de mi vida y el dueño de toda vida.

Si esto inevitablemente ocurre así, quiero despedirme de todos vosotros, amigos y enemigos, religiosos, ateos, supuestos buenos y supuestos malos, etc., sin ningún tipo de rencor por mi parte. Por la vuestra decididlo vosotros, que para eso tenéis el libre albedrío. Yo os deseo lo mejor a todos y que seáis felices. Más esto va a depender de vosotros mismos y de vuestra aptitud y comportamiento, y, sobre todo, va a depender de la fe. Por eso los religiosos que a voluntad incumplen los Mandatos de Dios sin arrepentirse, y los ateos, lo tienen difícil. Porque vuestra fe, aunque es fe verdadera en vuestras creencias e intereses, no es fe en Dios. No es la fe que salva. No es la fe que, hace que hombre al menos intente cumplir diariamente con los Mandatos de Dios, aunque no sea capaz de conseguirlo. Pero que al menos lo intenta y se arrepiente de sus errores, de su debilidad, de sus defectos, y reconoce su poca fe, que no le alcanza para tener el suficiente coraje y valor, como para cumplir con lo que Dios Manda. Esto a Dios le basta para perdonar. Porque Dios conoce nuestra naturaleza y cuán difícil nos resulta tratar al menos ser un poco buenos, y, cuán difícil nos resulta el cumplir con sus Mandatos.

Por si no volvemos a vernos, a escucharnos, a leernos, etc. Y, por si no volvemos a odiarnos, a despreciarnos, a ofendernos, yo ahora me despido de todos, volviendo por última vez a vosotros con todo mi corazón lleno de amor y de paz. Y os pido perdón a todos, los que os hayáis sentido molestados, reñidos y aludidos. Porque mi sana intención era esa, para haceros pensar y para que recapacitarais, a fin de que todos pudiésemos cambiar un poco y enternecer vuestro corazón lo suficiente como para que volvieseis vuestra vista hacia Dios y os arrepintieseis de nuestras aptitudes injustas y crueles con nuestros semejantes más desfavorecidos.

¡Desde este, y, desde todos los mundos donde llegue a encontrarme, me despido de todos deseándoos justicia, paz, amor y felicidad! Así, en este orden. Porque si antes no hay verdadera justicia, tampoco habrá jamás paz. Y, si antes no hay paz, tampoco habrá verdadero amor. Y, si antes no hay verdadero amor a nuestros semejantes, lo mínimo, como nos amamos a nosotros mismos, tampoco conoceréis la verdadera felicidad. Porque tan claro como el cielo azul y la noche estrellada, que, en esto consiste el reino de Dios y su Justicia. Y, para esto sirven los Mandatos de Dios si se llevan a la práctica diaria y cotidiana en nuestras vidas y los convertimos en una rutina alegre y gozosa. ¡Y esto, es lo más difícil de lograr en solitario y cada uno por su cuenta! ¡Pero si os unís en multitud y os apoyáis los unos a los otros, esto ya no parece imposible, ni os resultará tan difícil! ¡Os lo aseguro! ¡Pues de buena tinta lo sé, porque de buena Fuente procede esta sabia información! ¡Y, el reino de Dios y su Justicia, llega con esta generación! ¡Creedme, porque sabéis a ciencia cierta, que yo nunca os he engañado! ¡Así que arrepentíos de vuestros errores y pecados, como yo me arrepiento, porque no habrá más oportunidades para hacerlo, sino en esta generación!

¡Que Dios Todopoderoso perdone todos mis errores, pecados e incumplimientos de la Ley, porque en verdad humildemente mi Señor, me arrepiento! ¡Y si mi vida en este mundo toca a su fin, mándame mi buen Dios, unos ángeles de los Cielos a recoger mi alma, y si me has perdonado, me conduzcan hasta TI, mi buen Dios!

Cristo Maestro Andar.

miércoles, 11 de enero de 2012

---MIS SACRIFICIOS POR LA VIDA---


MIS SACRIFICIOS POR LA VIDA.
A 11 de enero de 2012.
Hola hijos míos.
Os aseguro que, no he hecho tantos ayunos para hacer política, ni coger fama, ni los he convertido en polémicas huelgas de hambre, para salir en los medios, porque si yo hiciese una huelga de hambre para reivindicar mis ideales, los Ideales de Dios, que, por decencia y honradez me dejaría morir, por no verse cumplidos mis deseos o utopías, sino, porque mi poca y decente dignidad, me impediría interrumpir dichas huelgas de hambre, y, yo no hacia mis ayunos en los cuales estaba arriesgando mi vida para, por dignidad y honradez dejarme morir de hambre, sino, que hacia mis ayunos para precisamente salvar mi vida, que habíais herido mortalmente en varias ocasiones, y, yo hacía mis ayunos, no solo para salvar mi vida, sino, también para salvar la de todos aquellos, a los cuales mediante mis profetas y mensajeros se le había prometido ser salvados. Tengo que decir, que, en uno de estos ayunos estaba tan lleno de ira y furioso con el mundo, que había decidido dejarme morir de hambre, porque yo no me merecía todo aquello que se me estaba haciendo y el mundo, este mundo no se merecía que yo hiciese nada por el, no se merecía un gramo más de mi aliento, no se merecía ni un segundo más de mi vida aquí, en medio de vuestras malas artes, mala fe. No me merecía compartir y sacudirme a cada instante el polvo de vuestras maldades que continuamente caía sobre mí ensuciándome. Pero Dios, mi Espíritu me salvó de nuevo, y me llenó de fuerzas y de su vida, para proseguir con la cruz de largos y pesados sufrimientos, que todavía tenía que arrastrar hasta que todo mi poder y gloria celestial descendiese del Cielo sobre mí, y así, cumplir con nuestro deber, con nuestra Palabra dada a nuestros mensajeros y profetas. También sabía perfectamente que, si Dios no me había mentido en sus promesas hacia mí y sobre quien era en realidad, no me dejaría morir de hambre, y, esto lo necesitaba, pues necesitaba de otro milagro para confirmar que yo era quien era y que estaba asistido directamente por Dios.
No, no he hecho mis ayunos por sentirme derrotado, sino, por vencer a la muerte y a todos aquellos que intentaban por todos los medios quitarme de en medio, y así al mismo tiempo recuperarme físicamente, y además para reforzar muchas veces mi debilitada fe. Y, en mis largos ayunos, ya no hablo de los pequeños ayunos de menos o más de una semana, sino, de mis grandes ayunos, no estaba asistido por médicos, ni por especialistas en dichos temas, ni por místicos, ni por compañeros de camino, sino, que estaba asistido por nadie, tan solo, me asistió físicamente en mi primer ayuno, la que ahora es mi ex esposa, pero en los siguientes, ni siquiera soporte físico tenia, tan solo estaba asistido, por mis ganas de vivir, por mi voluntad de vivir para llevar mis ideales a la práctica, y, sobre todo, también estaba asistido por mi fe. Por mi fe en Dios y sus promesas hacia mí, y, por las promesas que Dios había hecho a parte de la humanidad.
Pero no espero que me creáis, porque la verdad a estas alturas, no espero nada de vosotros, pues si no me habéis reconocido ya, cuando lo hagáis, ya no será necesario para nada más que, para saber quién es cada cual y que es lo que lo ha movido a ser, un ser infiel a Dios y a todos sus Mandatos y Leyes. Porque a estas alturas, la verdad, ya no espero nada de vosotros, pues antes si, os necesitaba cuando mi fe era vacilante y poca, cuando mis apuros espirituales se hallaban extraviados entre varios mundos de soledad. Ahora la verdad, ya no espero nada de vosotros, pues cuando os necesitaba y mi vida era cruelmente e injustamente perseguida os sumasteis a mis enemigos, y os reíais, y os burlabais, y, hasta con vuestra sucia conciencia justificabais todo lo que me estaba pasando. Pero esto, ya lo hacíais en tiempos de Jesucristo, cuando después de querer nombrarlo rey de los judíos, pasasteis a condenarlo públicamente, a escupirlo y a avergonzaros de Él, y a pedir la liberación de Barrabas, a pedir la liberación de un delincuente, al cual identificabais más con vosotros mismos, y con vuestra naturaleza corrupta, que aquel Jesucristo que os hablaba de la Justicia de Dios. Que os hablaba de amar al prójimo como a vosotros mismos, y, que os dijo que volvería a la Tierra en la gloria y el poder de Dios, y, que cuando volviese lo haría de igual forma que había abandonado este mundo, perseguido y despreciado ¿todavía no encontráis relación entre el pasado y lo que me habéis estado haciendo a mí, desde que sospecháis quien pudiera ser en realidad en esta época? Bueno, en esto no voy a ayudaros, ni quiero ayudaros, pues no necesito el reconocimiento de nadie, absolutamente de nadie de este mundo, para ser quien soy. Ni necesito el reconocimiento de nadie, de absolutamente nadie de este mundo, para que mi poder natural y mi gloria divina, desciendan desde los cielos a mí, y, podéis estar seguros que nadie podrá impedir, que se cumplan las Sagradas Escrituras ¿qué clase de Dios del Cielo sería, si dependiese de vuestra voluntad? ¿Qué clase de Dios del Cielo sería, si mi poder y gloria dependiese de vuestro reconocimiento? ¿Qué clase de Dios del Cielo sería, si mi fe y mi voluntad, dependiesen de vuestros caprichos y aceptaciones, o, de vuestros acuerdos, o de vuestras negociaciones?
Yo estoy seguro de quien realmente soy, aunque tardé mucho tiempo en creérmelo y aceptarlo, aunque mi Espíritu divino constantemente me daba pruebas de ello, mas, como ser humano, me costaba aceptar que algo tan grandioso se pudiese hacer humano, y se pudiese vestir de hombre, más, si Dios es real, si Dios existe, Si Dios es todopoderoso, ¿qué le impediría hacer y realizar algo tan sencillo, como vestirse de hombre? Os aseguro que mi voluntad es muy fuerte, ya podéis imaginaros el tiempo que en solitario llevo luchando contra el mal visible e invisible. El tiempo que llevo luchando contra el imperio del mal consciente e inconsciente, y, si no habitara dentro de mí el Espíritu de Dios, os aseguro que de tantos años de persecución a todos los niveles visibles e invisibles, ningún ser humano hubiese siquiera sobrevivido un solo año, ¿y sabéis por qué? Porque en todos estos años, nunca he tenido de nadie, absolutamente de nadie, siquiera una palabra de ánimo, ni el más mínimo apoyo, ni moral, ni físico, ni material, ni de fe, ni espiritual de ningún ser humano, ni siquiera el más mínimo reconocimiento, de un solo ser humano, de que al menos, yo estaba haciendo lo correcto, lo bueno, lo justo, etc., ya no digamos de sentirse compañero de camino y de compartir ideales o utopías, de compartir la fe, un trabajo en común, etc., ¿creéis que ahora, después de pasar lo que pasé, y que me estoy volviendo fuerte, os necesito, para qué? ¡No, ahora ya no os necesito, pues he encontrado a Dios dentro de mí! ¡No, ahora ya no necesito nada de vosotros, pues se despertó en mí, mi Espíritu divino! ¿Clase de Dios del Cielo sería, si os necesitase para ser quién soy? ¿Comprendéis algo tan simple y sencillo? ¿O, necesitáis telenovelas y culebrones para entenderlo?
¡No, no os necesito ahora que ya sé quién soy, ni mucho menos, quiero ya nada de vosotros para ser quien soy, ni mucho menos necesito vuestra aprobación, vuestra aceptación, ni vuestra vocación, ni vuestra voluntad, ni vuestra combustible fe!
¡De vosotros ya no quiero nada, ni espero nada! ¿Y, vosotros esperáis algo de vosotros mismos? ¿O, seguiréis con más de lo mismo?
Bueno, este es vuestro grave problema, y os toca a vosotros resolverlo, no a mí. Yo estoy cumpliendo con mis Promesas según está Escrito y Prometido. Os aseguro que yo, ya he hecho de más, os he estado haciendo el trabajo atrasado que teníais, os estado haciendo los deberes, pero todo tiene un límite, todo tiene un final de camino, todo tiene un examen final, y os he ayudado mucho más, de lo que os merecisteis siempre, pero lo que no puedo consentiros a los más suspensos, es que os riais y os burléis de todos los conceptos mínimos, de todas las Leyes mínimas que rigen la armonía y el orden de todo cuanto existe, para como los chulillos y gamberrillos de la clase, convirtáis este mundo por más tiempo en un estercolero, donde para imaginarse que es distinto, necesitáis de todo tipo de drogas legales o ilegales, para engañaros y justificar vuestros comportamientos animalescos y ruines.
Dios del Cielo (Cristo Maestro Andar)
¡Acudid a la llamada de vuestro pastor, levantaos ovejas mías!
¡Acudid a la llamada de vuestro Padre, despertad y levantaos hijos míos!
¡ACUDID A LA LLAMADA DEL DIOS DEL CIELO!
¡Manifestaos por la justicia social, por la igualdad social y económica, por la paz, por el amor, por la libertad y por vuestra felicidad, todos los domingos a las 13 horas por toda la Tierra! ¡Así se conocerán mis ovejas, mis hijos, mis santos, así se conocerán mis ángeles, así os reconoceré, y, así, sabré que me reconocéis, y, que, no os avergonzáis de mi, pues quien se avergüenza de mi, se avergüenza del bien, y, se avergüenza de todo lo que está Escrito en las Sagradas Escrituras, y, además se avergüenza de llevar parte de mi genética Divina, y, además es cómplice del mal que domina este mundo!
¡POR UN SOLO PAIS, EL MUNDO! ¡POR UNA SOLA BANDERA! ¡POR UN SOLO IDIOMA! ¡POR UN SOLO DIOS!
Os quiero hijos míos. Justicia, paz, amor y felicidad.-Dios Poderoso (Cristo Maestro Andar)
Mandar a todo medio de comunicación, organismos, ONU, políticos, religiosos, iglesias, ONG, sindicatos, Internet, etc., nacionales e internacionales (Traducir a otros idiomas)
(Más información en: cristo.webblog.es, ungranmonte.wordpress.com, ungranmonte.blogia.com, ungranmonte.blogspot.com)

domingo, 25 de enero de 2009

---LOS RICOS Y EL REINO DE DIOS---

Pontevedra a 25 de enero de 2009

Los ricos y el reino de Dios


Hola hijos.

Sois mas que muchos (Demasiados) los que insistís en el tema de las riquezas y posesiones materiales y en vuestra locura hasta tratáis de convencerme, de que las riquezas no son malas y que os las da Dios, y por lo tanto, son justas y buenas.


Cristo Maestro Andar

(Mateo 19: 23 Entonces Jesús dijo a sus discípulos “Os aseguro que difícilmente un rico entrara en el reino de los cielos. Repito: Es más fácil que un camello entre por el ojo de una aguja, que un rico en el reino de Dios”


Esto ya os lo llevo explicando hace muchos años, mas esta escrito que el reino de Dios no es para los obcecados, los obstinados, que se hacen los sordos, los ciegos, fanáticos, religiosos, políticos, ONG, etc. que, una y otra vez, se sirven de los conocimientos religiosos, conocimientos políticos, económicos, filosóficos, sociales, etc. para engañar y conducir a las gentes según sus conveniencias y sacarles todo provecho, beneficio, esfuerzo, dinero, etc. para sus propios intereses, para hacerse ricos y poderosos, y sin importarles para ello, incumplir y hacer incumplir a sus cómplices (Ciudadanos) los mandamientos de la Ley de Dios, y, yo os pregunto ¿ Para quien hacen todo esto además de para si mismos, cuando al actuar de esta manera crean una sociedad jerarquizada, discriminadora, injusta, egoísta, etc. al igual que las jerarquías naturales que los animales comunes e irracionales tienen en su comportamiento en la naturaleza? Bueno, esto también ya os lo explique muchas veces, mas se, estoy seguro, que me entendéis perfectamente.


Bueno, os voy a dejar muy claro, tan claro como el cielo azul y la noche estrellada, que, porque los ricos no entrarán al reino de Dios. Pues es así de sencillo. Puesto todo, es de Dios, y, nos lo ha dado a todos los seres humanos por igual, y todos aquellos que tengan más que los pobres y necesitados, no tan solo se lo han robado a todos los seres humanos, si no que, lo que es más grave todavía, es que, se lo han robado a Dios, para luego vendérselo muy caro a los demás seres humanos y además con altísimos intereses. Además de que, para conseguirlo, antes han tenido que incumplir todos los Mandamientos de la Ley de Dios, pues casi siempre han matado o mandado matar, robado o mandado robar, mentido o mandado mentir, fornicado o ha mandado fornicar, etc. Por lo tanto para Dios son asesinos, ladrones, mentirosos, fornicadores, explotadores de sus prójimos, etc. Y ya me diréis, si Dios va a querer en su nuevo reino a asesinos, ladrones, mentirosos, fornicadores, explotadores de toda libertad ajena, esfuerzo ajeno, de todo el tiempo ajeno, de todo suspiro y aliento de esperanzas ajenas, de todo futuro ajeno, explotadores de la sexualidad a cambio de..., explotadores del alimento, el agua, los hijos, la casa, la ropa a cambio de..., etc. Pues entonces no seria un reino de Dios, si no del mal, como el actual. ¿Para qué entonces nos dio unas Leyes de Dios, Normas, Consejos, Orientaciones, si no, para que dejáramos de comportarnos como animales irracionales y poder entrar en su nuevo reino de felicidad?


Bueno, si todavía no habéis comprendido esto, o, no habéis querido entender, es que sois asesinos, ladrones, mentirosos, hipócritas, fornicadores, explotadores de todas las circunstancias y necesidades básicas de los seres humanos, etc., o cómplices de todos estos. Y para Dios, tanto los unos, como sus cómplices (Ciudadanos), sois iguales y ya sabéis que si en la Tierra, juzgáis y condenáis a los criminales y delincuentes de todo tipo y a sus cómplices, tened bien por seguro que Dios, también hará lo mismo con vosotros.


-Dios poderoso-(Cristo Maestro Andar)

viernes, 23 de enero de 2009

---------------LA MUJER---------------


Pontevedra a 23 de enero de 2009

Hola hijos. Sois muchos los que me pedís, que os aclare el tema de la mujer y creo que ya hable bastante de este tema en trabajos anteriores, más para los místicos, religiosos y gentes de fe, os digo que:



Si Dios hubiese querido crear a la mujer igual al hombre, lo habría hecho, mas la realidad es que la hizo distinta, tan distinta, que si en general, el hombre representa el bien (polo positivo), la mujer en general, representa el mal (polo negativo).

La mujer fue creada para tentar al hombre y en general, representa al mal o satanás (Carnalidad) (Génesis cap. 3- 17 -Y al hombre le dijo: “Por cuanto obedeciste a la voz de tu esposa y comiste del árbol que te había prohibido, maldita será la tierra por tu causa.....”. Si estudiamos con calma todas estas cosas, podemos llegar a la conclusión, de que no debemos dejarnos guiar por las mujeres en ningún aspecto de la vida. Puesto que, Dios mismo, nos esta dejando muy claro, tan claro como el cielo azul y la noche estrellada, cual es la verdadera naturaleza de la mujer.

También que la serpiente simboliza la vida, la tentación de procrear y a través de nuestros descendientes, y las experiencias, y circunstancias de la vida (Lucha entre el bien y el mal), alcancemos la sabiduría, para acercarnos espiritualmente cada vez más a Dios.

Con esto, os digo que, el hombre debe tratar a la mujer, con todo su amor, con toda su ternura, con todo su cariño, mas nunca debe olvidar jamás que, el hombre debe ser siempre el guía de la mujer, y nunca al contrario. Y para ello, deberá ponerle siempre disciplina. Porque de no ser así, la vida del hombre será un caos, un desastre, un fracaso.

¿De donde creéis que parte esa propaganda que dice “Dios probablemente no existe, disfruta la vida”? ¡Pues yo os diré de donde parte esta idea! ¡De los países, naciones, etc. donde la mujer manda y domina al hombre (Principalmente de EE.UU y Europa)! ¿A quien le interesa convencernos de que Dios no existe? ¿Lo sabéis muy bien verdad? Pues ahora ya sabéis a quien representa generalmente la mujer.

Hijos, no os dejéis engañar, por las modas satánicas que pretenden dar la igualdad a la mujer con el hombre. Puesto que, si Dios no creó a la mujer igual al hombre ¿Quienes somos nosotros, para darle la igualdad? ¿Acaso en nuestra soberbia, arrogancia y orgullo nos creemos superiores a Dios?

Dios Poderoso (Cristo Maestro Andar)

martes, 20 de enero de 2009

----------LAS IGLESIAS---------------------

Pontevedra a 20 de enero de 2009

Hola hijos.

Sois muchos los que me preguntáis, y afirmáis que vuestra iglesia es la verdadera y llamáis la madre de todas las rameras a la Iglesia Católica (Yo no soy católico) y sin embargo, sabed lo que Dios opina de las iglesias en general:
La Iglesia Católica es una ramera.


Más en general, todas las iglesias son rameras de la madre de todas las rameras. Y de la Bestia y la madre de todas las rameras, sale el dominio sobre todos los reyes y gobernantes de la Tierra, y todas las iglesias adoran a la Bestia y a la madre de todas las rameras, con sus modas, políticas, asesinato, robo, espoliación, explotación, y toda clase de injusticias con tal de defender el culto al ser humano, a la mujer, a las posesiones materiales, dinero, etc. y a defender el incumplimiento en la práctica de todos los mandamientos de la Ley de Dios y los demás Mandatos de Jesucristo y Muhammad (Mahoma)


¿Que os creéis, que a mi, podéis comprarme con votos, con dinero, con prestigio, fama, poder, etc.?


De vosotros tan solo necesito lo que hasta ahora he recogido, desprecio, soberbia, orgullo, arrogancia, fanatismo, persecución, acoso, etc.(“ Tal como me he ido, así también volveré”) para que no me deis pena por lo que tengo que hacer. ¿Acaso os creéis como Dios, o en vuestra soberbia, arrogancia y orgullo, superiores a Él?


No necesito nada de vosotros, puesto que Dios, me ha prometido más de lo que vosotros podéis ofrecerme. Y, aunque, nada me ofreciese, lo haría felizmente, puesto que yo, siempre le he sido, siervo fiel y verdadero.

-----------Dios Poderoso------- (Cristo Maestro Andar)