¡Oh, Dios nuestro, usa nuestras manos para hacer el bien!
¡Oh, Señor de señores, usa nuestras bocas para llevar aliento de esperanza a los angustiados!
¡Oh, Rey de reyes usa nuestro discernimiento para llevar la verdadera Justicia a nuestros prójimos y calmar todas sus necesidades vitales!
Maestro Andar.
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