lunes, 9 de noviembre de 2015

--- ¡A LOS INDIOS QUE VIENEN LOS CABALLOS! (CORREGIDO, CORRECTED) ---

--- ¡A LOS INDIOS QUE VIENEN LOS CABALLOS! (CORREGIDO, CORRECTED) ---
A 07 de noviembre de 2015.


Cuando era joven y cuando en el cine proyectaban algunas de las abundantes películas de indios y vaqueros, donde como nos tenían acostumbrados los malos casi siempre eran los indios, a menos que, los indios traidores a sus congéneres, fuesen fieles colaboradores y fieles perros de rastreo y caza, de los blancos, y, cuando en algunas ocasiones en estas películas, en algunas batallas, los indios eran superiores en número o en valentía, a los blancos, y estos, en vez de presentar batalla, decidían huir, en tanto gritaban, “¡A los caballos que vienen los indios!”, para salvar sus vidas. Siempre en la sala del cine, había algún espectador gracioso, que gritaba una versión contraria a lo que estaba sucediendo en la pantalla del cine, diciendo: ¡A los indios que vienen los caballos! Sin embargo en nuestros días, lo que algunos graciosos podrían gritar si tuviesen cojones, en nuestros cines, podrían gritar cosas como: ¡A las cárceles que vienen las mujeres! ¡Debajo de las camas que vienen las mujeres! ¡Están volviendo los salteadores de caminos! Salteadores de caminos que pinchan ruedas o simulan nuestras averías o las suyas, para asaltar los coches. Pero estos salteadores no son los que se esconden con radares para saltear a los ciudadanos, que estresados y nerviosos, estresados huimos de todos nuestros miedos y terrores, con que sus dueños machacan y bombardean, diariamente nuestras atormentadas inconsciencias, las cuales, no deseamos convertir en reflexivas conciencias. Esos modernos salteadores de caminos obligados por los grandísimos salteadores que, amparados en sus grandes dotes de poder, sobre todas nuestras jerarquías, modifican las leyes ciudadanas riéndose de todas las Constituciones, como para hacer que el estado pague con los impuestos de los ciudadanos asaltados, todas sus propagandas, que son sus eternos florecimientos de injustos y avasalladores  negocios, de interminables miedos y terrores, de unos anuncios periodísticos y radio televisivos, de anuncios, y de propagandas monetaristas y pluribilleteristas, etc. Porque si no llegaban los miedos y terrores, que nos causan las propagandas de sus bien reproducidos accidentes cineastas, ahora nos tratan de convencer, de que sin dejar de pagar nuestros seguros de los automóviles, circulemos en bicicletas, ¿y, de parte de quién? ¡Gobierno de España! ¿Quién realmente nos está gobernando entonces? ¡Y, iii…! ¿Quién nos está gobernando verdaderamente entonces? ¿Y, iii…, entonces para que queremos políticos y elecciones? ¿Qué farsa es esta? ¿Es que nos están engañando? ¡No! ¡No! ¡Y, iii…NO! ¡No nos están engañando! ¡Porque los ciudadanos somos tan cobardes, que aún diciéndonos nuestros verdaderos salteadores y más grandes delincuentes (ricos y poderosos), la verdad, no tenemos lo que hay que tener, como para decir, ¡basta! ¿Y, por qué? ¡Porque llevan tantas generaciones capándonos los huevos, de tal manera que, por corbata se nos ponen las anginas, ¡si es que, no las tenemos también operadas! ¿Será por esto que ahora los hombres no se  enfadan y encolerizan, gritando? ¡Estoy hasta los cojones! ¿Será por esto que ahora los supuestos hombres sin dignidad verdadera alguna, les parece esta expresión un pecado capital de nuestros miedos, temores y terrores? ¿A tal extremos hemos llegado para ignorar que somos hombres, y que, cualquier cosa que nos digan, ¡aunque sea la verdad!, nos asustemos como verdaderas niñas y mujeres, y nos refugiemos en nuestras profundas hormonas femeninas? ¡De tal manera que, por falta de cojones, hasta las niñas y las mujeres, toman el mando de nuestras sociedades, que con sus ovarios, ocupan los vacios, y rellenan los inmensos espacios, que debieran ocupar nuestros huevos cocidos, y ya bien podridos, por los tiempos anárquicos!¡Porque sí que esta, es una verdadera anarquía! ¡Anarquía de emociones, sentimientos, pasiones y deseos, que han desaparecido sin verdadero embate, pero sí en perdido empate! ¡No en combate! ¡Porque los cobardes no conocemos los verdaderos combates, porque bajo el sometimiento de nuestras indignidades, ya ignoramos cuales son las verdaderas guerras! ¡Y confundimos el combate y las guerras, con el refugio, tras alguna falda o agarrándonos fuertemente a estas, para no extraviarnos o para que los vientos más profundos de nuestras cobardías, no nos arrastren, y nos alejen en la inmensidad de nuestros miedos, lejos de los protectores ovarios! ¡Ya hay que tener cojones, para NO saber, ¡lo que son cojones! ¡Bala perdida que matas, algún inocente con ansias de paz! ¿Qué paz? ¿Acaso, tal vez o quizás, los cobardes viven en paz? ¿Acaso, existe la paz en el corazón temeroso de los verdaderos cobardes, que constantemente vivimos asustados por todo lo que nos rodea? ¡A los indios que vienen los caballos! ¡Debajo de las camas que vienen los impuestos! ¡A nuestros semejantes que vienen las mujeres! ¡A las guerras que vienen las verdades! ¡A temblar que viene el frío! ¡A ahogarnos en nuestro sudor que viene una ola de calor! ¡A conformarse con las bajadas de sueldos, y trabajos esclavos, que viene el despido mafioso! ¡A someterse a los caprichos, abusos y explotación, del imperio anglosajón, que amenazan con salirse de la Unión Europea, o, que vienen sus promocionados, alentados, creados y subvencionados, nacionalismos, terrorismos, el estado islámico, Al Qaeda, etc.! ¡A nuestros coches, bancos de parques, etc., que vienen “nuestras” fuerzas de seguridad del estado a echarnos de nuestras casas! ¡A votar por cualquier partido político porque ya han ganado las elecciones, las feministas y sus calzonazos! ¡La verdad, es que a mí a pesar, que desde que de niño, me operaron de anginas, siempre intenté que estas, no fueran sustituidas por los cojones! ¡Pero a cada batalla perdida por defender nuestras supuestas dignidades, y, dignidades de vuestros hijos (porque los míos salían muy perjudicados), no tenía ningún refugio compañero donde acudir, por lo que acababa como siempre, refugiándome dentro de mí, en mis sueños, ilusiones, fantasías, utopías e ideales, que tan solo estaban en el Fuerte Esperanza, de mi alma! Y, cuando llegaron los peores tiempos, en que la presión, acoso, persecución, etc., me dejaron completamente aislado, sin familia y acorralado, huía, corría, escapaba físicamente, porque, mi cuerpo no podía refugiarse dentro de mi alma, y, el temor, miedo y terror, a perder la vida de mi cuerpo, era peor y más fuerte, que mi débil fe. Fe, que creía, y que consistía en creer, que con oraciones, y socorros a Dios, era fe. ¡Y, la verdadera fe, no es la que se tiene u ostenta, cuando nuestras vidas mundanas y cotidianas, se ven amenazadas o peligran (Jesucristo: …”porque el que quiera salvar su vida, la perderá, y el que pierda su vida (vida del cuerpo. También se refiere a perderlo todo en la vida mundana) por causa de la Justicia de Dios, vivirá…”! Y tardé muchos años en comprender, que con la verdadera fe, no se tiene miedo a la muerte de nuestros cuerpos. ¿Pero cómo comprender esto, si nos educan desde siempre a creer, que la verdadera Vida es la vida de nuestros cuerpos? ¿Pero cómo comprender o racionalizar, que, la verdadera hambre y sed, NO ES la que padece nuestro cuerpo, sino nuestro espíritu? ¿Pero que es el espíritu? ¿Existe realmente nuestro espíritu? ¡Yo os aseguro que, tan claro como el cielo azul y la noche estrellada, que, el espíritu existe! ¡Más os recomiendo, tan solo os recomiendo, porque yo no tengo influencias como para enchufaros socialmente, porque tan solo puedo enchufaros a comportaros como hombres dignos, que más que nada, porque es muy posible que lo perdáis todo, os esperan graves e intensas aventuras, que tan solo los hombres que crean que les queda algo de dignidad o fe, podrían resistir (Lo que profetizaba Jesucristo, para estos tiempos de grandes tribulaciones antes del fin del mundo: …”el que resista hasta el fin, será salvo”…), pues como antes os decía, os recomiendo a que, antes de seguir leyendo de palabra en palabra, frase en frase, de pregunta en pregunta o de denominación en denominación, pararos a pensar, y reflexionar profundamente, sobre todo esto que os pregunto:!
¿Qué es una emoción? ¿Qué es un sentimiento? ¿Qué es un pensamiento? ¿Qué es una pasión? ¿Qué es un deseo?¿Qué es el miedo, el temor, el dolor, el placer, la paz, el bienestar, el sosiego, la guerra, el odio, el rencor, la ira, la injusticia y la justicia, y todo lo que se os pueda ocurrir e imaginar? Bueno por si tardáis mucho en profundizar y llegar cada cual, a sus ignorantes o sabias conclusiones, os diré que, ¡todo esto, somos nosotros! ¡Y, todo esto, proviene de nuestro espíritu! ¿Y, qué es entonces nuestro espíritu? “Juegos Reunidos Geyper” ¿Quién juega en vuestros juegos? ¿En los juegos de vuestras vidas?¿Quizás vuestras manos, vuestros pies, vuestros ojos, vuestros oídos, vuestros pensamientos, vuestros sentimientos, vuestros deseos, vuestras pasiones, vuestras emociones, vuestro cerebro, vuestra inteligencia, vuestra conciencia, vuestras derrotas y vuestras victorias? ¿Y, quien utiliza todas estas herramientas, instrumentos, útiles o medios, para jugar? ¿Vuestro cuerpo? ¡Para comprender algo tan básicamente sencillo, NO es necesario ni ser muy inteligente, ni titulado, ni doctorado! ¡Para comprender que también nuestro cuerpo físico, es un vehículo, una herramienta más, de nuestra verdadera VIDA, no hay que ser un superdotado! ¡Y con esto, os estoy diciendo llanamente sin cuestas, ni barrancos intelectuales, que la verdadera VIDA (“Génesis: …y el espíritu de Dios se movía en la superficie de las aguas…”), es, el ESPIRITU O ALMA DE DIOS! ¿Y, quién es Dios realmente, sino, la VIDA toda cuanto existe y en todas partes? ¿Acaso nuestras células y toda la vida que nos compone, es consciente siquiera de lo que es, y su misión, su verdadero cometido y tareas, y su destino, y, al destino con el cual están dispuestas, ordenadas y creadas? ¿Entonces por qué, estáis tan seguros de que vuestra vida es vuestra, vuestros cuerpos son vuestros, y vuestros destinos que soberbiamente los manejáis a vuestro antojo, son vuestros? ¿Tal vez, debido a que Dios, nos dio conciencia del bien y del mal, y libre albedrío? ¡Pero esto no significa, que algo sea nuestro y nos pertenezca, ni físicamente, ni espiritualmente, sino que Dios, simplemente nos cedió (no nos vendió), la capacidad evolutiva, del conocimiento del bien y del mal, y, el libre albedrío (libertad), para utilizar estas muy avanzadas herramientas y útiles, para que las utilizáramos, para nuestro beneficio y perfeccionamiento, y, sobre todo, para beneficio y perfeccionamiento social y de nuestro mundo! ¡Dios al darnos el libre albedrío, nos dotó de la capacidad genética divina, del conocimiento del bien y del mal, y de la libertad, para decidir si la vida (Ya en este caso, la personalidad de nuestro espíritu) muy personal y característica, de cada individuo humano, se haga eterna! No para que se haga eterna la personalidad, de nuestros cuerpos animales, sino, nuestras personalidades espirituales, que son en definitiva, las que pueden convertirse en eternas, y, así convertirnos en colaboradores voluntarios conscientes para servir a Dios, en esta inmensa e infinita, tarea, de expandir por el infinito la vida, y, para que la vida, pase, lo que pase, y ataque quién la ataque, no se vea amenazada y se convierta en eterna. Y, por eso os tengo dicho que, la verdadera VIDA, jamás se extingue, aunque físicamente, se extingan los cuerpos que esta ocupe, a todos los niveles y en todas clases de existencia. ¿Acaso, no os tengo dicho ya desde hace muchos años, que aunque se extingan algunas especies animales, estas, están vivas en nuestras genéticas y en otras genéticas que, existen también en otros mundos anteriores al nuestro y de donde gracias a Dios, nosotros provenimos? Es por esto, que siempre os digo que, la vida es eterna y por consiguiente, el ESPÍRITU, es eterno. Lo que si siempre os repito, y os digo, que tiene muerte, VERDADERA MUERTE, es, la PERSONALIDAD propia, y característica, de cada individuo (personalidad espiritual), cuando, esta personalidad, NO cumple o NO SIRVE, para contribuir voluntariamente y con verdadera vocación (que poco tiene que ver en nuestra actualidad, con religión), a que la VIDA siga eternizándose. ¡Esta, sí es, la verdadera selección NATURAL, que el ESPÍRITU (LA VIDA ETERNA, Espíritu Santo), emplea y utiliza, para seleccionar a estos VOCACIONALES VOLUNTARIOS, para seguir eternizándose, y convertirse en verdaderos pastores guías, para la vida básica, para ordenarla, y ayudarla a proseguir por un camino, que salve también sus vidas, por mucho que, los vehículos o cuerpos, que utiliza como herramientas, también evolucionen!  Bueno, quizás ante la complejidad tan simple, y sencilla de todo esto, y mi poca capacidad, para ordenar mis ideas y haceros comprender estas cosas, haya perdido el hilo de la conversación y también haya perdido la madeja, el cabo, la cuerda, y lo haya convertido todo en una cadena, cuyo eslabón vaya a lo suyo.  Pero espero, que los más espabilados y listos, sepan ordenar lo que os digo, y darle más coherencia, y os las hagan comprender, un poco mejor. Como así vienen haciendo desde años atrás, y, os las muestren como innovadores descubrimientos o conocimientos. ¡Porque estos, si saben lo que digo y como lo digo, y, ¡porque lo digo! Cosa muy distinta, es que los de siempre y sus descendientes, lo empleen en beneficio de Dios (VIDA, ESPÍRITU), para beneficio de Él (y de todos y de todo), y no más bien, para solo, sus intereses muy particularmente egoístas, y que van legalmente o ILEGALMENTE, en contra de la eternidad de la VIDA, y, en contra de  que, nuestras muy particulares personalidades ESPÍRITUALES se conviertan en eternas. Dependiendo esto, de nuestra aptitud, comportamiento, vocación, dedicación, etc., y, más que nada, se trata de escoger, si servir a Dios, a la vida eterna, y a que nuestra vida (personalidad) se convierta en eterna, o, escoger el bando irracional, que no le importa nada, ni siquiera su propia vida, ni la de sus hijos, ni el medio ambiente, ni nuestro mundo, más que para, parasitarlo, explotarlo, y acabar con él y con todo lo que este contiene, al, decidir voluntariamente rechazar, las sencillas directrices del Manual Universal de Instrucciones (Sagradas Escrituras), resumidas en los DIEZ MANDAMIENTOS DE LA LEY DE DIOS.

¡Así que, ya sabéis ahora que, las Sagradas Escrituras, no son simple religión! ¡Ni, que las Sagradas Escrituras, tengan dueño en nuestro pequeño mundo! ¡Ni que tan solo sean un cuento imaginario, para niños, mujeres, muchachos, seres irracionales o fanáticos! ¡Sino que, las Sagradas Escrituras, son las VERDADERAS NORMAS, LEYES E INSTRUCIONES, PARA QUE LA VIDA (ya sea general, como particular), cuando alcanza un cierto grado de evolución física, mental, tecnológica o espiritual, NO SE EXTINGA ASÍ MISMA, en este, y en todos los mundos que existen! Caso aparte es que los más egoístas, los más espabilados de la clase, los más listos en maldad, se hayan apoderado de ellas, las hayan parcialmente modificado a su conveniencia, y, las EMPLEAN para hacer lo que les viene en gana, y para beneficiarse de todo esto, irracionalmente. ¡Pero siempre nos queda, el resumen de todas las Sagradas Escrituras! ¡Las LEYES DE DIOS! Y, como os acabo de decir, ESTAS, no solo son religión, y NO son un misterio indescifrable, sino, unas simples INSTRUCIONES, de convivencia social, donde todo está incluido, para que adoptemos UN MODELO DE VIDA en todas nuestras facetas y ramas de la vida, para que nos convirtamos en seres eternos. ¿Todavía seguís pensando que Dios, y todo lo que nos recomienda y manda, se reduce a nuestras religiones, y a nuestras fes, en nuestras religiones? ¿Todavía seguís pensando que Dios, tan solo es un ejemplo y bandera de las religiones? ¡Los Diez Mandamientos de la Ley de Dios, no son, solo religión, y, TODOS, los que os dicen que todo esto, son cuentos de ignorantes, o fanáticos religiosos, son los VERDADEROS FANÁTICOS! ¡Y, todos los que os manipulan en nombre de Dios y las religiones, ¡SON LOS VERDADEROS FANÁTICOS! ¡Pero fanáticos egoístas de lo suyo y para proteger sus INJUSTOS Y DISCRIMINADORES INTERESES! ¡Y todos estos sean religiosos, políticos, etc., ¡son los VERDADEROS TERRORISTAS! Porque, las Leyes de Dios, NO son solo religión. Si no, un modelo social, para que, una vez los seres humanos alcancen el grado de evolución y perfección, adecuado, puedan vivir socialmente en paz, en verdadera justicia, que florecerá en verdadero amor, y este, en el bienestar de llevar una vida ordenada, armoniosa, sosegada y placentera. ¡Por favor, no sigamos siendo ilusos, y unas marionetas ciegas y sordas, de todos aquellos que falsamente nos guían! Si, queréis os lo suplico. Os lo imploro. Os lo ruego. Pero como sois mayorcitos y supuestamente libres, tan solo os lo recomiendo. ¡Ba! ¡Tonterías! ¡No me hagáis caso, que estoy loco, como por supuesto y sin suponerlo, así para vosotros, también  deberían de estarlo, todos los demás Mensajeros y Profetas de Dios!

Escuchando hoy las noticias, y cuando estaban dando algunas estadísticas que sobre los ciudadanos se hacían, decían que estos, tenían muy mala opinión sobre la política, que estaba muy corrupta, etc., y muy buena opinión, sobre la sanidad pública. Y, yo hace algunos años dije que la corrupción, también se había apoderado de nuestra sanidad pública, y, avancé que esta, no solo se estaba utilizando por los poderosos de turno, para sanar, sino también, para otros usos de control, experimento, negocio, y exterminio de los ciudadanos. Y, dije también, que se estaba utilizando para eliminar muy sutilmente a muchísimos pensionistas y jubilados pobres, porque estos, se habían convertido en una carga para sus maliciosos intereses económicos. Pero esto todavía va más allá, porque en muchos de nuestros hospitales públicos, se está traficando con los órganos del cuerpo humano. Por eso  insisten tanto en las propagandas de que nos convirtamos en donantes de órganos, si fallecemos bruscamente, accidentalmente, etc., y todavía nuestros órganos son aprovechables. Y, son muchas las veces, en que se buscan a propósito y con maldad, el fallecimiento de muchos pacientes jóvenes, para beneficiarse de este tráfico clandestino de órganos, ¡el dinero, es el dinero! Luego más tarde, en años posteriores a cuando dije estas cosas, empezaron a salir a la luz y en los medios de comunicación, que en nuestra sanidad pública, sanidad privada, y residencias públicas y privadas, se habían estado produciendo algunos casos de exageradas radiaciones que producían diversos cánceres, y envenenamientos, etc. Pero claro, como en todo tipo de delincuencia, nunca se descubren, pillan, cogen, agarran, encarcelan, a todos los delincuentes que existen, y, descubren a los que descubren, y cogen a los que cogen, y, pillan a los que pillan, para que paguen el pato, la gallina y hasta si hace falta, para que paguen el gallinero, pero, a los verdaderos precursores de todas estas y todas las grandes delincuencias, nunca los cogen, porque suelen ser los jefes, de los jefes. Y, estos están siempre por delante y por encima de la ley, y de todas las leyes.

Es muy normal que los antiguos Profetas y Mensajeros de Dios, se revistiesen de una gran mistificidad, para que nuestros débiles y atrasados intelectos, centraran y concentraran, toda su atención y todo su ser, en Dios y en todo lo que Este nos recomendaba. Pero esto era debido a nuestros atrasos culturales, y escasa evolución en raciocinio, y verdadero conocimiento del bien y del mal. Pero veo que lejos de haber evolucionado nuestras fes, para sobrevivir eternamente. Habéis, unos evolucionado para ser fieles servidores de unas religiones manipuladas, y otros, por políticas manipuladas, y, otros por ideas e utopías, manipuladas. Y, con tristeza y desoladora soledad, veo, que tan solo habéis evolucionado, para ser los monigotes tontos de siempre. Y, reconozco que yo también era un títere tonto como vosotros, pero desperté, y mí coraje y furia, fueron suficientes, como para despreciar mi vida física, antes que seguir humillándome indignamente, como un tonto, como un estúpido o como un imbécil, aunque todavía siga siéndolo. Pero lo que más duele, lo que más escuece, lo que más daño me hace, no es, que los poderosos y manipuladores de turno, quieran extinguirme, sino, que vosotros, por los que lucho, y en cada batalla y derrota, expiro mis últimos alientos, seáis cómplices de mis perseguidores, y hasta forméis parte de estos, y hasta, a estos, os unáis. ¡Buscadle vosotros, nombre, pronombre o adjetivo, a esto! Yo, ya no lo encuentro, en mi escaso vocabulario.
Cristo Maestro Andar.
NOTA: …? ¡Sin comentarios!
A menos, que lo que voy a decir, sea una nota o se note, o quede anotado, en la conciencia de alguien que la tenga:
En estos tiempos estamos observando las emigraciones e inmigraciones, de muchas clases de gentes, que buscan unas mejores condiciones de vida, para huir de las miserias en sus naciones, países, etc., o, a causa, de las malintencionadas, e interesadas guerras, provocadas a conciencia de unos muy interesados y egoístas beneficios económicos y sociales, y, de expolio sobre nuestro pequeño mundo. Pero esto, confirma la regla, conque empecé este trabajo. Porque cuando el buque se hunde, las ratas abandonan el barco. Y esto, no es un descalificativo, ni un insulto, ni un desprecio, etc., sino una cruel realidad, donde los oprimidos, buscan mejorar, o salvar sus vidas corporales, acudiendo a refugiarse tras las faldas de sus mamas, mujeres, homosexuales y drogadictos occidentales, que nos gobiernan. ¿Por qué, digo estas cosas? Porque en muy poco tiempo, estos inmigrantes ilegales, se dan muy pronto cuenta, de la debilidad de quien nos gobierna en occidente. Y, con la ayuda de los que antes he mencionado, muestran en corto plazo de tiempo, sus cojones desaparecidos sin batalla, ni combate (en sus naciones y países), y se manifiestan pacíficamente o agresivamente, hasta que consiguen unos derechos, ayudas, subvenciones, enchufes, etc., de los cuales muchos ciudadanos europeos carecen, y por los cuales han huido de sus naciones y países, cobardemente.
A mí, la valentía se me ha agotado, en este mundo de supuestas democracias y libertades, pero todavía conservo algo de dignidad, cómo, para ocupar el sitio que muchos de estos inmigrantes abandonan. Y, no es para formar parte del ISIS, o estado islámico, o como quiera llamársele, que no es sino, una herramienta más de los poderosos de este mundo, por sus intereses egoístas. Por lo que habría que investigar, si cuando estos (ISIS, Estado Islámico, etc.) matan y degollan, a muchas personas, y entre estas, algunos periodistas, soldados, etc., si estos, que han sido degollados y asesinados, estaban contando la verdad, o, se mostraban dispuestos a hacerlo, de lo que estaba sucediendo en realidad, etc., y, de lo que no querían que nos enterásemos, para, no estropear sus planes, de existir en los aborregados, testículos para hacerlo.

Pues como decía, YO PIDO FORMALMENTE ASILO POLÍTICO Y RELIGIOSO, AL GOBIERNO DE SIRIA (I FORMALLY ASK POLITICAL AND RELIGIOUS ASYLUM, FROM GOVERNMENT OF SYRIA). Para que si el exterminio se sigue llevando a cabo, yo sea, una vulgar víctima más. Por lo menos moriré, con la poca dignidad que me queda. Porque mi muerte aquí, ya no tiene mérito, ni dignidad alguna, ni preocupa a nadie, ni siquiera a mí. Pero si realmente soy el Cristo esperado, no moriré, y se CUMPLIRÁN LAS SAGRADAS ESCRITURAS. Porque Escrito está, en LAS SAGRADAS ESCRITURAS, que el verdadero Cristo acabará con el ANTICRISTO y todo su IMPERIO. Por lo que ruego a quién pueda hacer llegar mi petición a la embajada Siria, en este u otro país, lo haga. Muchas gracias.

lunes, 2 de noviembre de 2015

--- LOS REGALOS DE LA ABUELA ---

LOS REGALOS DE LA ABUELA.
A 02 de noviembre de 2015.


¿Quién siendo niño, no recuerda con cierta ilusionada emoción e incontenida alegría, cuando por determinadas fiestas navideñas o reyes, después de haber recibido ya, algunos o muchos regalos de nuestros padres, etc., y llamaban a  las puertas de nuestros hogares, y, todos tus hermanos incluidos vosotros, gritabais, ¡qué viene la abuela!, cuando una de vuestras abuelas, acudía feliz al pensar en las caras de felicidad que pondríais, cuando la vieseis cargada de algunos o muchos regalos, con que rellenar los huecos de vuestras ansiosas almas? ¿Recordáis lo que pasaba después de haber recibido los regalos y los besos de nuestras abuelas? ¿Qué ocurría a continuación? ¡Estoy muy seguro que lo único que recordáis, es vuestra atención y sobre todo, vuestra máxima concentración, sobre los detalles de los recién nacidos juguetes, qué lejos de despertar celos, despertaban vuestras fantasiosas imaginaciones! ¡Aunque muy distinto podría ser la envidia que sentíais por no poseer también los regalos de vuestros hermanos, o que estos os atrajesen, os gustarán más, o simplemente despertaban el inevitable deseo de poseerlos! ¡Lo que no recordáis sin embargo, es lo que hacían, vuestras madres, abuelas, tías, etc., que, mientras os dejaban disfrutar en el salón de vuestras casas, ellas se retiraban a la cocina, para tomar algún aperitivo, un café o lo que fuese! ¡Pero más que nada, y sobre todo esto, a lo que más se dedicaban era, a tratar de arreglar los asuntos los unos, de los otros, y, del mundo! ¡Y, solo intervenían en el salón, cuando vuestros gritos de alegría o disputas de envidias regaleras, las molestaban! (Pues así mismo hacen con vosotros, los poderosos, los ricos, los empresarios, etc., pero sobre todo, lo hacen los políticos que están en campaña electoral.)

Aclararos que si os relato de esta manera estos acontecimientos festivos en los cuales parece que no me incluyo, es porque, a muy temprana edad, más de la que podéis imaginar, yo no sentía estas y otras emociones de alegría al recibir regalos o juguetes. Esto se debía a mi carácter serio y a un temprano despertar de la conciencia, sobre mi entorno y personas. Sin embargo, sabía muy bien, todo lo que los demás sentían, y, aproximadamente, lo que pensaban. ¡Pero estas capacidades, lejos de ser una ventaja, o una virtud, eran un gran defecto y una desgracia que me acompañaría toda la vida! ¿Pero, por qué, os digo esto? ¿Quizás, acaso o por algún, tal vez? ¡O! ¿Tal vez, acaso, por muchos quizás? ¡La verdad de tantos quizás, acasos, y tal vez, es que yo sigo siendo el mismo, y la mayoría de vosotros seguís siendo los mismos! ¡Yo sigo teniendo los mismos defectos, y la gran mayoría de vosotros, seguís siendo los mismos niños de entonces, que habéis crecido mucho en estatura, en celos, en envidias, en rencores, en odios, en discriminaciones, en mentiras, en miedos, en cobardías, y en el valor ejercido sobre los más débiles, y, en ansias de poseer todo lo que la vida nos da, nos trae o nos quita!

¿Pero por qué os digo estas cosas tan aparentemente y verdaderamente absurdas? ¡Debe de ser porque soy tonto, imbécil y retrasado, como cuando era un niño, que no disfrutaba con regalos y juguetes! ¿O, por algunos tal vez, quizás o acasos? ¡O! ¿Por muchísimos acasos, tal vez y quizás?

Os digo todos estos inconvenientes, porque mi cuento de hoy, es debido a que, aquí en España ya entramos en periodo de elecciones, ¡no de erecciones!, donde los españoles tenemos más fama. Aunque, sin ningún tal vez, ni acaso, ni quizás, estas últimas generaciones, están dejando mucho que desear al respecto. Más que nada porque parecen la mayoría niños, que en donde más han crecido, es en su feminización, y, dependencia pertinaz e instintivamente depredadora de emociones de cariño, mimos, besitos, halagos y regañinas, sobre madres, abuelas, tías y esposas, Porque observando a vista de murciélago lejano, con mis defectos y desgraciadas virtudes, tan solo aprecio que, nuestras jerarquías, ricos y pobres, empresarios y emprendedores, políticos, jueces, abogados, fuerzas de seguridad del estado, médicos, maestros, profesores, y demás doctorados y titulados, y etc., sin incluir en estos, a muchos funcionarios, de esos que son más decididos y espabilados, y sobre todo más valientes, sobre los ciudadanos más débiles o que están en inferioridad de condiciones sociales o armamentísticas. Pues como decía, salvo excepciones, que haberlas “hailas”, y las hay, tan solo observo a vista de murciélago lejano, que seguís siendo los niños, que se pelean, se envidian, sienten celos, rencor, odio, discriminación, jerarquización y desigualdad, que se están disputando algunos, la fama, el poder, el dinero, la posición social, y, otros la importancia, el puesto de trabajo, la comida, la casa, la mujer, etc., en fin, que os estáis todos disputando los juguetes de la vida y la muerte, mundanas. Que os estáis peleando como niños, por el hambre de vuestros estómagos, y por apetitos, deseos y pasiones, como los del, Lagarto Juancho, del Águila Anguila y de la Iguana Pancho. Y, como niños mimados, traviesos y mal criados, no habéis desarrollado la suficiente conciencia natural vital, sobre la verdadera vida y la verdadera muerte. No la vida y la muerte, cotidianos, diarios y momentáneos, de vuestras vidas y vuestros cuerpos. ¡Porque esto, Escrito está en las Sagradas Escrituras, que en polvo se convertirán! Más sin la adecuada conciencia espiritual y racional, a vista de murciélago lejano os queda, el comprender lo que es, la verdadera vida, donde la muerte no penetra jamás, ni jamás, sus verdaderas circunstancias, experiencias y vivencias, la muerte conocerán. Porque estas, siempre os harían crecer, en un espiritual racional amanecer, de evolución, de perfección, para de nuevo renacer, con el eterno deleite y placer, del nuevo existir y del nuevo nacer. ¡Pero esto que os digo, más que un quizás, es que mientras no os deshagáis de vuestras instintivas, e, insensibles y cómodas, conciencias niñeras, lo más probable, es que no lo comprendáis, y, si lo comprendéis y no reaccionáis, y, cambiáis, es todavía peor. ¡Porque descubriréis, que sois los descendientes de los que, en las Sagradas Escrituras se les llama ángeles caídos, demonios, impíos, idólatras, y, de los que serán apartados y eliminados, y no entrarán en el reino de Dios, y, de los que no están Inscritos en el Libro de la Vida, y, de los que son y se comportan, como dragones y bestias, y que forman y son la vida de, los Dragones y Bestias, descriptos en las Sagradas Escrituras, etc.! ¡Si sois de estos, tomaréis la Sagradas Escrituras a cuento para niños, y no cambiaréis! ¡Y no las creeréis! ¡Y, no las creeréis, porque vuestros padres, familias y mayores, os han educado con su ejemplo a tomarlas como cuentos para niños! ¡Y, no las creeréis, porque todos vuestros ricos, empresarios, políticos, maestros, y, religiosos, os han educado con sus ejemplos, de que las Sagradas Escrituras son “como” cuentos para niños! ¡Y, si no sabéis, lo que dice y piensa, Dios, de los niños, jóvenes y mujeres, en las sagradas Escrituras, donde nos da a entender y a comprender, que todavía estos, NO HAN DESARROLLADO, O JAMÁS DESARROLLARÁN, un nivel de conciencia espiritual racional, es porque, seguís siendo y comportándoos, como vulgares bestias camperas irracionales! ¡Para ello, existen muchas citas, frases y orientaciones en las Sagradas Escrituras! Más yo solo os citaré ESTAS del Profeta Isaías, etc., que se adaptan, predicen, y profetizan a la perfección, para nuestros tiempos actuales, y, que nos viene como anillo a la oreja, al labio, pezón, o a la nariz:

Isaías 3:4
Y les pondrá niños por príncipes, y muchachos serán sus señores.

Isaías 3:12
¡Oh pueblo mío! Los opresores de mi pueblo son muchachos, y mujeres se enseñorearon de él. Pueblo mío, los que te guían te engañan, y tuercen el curso de tus caminos.

Eclesiastés 10:16
¡Ay de ti, tierra, cuyo rey es un muchacho, y cuyos príncipes banquetean de mañana!

¡Estas son pruebas muy evidentes del conocimiento y de la verdadera sabiduría, que tiene Dios sobre la naturaleza del alma de un niño, de un joven y de la mujer, porque Él, es quien nos ha creado, y conoce a la perfección todas nuestras naturalezas y como somos en realidad! ¡Dios no es un niño, que cuenta cuentos para niños, muchachos o mujeres, sino, verdades espirituales muy racionales, y, que conoce nuestro futuro y destino! ¡Por eso lo que Profetiza, siempre se cumple, y! ¡Se está cumpliendo! ¡Porque es muy evidente y resulta muy claro, que Dios, NO SOLO describe, o llama niños, jóvenes o muchachos, a los que lo son, por su edad, sino también, a los que como estos, tengan la edad que tengan, irracionalmente se asemejan y comportan! ¡Y, está más que claro, que en nuestros tiempos modernos, y en nuestro mundo occidental, culturalmente predominante en la Tierra, las mujeres dominan y se enseñorean de él, sobre los hombres, sobre las naciones, sobre los pueblos, y, sobre todo, dominan y se enseñorean, sobre nuestros Dragones y Bestias, Apocalípticas (ONU, OTAN, ETC.), y, donde todavía no lo hacen, o no lo han conseguido, luchan con la ayuda de toda clase de tretas, maldades, dinero, culturalmente disfrazando de religión, libertad, igualdad, justicia, caridad, etc., para conseguirlo, y, aprovechando las guerras e invasiones, para desde y sobre todo, las Bestias de la OTAN y la ONU, implantar la supremacía de la mujer sobre el hombre, disfrazadas de democracia, libertad, igualdad, cultura, etc.! ¡Esto que os digo, es tan cierto, que, hasta a vista de murciélago lejano y ciego, es muy fácil de observar y de deducir! ¡Tan solo los inconscientes niños, muchachos y mujeres, o, los que son semejantes a estos, se creen los cuentos, que sus poderosos de turno les cuentan, y con los que les machacan y bombardean, a través de todos sus medios de comunicación, enseñanzas, escuelas, colegios, universidades, y con nuevas e injustas, leyes legales, de opresión y humillación, sobre el hombre, y, contra el hombre! ¡Y, con todos estos cuentos, para niños, muchachos y mujeres, nos crean todos los días nuestras realidades!

Pero os pido por favor, que NO me hagáis caso, ¡porque estoy loco! Y en esto, espero que la mayoría de los seres humanos, estén de acuerdo. ¡Pero también espero que, aquellos seres humanos, que, desde antes de la Fundación de este mundo, están Inscritos en el Libro de la Vida de Dios, sepan que mi locura, es la misma locura, que padecieron antes que yo, todos los Profetas y Mensajeros, de Dios! Pues a mí, no me interesan las mayorías. Ni Dios me ha enviado a este mundo, a convencer de nada, a las mayorías. ¡Porque las mayorías no entrarán en el reino de Dios, ni sobrevivirán a medio plazo! ¡Porque Dios sabe muy bien, que los que le pertenecen, sean hombres o mujeres, NO PERTENECEN A LAS MAYORÍAS! ¡Y, que sean cultos o ignorantes, les pertenecen, NO por entenderlo O NO entenderlo, a Él, o, comprender, todo lo que Él, nos dice! ¡NI por, SABER O NO SABER, como siente, o COMO piensa Dios, sino, porque los que le pertenecen, sean hombres o mujeres, tratarán siempre de serle fieles, y, ACEPTAR HUMILDEMENTE su Palabra, lo que Manda y Ordena! ¡A mí tan solo me interesan estos, no las mayorías, y, cumplir con la Voluntad de Dios! ¡Con esto, ya me conformo y no aspiro a nada más! ¡Y que Dios me ayude en esta difícil labor! ¡Amén!
Cristo Maestro Andar.
NOTA:

Por si teníais pocas pruebas o motivos, para proseguir con vuestros acosos, persecuciones, denuncias legales, etc., contra mí y mi vida, ahora ya tenéis más pretextos, disculpas y razones, ¡no la razón!, para seguir cultivando vuestros instintos, y así, revestir vuestras maldades irracionales, con bonitos y adornados, cuentos infantiles. ¡Hacedlo, porque las mayorías os creerán, porque siempre se creen vuestros cuentos para niños!

domingo, 1 de noviembre de 2015

---LOS BUENOS Y LOS MALOS---

LOS BUENOS Y LOS MALOS.
A 01 de noviembre de 2015.


Mi memoria hace ya muchos años que se ha venido a menos, pero desde que el acoso y persecución contra mi salud y vida, ya a nivel inconsciente por parte de la maldad que todo lo conforma y que de forma natural vive en todo y en todos, comenzaron a presionar; mis sentidos, conciencia, y noción de la realidad propia y sobre mi entorno, medio ambiente, ecosistema natural y prójimos, empezaron a cambiar de rumbo, a modificarse, a aislarse, y al mismo tiempo a auto protegerse automáticamente. Como es natural y debido a mi falta de experiencia en las nuevas circunstancias, y graves dificultades, que no esperaba y menos entendía, por más que quisiese comprenderlas. Pero mucho menos comprendía y mucho menos daba importancia, a aquella especie de halo misterioso que parecía que en el último caso,  en el último momento, parecía aislarme de las terminales fatalidades. Recuerdo ya luego en mi vida profesional, como, por defender los derechos humanos, la salud, integridad, y la dignidad, de los marineros que tenía a mi cargo, como, surgían numerosos rencores, odios y hasta peleas. Pero esto no fue todo. ¡No fue lo peor! Sino que, en una ocasión, el otro patrón amparado por el jefe de máquinas, y la pequeña mafia que tenían instalada en aquel buque, por plasmar y relatar yo, los hechos que habían acontecido y tal como habían acontecido, antes del amanecer de la última madrugada, para la llegada a puerto, se presentaron todavía estando en alta mar, en el puente de mando, muy agresivamente, y con la amenaza muy seria, de que me arrojarían a la mar. Y, yo muy conocedor del verdadero estado emocional y sentimental, de aquellos hombres y de lo que realmente sentían, sabía que aquello era cierto y de que lo llevarían a cabo sin ningún tipo de escrúpulos ni remordimientos, si no accedía, a que relatara un informe firmado de mi propia mano, de que, todo lo que hacía constar en el Diario de Navegación, era mentira. Y, como era lógico y natural, y como conocía ya muy bien a aquellos elementos humanos, sabía que si no lo hacía, cumplirían con satisfacción, gusto y morboso placer, sus amenazas, apoyados y respaldados, por todos los rencores, odios y maldad, que en aquella marea (Plazo de tiempo en alta mar, hasta que se llega de nuevo a puerto, para descargar la pesca), habían ido acumulando en sus cuerpos y con toda la rabia que cabía en su ser, y cabía en sus espaciosas almas. Por tal motivo lo hice. Por tales circunstancias, si quería salvar mi vida lo hice. ¡Sin saber, si después de realizar lo que me pedían, cumplirían su palabra, de no arrojarme por la borda en alta mar!, en aquellas aguas, donde abundaban diferentes especies de tiburones, y alguna (tiburón blanco) como ya habíamos pescado con un gran anzuelo hecho en el buque y forrado de alambre. Al recordar esta experiencia del tiburón que habíamos pescado, viene a mi triturada mente, una de las visiones de mí preferida película de cine, “LA TORMENTA PERFECTA”, en donde en una de las tareas de pesca subieron a bordo un tiburón, que mordió la pierna de un marinero. Pues aquel tiburón que habíamos pescado nosotros, por suerte y porque extremamos las precauciones, y la mar estaba relativamente en calma, salvo el mar de fondo, que siempre existe en alta mar, no mordió a nadie. Pero mordía todo lo que con su boca alcanzaba a tropezarse, hasta dejar unas brillantes marcas en el acero de una de las partes del buque. Es impresionante la fuerza y con la violencia, conque clavan sus dientes estos ejemplares. Lo hacen con toda la intención, de como si todo lo que entrara en su boca, fuese una blanda mantequilla, a la que hay que seccionar con un feroz golpe.

Bueno, retomando lo que venía relatando, tengo que reconocer, que después de hacer un documento firmado, en el cual, me desdecía y aclaraba que había mentido, no cumplieron sus amenazas de arrojarme por la borda. Y, aquí es donde también entra, lo que anteriormente explicaba, de que, en último término, siempre había algo que me protegía de una fatal desgracia. ¿Por qué aseguro, que era un fatal acontecimiento? ¡Porque aquellos hombres, sabían perfectamente que estaba padeciendo una grave depresión en segundo grado, porque yo se lo había comentado al principio de mi embarque al otro patrón, para que no se alarmara por estar tomando tantos medicamentos. Y, esto suponía una maravillosa excusa, coartada y prueba, de que si desaparecía en alta mar, sería muy fácil y sencillo, resumirlo y resolverlo, en un, y como un vulgar y acostumbrado, suicidio, debido a que, las circunstancias de mis padecimientos oficiales, y, que había dictaminado uno de los mejores y experimentado siquiatras de Galicia, que residía en la capital de la misma, en la famosa ciudad de Santiago de Compostela. Y que, con tales informes que presenté ante mi médico de cabecera, este me dio la correspondiente baja laboral. También tengo que decir que, debido a tal terrible experiencia sufrida y relatada antes con mis supuestos compañeros del buque, mi estado depresivo, emocional, sentimental y mental, empeoró drásticamente, de tal manera que, estos mismos personajes que la protagonizaron, fueron los que dieron aviso y llamado, a urgencias médicas, para que viniese una ambulancia a recogerme al buque, ya atracado en el muelle del puerto, y hospitalizarme, en un centro siquiátrico. Y tal así sucedió y aconteció, que estuve ingresado en una clínica en Las Palmas de Gran Canaria, y donde permanecí fuertemente medicado y por las noches anestesiado, para que estuviese dormido y descansase. Aunque esto lo hacían con tal fin. No porque en ningún momento, fuese mi comportamiento agresivo o violento. ¿Y, cómo es que teniendo una grave depresión y la correspondiente baja laboral, me embarqué de nuevo y me hice a la mar? Bueno esto no es fácil de resumir, pero lo intentaré en el siguiente párrafo, o punto y aparte.

Después de casarme por primera vez y disfrutar de una corta luna de miel, me embarqué de patrón en un buque de pesca, y tuve la suerte de que el otro patrón de pesca, era joven (tan solo unos siete u ocho años mayor que yo), y nos entendíamos muy bien y muy bien nos llevábamos. Yo me sentía anormalmente muy a gusto y feliz, en aquél buque, y sobre todo, con mi compañero de mando. Bueno, por primera vez y después de mi luna de miel con mi reciente esposa, en aquel buque, para sorpresa mía, me sentía como en otra luna de miel, ¡pero laboral! Pues en el oficio de la pesca, generalmente tanto los marineros como los patrones, cuando se está embarcado, tenemos la confirmada fama, de ser toscos, malhumorados, amargados, ariscos, resentidos, etc. Bueno, resumiéndolo, como si se estuviese en una cárcel. Ya que los buques de pesca de altura, en mis tiempos, cuando se salía a la mar, se hacía por término medio por un tiempo de seis meses, en los cuales se tocaban puertos lejanos a nuestros lugares de residencia, en plazos o mareas, de aproximadamente dos meses. Y, en estos plazos o mareas, de los aproximados dos meses, a menos que surgiese una grave causa, accidente o por avería, no se regresaba a puerto. Permaneciendo en la mayoría de estas mareas (dos meses), casi siempre sin siquiera avistar tierra. Y comprenderéis ahora como resulta la convivencia de un grupo de hombres, encerrados aunque sea voluntariamente, en un barco en alta mar, y con toda clase de experiencias y circunstancias, emocionales, sentimentales, laborales, etc., que tienen lugar en tales condiciones., por muy racionales y cordiales, que parezcamos, cuando ponemos de nuevo el pie en tierra firme.

Pues como decía anteriormente, a pesar de todos estos acontecimientos que acabo de relatar, yo nunca me sentí tan bien y a gusto, porque al menos mi compañero más próximo y de mando, se portaba como un verdadero compañero conmigo y por supuesto yo le correspondía. Aunque yo amistosamente y dentro de la fraternal confianza que teníamos, le recriminase en algunas ocasiones, que no interviniese un poco más a favor de los marineros, que sufrían algunas vejaciones y abuso de poder, por parte del jefe de máquinas. Ya que era mi compañero patrón, quien ejercía de capitán del buque. Y, este dándome a entender que con, el jefe de máquinas que era perro viejo y amigo del armador (dueño de la empresa), no quería tener problemas. Bueno, cuando llegamos a puerto al término de aquella marea, y, después de haber salido a tierra a “distraernos (según las costumbres ordinarias de casi todos los marineros)”, y tomar una copas, yo llegué un poco contento (“alegre”) al buque, y, después de haber estado un cierto tiempo charlando con mi compañero de mando, le volví a recriminar algunas cosas, por lo que este, con razón, se enfadó mucho y me increpó, y me dijo que fuésemos a la Comandancia de Marina del puerto, para que fuese yo, quien despachase (inscribiese) como el capitán de nuestra embarcación. Y así lo hicimos.

Cuando partimos de nuevo para la mar, yo advertí al jefe de máquinas que dejase en paz a los marineros, y que procurásemos llevarnos todos bien, para que con cierto orden y una adecuada armonía, pudiésemos todos convivir, y, llevar todos nosotros, el trabajo, de una manera más sencilla, fácil y más cómoda. El jefe de máquinas acostumbrado a hacer lo que le venía en gana, respondía con disculpas, con mala educación y desprecio, y, con que había que disciplinar a su manera a los mal acostumbrados marineros. Bueno, discurría el tiempo, y los problemas en vez de ir a menos, el jefe de máquinas para demostrarme quien realmente mandaba y hacía lo que le venía en gana, porque era un fiel servidor y amigo, del armador (empresario),  y que tan solo velaba por sus interés económicos, lo tomó como un reto personal, y, todavía exageró mucho más su comportamiento antisocial. Por lo que le avisé varias veces. Pero este lejos de entrar en razón, hizo todo lo contrarió. Hasta que ocurrió lo inevitable. Porque tuvo el jefe de máquinas la mala suerte o más bien el descaro, de hacer una de las suyas, estando yo de guardia en el puente de mando, porque, si llegase a estar mi compañero de guardia, nada hubiese ocurrido, porque este pasaba de tales problemas. Pero ocurrió que estando yo de guardia, y después de laborar un lance (tarea completa de trabajo, donde se echan (largan) las redes y luego al cabo de una horas se recogen (viran) y se labora (escoge, selecciona, prepara y congela el pescado), me llegó al puente un marinero desnudo y lleno de espuma de jabón hasta los ojos, protestando y quejándose, de que el jefe de máquinas le había cerrado el suministro de agua que surtía las duchas. Y, esta fue la gota que colmó el vaso de mi paciencia. Le dije al marinero que volviese a las duchas, que muy pronto tendría agua para proseguir con su ducha. A continuación mandé recado al jefe de máquinas para que inmediatamente se presentase en el puente. Cuando así lo hizo, muy serio le advertí que iba a hacer constar en el Diario de Navegación, esta y otras circunstancias acaecidas, y que le iba a denunciar en la Comandancia de Marina del puerto, a nuestro regreso, si inmediatamente no abría y daba paso, al agua de las duchas. Y, que no volviese a ocurrir ninguna otra circunstancia semejante ni parecida, con los marineros. ¡Qué los dejase en paz, ni volviese a molestarlos, y que no tomase ninguna otra decisión al respecto, sin mi permiso! La amenaza surtió efecto, porque vio que yo hablaba muy en serio. Aunque no sin que él me amenazase con que iba a perder mi puesto de trabajo. Ni que decir tiene, como fueron luego nuestras relaciones personales, y aunque con mi compañero de mando seguía llevándome bien, la convivencia para mí, en aquel buque se había vuelto amarga. Pero la verdad, es que nunca, supe estarme callado, ni quieto, ante ninguna clase de injusticia, porque esta era mi natural forma de ser, y la natural personalidad con que había nacido. Y, la verdad, es que también arrastraba ya una depresión, que aunque no era grave, y la sabía discretamente conllevar, se agravó todavía un poco más. Pero nada que no pudiese superar, porque era todavía joven y yo siempre fui fuerte, para sobrellevar calladamente todas mis circunstancias y experiencias, con que la vida me golpeaba. Pero cuando terminó la campaña (meses de navegación y pesca, y cada cual regresa generalmente en avión a su casa), me esperaban más sorpresas con las cuales no contaba, y ni siquiera, imaginaba. Pero esto, ya tiene que formar parte, de otro punto y aparte. Y, siento mucho no poder resumir mas, lo que os digo, pero es que si no, no se comprendería ni siquiera un poco, la realidad de algunas de mis experiencias.

Cuando llegué a mi casa, que entonces era la casa de mis suegros, pasaba de la una de la madrugada, y mi primera esposa dormía profundamente, y por no hacer ruido me duché con agua fría en pleno invierno. Pero cuando se es todavía joven y se está profundamente enamorado y las hormonas bullen placenteramente nerviosas, por meterse bajo las mantas, enternecidas por la imaginación de una ensoñadora imagen, de una hermosa joven, como era mi esposa, el frio era insensible para mi piel, que despreciando al frío, se animaba acariciada por mi calenturienta e  interesada, pasión ensoñadora. Por supuesto no voy a seguir contando lo fogoso que solía ser entonces y todo lo ocurrido aquella noche y por la mañana temprano, etc. Eso ya no tiene mérito para vosotros, por mucha curiosidad que tengáis. Ni ahora tiene ya mérito para mí.

Pasaron los primeros días, hasta que me di cuenta, que mi esposa tenía una actitud diferente a como la conocía, después de comprender esta, que estaba padeciendo una depresión nerviosa. Y, entre ella y su madre, me convencieron, para que fuese a la consulta de un famoso siquiatra en Pontevedra, que llevaba y atendía, desde hace muchos años una larga enfermedad que la madre de mi mujer padecía. Por lo que consentí y pidieron cita. Cuando llegó el tal día concertado para la consulta, mi esposa y yo, nos presentamos a la hora prevista y la consulta tuvo lugar. Cuando dicho examen terminó por parte del profesional y en presencia de mi mujer, el tal  famoso y supuesto profesional médico, nos comunicó en tono muy serio, despectivo y retador, que, lo que yo padecía no tenía cura, y que además yo era un sicópata violento, agresivo y peligroso. Yo al principio me quedé helado, ya que no comprendía a que venía aquella actitud, aunque eso que decía pudiese ser cierto. Porque esa no es la manera normal y que se espera de un profesional, de comunicar ningún diagnostico a un paciente, y, menos delante de su joven y bella esposa. Porque era como si de verdad estuviese muy enamorado de ella y muy celoso. Cierto era que, mi esposa siempre que su madre acudía a este “señor”, si es que así se le podía llamar, esta, siempre la acompañaba a las consultas, y era muy evidente que hace tiempo que se conocían. Pero como es muy natural, yo no tenía motivos ni sospechas de nada. Pero lo que sí os digo, es que, yo de joven era muy valiente e impetuoso, y no solía amedrentarme fácilmente por difíciles que fueran las cosas. Más a pesar de que yo había asistido a aquella consulta médica, muy tranquilo y pacíficamente, y en ningún momento hice nada que incomodara a nadie, al oír aquellas barbaridades, de aquel supuesto profesional, y sobre todo el tono y la forma en que lo espetó, delante de mi mujer, di un violento salto derribando el sillón, y le  eché mano, para, con toda la intención de mi ser humillado injustamente, aplastarle la cabeza, por muy grande que fuese este señor y por muy grande que tuviese la cabeza. Pero solo agarré el asiento, Porque mirando a mi mujer asustada, reaccioné y, más que nada por amor hacia ella, no llevé a cabo tal acción. En aquél momento lleno de ira y de furia, me despedí de aquel siquiatra, y no formalmente, ni ordinariamente, ni cordialmente. Y, sin que mi conciencia atinara a comprender que es lo que estaba pasando, cogí de la mano a mi mujer y me fui, no sin antes, decirle desde, quien le había dado su título, etc., hasta que por supuesto no le iba a pagar aquella consulta. Que más que una consulta, fue un insulto y un agravio, muy poco profesional.

Os digo estas cosas, porque aunque fuese cierto y acertase con el diagnostico, así no se comunica a ningún paciente y menos en presencia de su amor más preciado, querido y ensoñador, con el cual, yo pensaba que había formado un hogar ideal para toda mi vida, ningún diagnostico de ningún profesional, por poco, que este profesional  lo sea. Lo que había hecho este supuesto profesional, tenía un fondo mucho más cruel del que ahora se pueda tomar conciencia. Porque esto, estaba todavía muchísimo más agravado, porque, me estaba sucediendo, en aquellos tiempos en que se pusieron de moda en muchas famosas y no tan famosas, películas de cine, los sicópatas. Porque tanto como yo, como la inmensa mayoría de los ciudadanos, no conocíamos, ni sabíamos lo que era un sicópata, hasta que se pusieron de moda estas películas de cine. Donde dichos personajes perseguían, torturaban, o asesinaban cruelmente a sus víctimas, y nos aterrorizaban en nuestros cines. ¿Comprendéis ahora el por qué, de mi reacción brutal e inesperada ira?

Puedo aseguraros, que yo no me creí tal versión médica. Ni siquiera podía ser real en la lejanía, porque más que nada, era una persona  muy cordial y pacífico, a menos, que se metiesen conmigo o con mi  familia o amigos de forma totalmente abusadora e injusta. Pero esto no es ningún síntoma de locura, sino lo que la mayoría haría por defender, lo que correspondía, siempre que el valor y el coraje, lo acompañasen a uno. Y, yo entonces los tenía. Cosas, virtudes o capacidades, que se me fueron perdiendo por el camino, a  medida que la vida me sometía a más y más presión, que me resultaba increíble e inexplicable. Pero esto debía formar parte de un plan divino, que yo estaba lejos de comprender y mucho menos de aceptar por aquel entonces. Ya que yo era un tipo vulgar y corriente y así me consideraba. Y aunque siempre fui profundamente místico, no era para nada religioso, ni cumplía con la religión, salvo excepciones y fiestas. Y, referente a como era, tengo que reconocer que mientras fui marino, me comporté como tal suelen hacer la mayoría de los marinos, cuando llegan a puerto, salvo alguna excepción, que siempre puede haberlas. Y, tengo que reconocer que cuando andaba embarcado y llegaba a puerto extranjero, o  lejos de mi hogar, nunca le he sido fiel a ninguna de las dos esposas que tuve. Y, tan pronto poníamos el pie en tierra firme, hacia como todo el mundo. Corríamos como si el diablo nos llevase, nunca mejor dicho, a beber, entonarnos, alegrarnos, emborrarnos y, a putas. Es lo que había. Era la realidad, de unos grupos de hombres, que después de estar encerrados en buques de pesca, y que generalmente suelen ser buques pequeños, porque no son, como la mayoría de los buques mercantes,. Y, tras aproximadamente dos meses en alta mar, y, nuestros cuerpos siempre en dura tensión de hormonas, y, nuestras cabezas a punto de reventar por todo tipo de conflictos, problemas de convivencia, emociones y sentimientos, que saturaban en tal manera nuestros cuerpos, hasta salir por nuestras manos, pies, oídos, ojos y hasta por los pelos del cogote, de manera que, la terapia y el remedio, más fácil, lo más sencillo, y, quizás lo más recomendable, era reventar estos volcanes de lava hiriente, con la bebida y las putas. Y así desahogarnos, para volver a la mar, a pasar otros dos meses sin pisar tierra, y, cargar cada cual, con su mochila invisible. Que aunque volvía vacía de nuevo a la mar, no tardaría en llenarse, aunque no lo quisiéramos, durante otros dos meses de mar. Mochila invisible, que todos cargábamos, pero que nadie se atrevía a reconocer y mucho menos a aceptar, y todavía menos a tan siquiera querer comprender. Porque los trabajadores, no estamos para comprender y entender, ¡sino para trabajar!, y, cada cual en su labor. Pero os aseguro que no existe profesión más dura, que la de los marinos de pesca de altura. Porque los demás, marinos mercantes generalmente cada pocos días, van de puerto en puerto, y, los marineros de bajura cada dos o tres días, o todos los días arriban a sus puertos y se van a casa; y, mineros, etc., regresan al término de sus jornadas, a las calles, a los bares, o a sus hogares, etc., desconectando de sus puestos de trabajo, compañeros, jefes, encargados, etc., Pero nosotros, seguíamos en nuestros pequeños buques, con nuestros compañeros, día a día, noche tras noche, en las tareas, en los comedores, etc., y, los marineros, hasta en sus camarotes, que en la mayoría de los buques de pesca antiguos, solían ser de más de cuatro plazas o apretujadas literas. Bueno, paro de contar. Que vuestros sentidos, sigan pensando o imaginando, si es que lo desean. Tengo que decir que, aunque al principio empecé a trabajar en mi oficio (y no como ofidio), como marinero haciendo días de mar (experiencia requerida antes de ejercer cualquier titulo marinero), conocía muy bien el mundo en que me movía y toda su problemática. Aunque luego cuando ejercí como patrón, era ya un privilegiado, comparado con los restantes marineros, porque teníamos camarotes propios y comedor aparte, y sobre todo el mando del buque, etc. Y, puedo aseguraros, que me gustaba mi oficio, de ser patrón de un buque de pesca. Y, a pesar de las duras circunstancias y dura vida en la mar, echo de menos la mar y mi personalidad como patrón. Porque en tierra firme no me siento nada y desde entonces, ando perdido extraviado por todas partes, a pesar de tantos y tantos carteles indicativos. Mientras que en altamar, sin ninguna señal de tráfico, ni carteles, ni nada que manchase la vista que llega a nuestras almas, nunca me encontraba perdido, ni extraviado, siempre sabía dónde estaba, y siempre estaba conmigo, porque siempre, sabía encontrarme.
Cristo Maestro Andar.

NOTA:  …CONTINUA EN LA 2ª. PARTE.

--- LOS BUENOS Y LOS MALOS- (2ª. PARTE) ---

LOS BUENOS Y LOS MALOS (2ª. PARTE).
A 01 de noviembre de 2015.


Y retomando lo que decía de la comentada experiencia con el siquiatra, si es que así podía llamarse a pesar de sus títulos, ¿Cómo creéis que reaccionó mi primera esposa, que debía de tener admiración o algo más, por aquel mal hombre, con títulos siquiátricos? ¡¿Como contaros o deciros, todo lo que a continuación sigue? Tendré que tratar de resumir lo más posible, lo que tan solo pasó en el infierno en que caí, durante tan solo, entre uno y dos meses, nada más ¿Pero alguien llegará algún día a comprender, que por la aberración salida de la boca de un supuesto profesional, su mujer le dejase de golpe de querer, de amar, y se mostrase fría y distante? ¡Yo no era capaz de comprenderlo, de aceptarlo, de asimilarlo de ninguna manera! ¡No le encontraba sentido común, ni lógica social, ni normalidad ciudadana habitual, ni coordinación mental, emocional o sentimental! Y, esto en el estado depresivo en que me encontraba, no resultaba nada fácil siquiera de pensar, ni recapacitar, ni aceptar, ni considerar, ni reflexionar, ni admitir, ¡ni siquiera a desconsiderar! Bueno, ante la desesperación de perder mi hogar, a mi esposa y a mi hijita que tan solo tenía un mes de vida, traté de buscar una solución, y, para demostrarle a mi mujer, que no era un sicópata, la convencí para que fuésemos a la consulta de otro profesional, si era necesario al mejor que hubiese en Galicia, no me importaba, porque estaba dispuesto a todo con tal de no perder a mi familia. Por lo que estuve preguntando, cuál era el mejor siquiatra de nuestra región, y ante las numerosas y diversas opiniones, escogí la que me parecía la más seria y  quizás la más cara, y la más lejana, en Santiago de Compostela. Me dieron la dirección del citado siquiatra y por teléfono, concerté cita. Y, por fin llegó este día y mi esposa y yo , nos presentamos en su consulta, y después de revisarme como profesional y tomar notas y elaborar su historial sobre mi persona, pasó a someterme a una prueba de un enorme y moderno aparato (muy superior a los habituales hasta la fecha), para aquellos tiempos, que hacía, creo que se le llama electro encefalogramas. Me lo conectó a diversas partes de mi cabeza, y me mandó seguir unas simples instrucciones. Cuando acabó su tarea, me desconectó de aquellos cables con ventosas, y estuvo mirando, interpretando o estudiando, el resultado, nos mandó esperar unos muy pocos minutos, luego retomó el historial que había empezado, y siguió con la tarea de rellenarlo. Cuando acabó, nos explicó a mi mujer y a mí, que padecía una fuerte depresión en segundo grado, y con mucho riesgo de convertirse en tercer grado, si no se le ponía un buen tratamiento y mucho interés, por parte del paciente y su familia, refiriéndose a ella, mi esposa. Y, que ella tenía que ser muy paciente y tratarme con mucha comprensión, y sobre todo, con mucho amor y cariño, para poder superar esta depresión y no se agravara. Porque luego, ya no tendría recuperación, y se convertiría en una grave depresión crónica. Y, a continuación mirándonos fijamente primero a mí y luego a mi esposa, con una formidable formalidad, que a mí me impresionó, dijo que, no era, refiriéndose a mí. ¡No era ningún sicópata! Y, que estaba muy disgustado, porque un compañero de profesión, había dicho, de ser cierto, tal aberración. Tras escuchar aquellas últimas palabras, no puedo decir que respiré aliviado, sino que una inmensa alegría brotaba de cada una de mis células, y mirando con satisfacción a mi esposa, recogí el documento que el médico me extendía, con las recetas incluidas en este, para que se lo entregara a mi médico de cabecera. El cual cuando leyó dicho documento, me extendió una baja laboral, y las correspondientes recetas farmacéuticas.

Los días que a continuación siguieron. ¡No recuerdo cuantos fueron! ¡Si fueron quince o un mes! Porque más que días, fueron terribles pesadillas, de minuto en minuto, que no dejaban de torturar mis mentes, porque no sabía ya, en aquellos instantes, si tenía una mente o mil mentes. Ni, si tenía un cerebro o cien cerebros. Ni, si tenía un alma o miles de almas, torturadas y sufriendo, al mismo tiempo. No quiero imaginarme otro infierno peor que aquél, en el cual mi ensoñadora y querida esposa, en vez de seguir los consejos e instrucciones, del siquiatra, hacía todo lo contrario, y me contrariaba, me retaba, me ofendía y despreciaba, por no someterme a sus caprichos de niña mimada y mal criada. Pues no parecía que de repente dejase de quererme, y no le importase lo más mínimo ni yo, ni mi salud, ni nuestro matrimonio, ni nuestra hijita, a la cual adoraba ya, a pesar de los pocos días de conocerla. Bueno, a este comportamiento, no le encontré respuesta racional, ni irracional, de ningún tipo. Que cada cual, la busque y la encuentre para sí, y se la guarde. Porque ahora ya no me importa, a pesar de que después de algunos años, de, y al acordarme, y revivir meramente estas experiencias, reflexionando, encontré las respuestas. Las malditas respuestas, que ahora no me servían de nada, y, que de nada me hubiesen servido entonces, más que, para enloquecer más todavía y cometer una grave locura. Cómo una de tantas locuras de esas que se han puesto últimamente de moda, y mal llamadas, violencia machista, que más que violencia machista, es violencia feminista. Porque como ya tengo explicado ya, dicha violencia comienza muy silenciosamente, y a insinuarse, y a manifestarse en el comportamiento adultero de la mayoría de nuestras mujeres. Que con desprecio y mentiras, ensucian todo tipo de relaciones sentimentales, pasionales y matrimoniales. Aunque tengo que reconocer, que existen casos de verdadera conducta y violencia machista, este, no es el caso más común y el más frecuente, ¡sino todo lo contrario! Pero llevo tiempo advirtiendo y profetizando, que, mientras sigan los abusos e injusticias, producidas por esta moda luciferina de encubierta libertad de violencia y abuso de poder feminista, que se ha legalizado, que, lejos de mitigarse estos conflictos, que irían a más, y se eternizarían. ¡Podéis buscar estas informaciones en mis antiguos trabajos publicados entonces! ¡Y, no penséis que las feministas se apenan, por cada caso que existe de asesinato de supuesta violencia machista, sino que en su interior se regocijan, y lo esgrimen como bandera, para exigir más y más injustos derechos sobre los hombres. Y, no les basta con humillarnos, sino, que desean mucho más, y mucho más que más. Porque en su fuero interior, identifican en el hombre, la Imagen y Semejanza, de Dios, y, ya no es que pretendan igualarse con Dios, sino, mostrarse soberbiamente superior a Él ante los hombres, al humillar y sacarle la poca dignidad que pueda quedarle a los hombres en nuestro mundo occidental. Y, estas cosas que desde hace muchos años vengo diciendo, son los que me acarrean la mayor parte de todos mis problemas de acoso, persecución social, política, religiosa, etc., a todos los niveles, por parte de no solo estos colectivos, sino también por los homosexuales, narcotraficantes, blanqueadores de capitales, perros falderos, mal llamados hombres, y todos sus cómplices, incluidos entre estos, algunas fuerzas de seguridad del estado, con sus correspondientes mandos y jerarquías más elevadas, hasta llegar a la cúspide de las mismas, donde no reina ningún calzonazos, sino el feminismo radical ¿Pero por qué os cuento estas cosas? ¿Quizás por porque estoy loco? ¡Es posible! ¡Muy posible, que lo esté! ¡Pero que me haya llegado una citación certificada, de la Fiscalía Provincial, hace aproximadamente algo más de aproximadamente quince días , para que el médico forense territorial que me corresponde, me hiciese un reconocimiento médico oficial, en el correspondiente juzgado, ¡no es una locura! ¡Ni es una de mis paranoias, ni como resultado de mi esquizofrenia! Pero tal vez, si sea acaso, ¿el resultado de las paranoias y esquizofrenias de otros? ¿Tal vez, acaso o quizás?  ¡No lo sé, porque no me interesa saberlo, o porque, ya he mencionado a tantos! Ya que el Señor médico forense, me dijo que no lo sabía, al preguntarle yo, que clase de denuncia se me había puesto, cuando, estando yo, el día citado y a la hora citada, me presenté ante el Señor médico forense de dicho juzgado territorial.

Hace ya muchos años, y todavía con mi conciencia nublada y enajenada, por tanta medicación, tuve otra denuncia del Fiscal general del Estado, por hacer unos inoportunos comentarios sobre ciertas fuerzas de seguridad del estado, que por casualidad me encontré al pasar, por el entonces vecino pueblo de Cangas del Morrazo, donde estas se hallaban aporreando a unos indefensos vecinos en una de sus manifestaciones, para que no se les quitara sus trabajos y los despidiesen. No eran terroristas, no eran delincuentes, sino ciudadanos aterrorizados, al saber que iban a quedar sin trabajo, sin el pan suyo de cada día, y sin el pan suyo de cada día para llevarles a sus familias, a sus muy queridos o poco queridos hijos. Ya que sean más queridos o menos queridos, tienen que comer, tener un hogar y unos padres con un mínimo de dignidad a quien querer, estimar, respetar, odiar o admirar. Bueno, en tal ocasión, la denuncia había sido porque había relatado tal experiencia en uno de mis trabajos, el cual mandé al director de un periódico comarcal, y al cual le gustó y agradó, y lo publicó. En principio como el trabajo iba firmado con uno de mis primeros seudónimos que tuve, denunciaron al director del periódico. Y, como existe una ética profesional periodística, este se puso en contacto por teléfono conmigo, preguntándome si podía dar mi nombre autentico y todas mis referencias, y que no estaba obligado a hacerlo. Pero que si no lo hacía, lo inculparían y procesarían a él, con las graves consecuencias que esto le podría acarrear. Yo lo tranquilicé, y le di mi autorización, para que diese mi nombre y mis referencias, y que como era yo, el que escribió el artículo, me hacía responsable ante las autoridades, y lo afrontaría. Y, así sucedió. Por lo que al cabo de unos días, me llegó una citación para presentarme al correspondiente juzgado, y así lo hice. Y, luego me volvieron a citar para el correspondiente juicio que se celebraría más adelante. En principio, no me encontraba atemorizado ni asustado, porque ignoraba que la causa y la falta, fuese tan grave. Pero cuando pedí consejo con un abogado, que el Alcalde del  entonces mi pueblo me había recomendado, y, al que conocía desde hace algún tiempo, por coincidir en varios cursos, del mismo colegio público, en la directiva del APA (Asociación de Padres del Alumnado). Un buen y famoso, alcalde que tuvimos durante muchos años, y que políticamente pertenecía al Bloque Nacionalista de Galicia. Por supuesto que yo nada tenía en aquellos tiempos que ver ni con la política, ni con su partido político. Sin embargo, fui a pedirle ayuda, para que me informara de lo que tenía que hacer. Y, fue cuando me recomendó a uno de sus mejores abogados, para que me asesorara y llevara tal vez mi caso.  Y, el citado abogado, que llevaba los casos más graves de sus más conflictivos elementos nacionalistas radicales, cuando leyó el articulo por el cual se me denunciaba, en vez de tranquilizarme, me dijo que, por mucho menos de lo que yo decía en mi artículo, ellos tenían encarcelados a muchos de sus compañeros de su partido político. ¡Y, que, si yo, no tenia ninguna causa penal anterior, lo mínimo que me caerían, serían dos años de cárcel! Y, yo entendí que para él, aquel sería un caso más, perdido, y, poniendo la excusa de que solo llevaba casos políticos de su partido, me despidió amablemente recomendándome que buscase otro abogado. Cuando salí de su consulta, empecé a tomar conciencia de mi verdadera situación y el temor se apoderó de todo mi ser. Estuve hasta que se celebró el juicio, muy asustado, y pidiendo humildemente ayuda y socorro, a Dios. Y, pasaban los días, y los meses, hasta que por fin, unos días antes de que se celebrase el juicio, Dios me respondió, y me dijo, lo que tenía que decir ante el juez. La verdad, es que no había seguido el consejo del abogado del Bloque Nacionalista de Galicia, y no busqué ningún abogado, por lo que el juez nombró un abogado de oficio, para que me representara y defendiese. Y muy grande fue la sorpresa, cuando unos días antes del juicio conocí a mi abogada de oficio, una jovencita recién salida de la universidad, sin ninguna experiencia, y ante el primer caso. Yo lo poco que quise saber y observar de mi abogada de oficio, es que se hallaba más asustada que yo, ¡estaba aterrorizada! Y, durante el juicio, no pronunció una sola palabra para defenderme. ¡Menos mal, que cuando el fiscal o el juez (porque en realidad no sabía quién era cada uno), me interrogó en el juicio, dije lo que Dios me había recomendado. Después mientras deliberaban, me dijeron a través de mi abogada, que esperará en la sala exterior el veredicto, Y así lo hice. Y, al cabo de un tiempo, salió mi abogada con unos documentos, y, asombrada y contenta al mismo tiempo, me comunicó que había quedado absuelto. La alegría que sentí, me hizo sentirme tan feliz, que olvidé dar las gracias a Dios. Y, humildemente le pido perdón y siempre le pediré perdón, por tantas veces que me ha ayudado a sabiendas y muchas más veces sin saberlo yo, ni ser yo, ni siquiera consciente de ello.

Pero no era menos la satisfacción y alegría de mi abogada, que sin saber bien lo que tenía que hacer, ni decir, ni haber abierto la boca para defenderme, había ganado su primer caso de abogacía, y nada más y nada menos, que a la Fiscalía del Estado. Lo siento otra vez, por extenderme tanto, y sin querer entrar y saltándome la mayoría de los detalles. Pero me resulta imposible resumir más, para que resulten aceptablemente comprensibles mis experiencias y circunstancias.

Porque si este es mi fin, y Dios ha dispuesto que mi labor ha terminado en la Tierra, y es mi muerte en este mundo infernal y caótico, donde la soledad y la tristeza, se ha convertido en mi diaria rutina, bienvenida sea. Y que mi buen Dios todopoderoso, tenga compasión de mi alma, y tenga a bien, perdonarme todos mis pecados, errores y faltas, y acogerme en su reino Celestial. Amén. Pero, ¿por qué digo esto? Porque me hayo ya desde hace varios meses, de nuevo, muy cansado y delicado de salud. Y, esta vez tengo la sensación y el presentimiento, de que mis circunstancias y experiencias, relatadas ya tantas veces, y que me han expuesto otras tantas veces al borde por distintas cuestiones y las consecuencias de estas, derivaran en algunas ocasiones, en determinados y fatales, tumores y canceres, de los cuales Dios aconsejándome oración y largos ayunos, me ha librado de los mismos, pues, que esta vez no se trata de fatales tumores cancerígenos que había expulsado de mi cuerpo, al termino de algunos de mis ayunos, sino, que ahora siento dentro de mí, que no es un tumor cancerígeno, ni un cáncer mortal determinado en una zona u órgano de mi cuerpo, sino, que siento que dentro de mí, latir unas inflamaciones e hinchazones, con molestias que dificultan mi micción, y evacuación intestinal, y dolores, que recorren mi vientre, ascendiendo hasta mis órganos del, páncreas, estomago, hígado y subiendo hasta mi pulmón derecho, y que supongo que a esto pueda llamársele, metástasis. Y, esto de ser así, sí que resulta terminalmente fatal, si Dios no realiza el más grande de todos los  milagros que hasta ahora ha realizado para salvar mi vida. Pero lejos de estar atemorizado, tener miedo y aterrorizado, nunca me hallé tan tranquilo, aceptando lo que mi buen Dios, disponga según su santa Voluntad. ¿Y sabéis por qué no tengo más miedo, ni estoy más asustado? ¡Porque tengo un poco más de fe! ¡Porque tengo un poco más de confianza en Dios! Y sea lo que sea, sé, que lo que Dios decida y disponga, siempre será lo mejor para mí, aunque sea la muerte de mi cuerpo.

Y cambiando de tema, ¿por qué titulo este trabajo como, “LOS BUENOS Y LOS MALOS”?

Cuando era niño…, y me empezaron a llevar al cine, no comprendía, ni todavía sabia, quienes eran los buenos y los malos, porque las primeras películas de cine, las pasaba asombrado, ante la novedad de aquel maravilloso espectáculo de extraordinarias voces e imágenes. Ni por supuesto, comprendía por qué, los malos era malos, ni los buenos era los buenos. Más poco a poco, y tras transcurrir el tiempo e ir más veces al cine, empecé a saber quiénes eran los buenos de las películas y quiénes eran los malos. Más que nada, porque poco a poco, las emociones y sentimientos, de todos los que concurrimos en el mismo cine, parece que se contagian o transmiten, por simpatía de unas mentes a otras. Hasta que, con unos cuantos años más encima, ya uno sabe y comprende, el por qué, los malos son los malos, y los buenos son los buenos. Y, desde niño, recuerdo que las películas más solicitadas en los pueblos que entonces no eran las ciudades más importantes, ni las capitales de provincias, eran las que mostraban e exponían historias antiguas, leyendas famosas de aventuras, o películas de vaqueros y pistoleros. Pero lo que de niño y hasta ya bien entrada mi juventud, veía en las películas antiguas, es que los justicieros que ayudaban a los pobres y humildes, solían ser los buenos, y, los poderosos y sus ejércitos, etc., que explotaban, esclavizaban, perseguían, torturaban, asesinaban, e imponían abusivos impuestos a los ciudadanos, a los humildes, a los trabajadores, a los pobres, etc., eran los malos. ¡Y, yo os pregunto! ¿En nuestras actuales realidades, con todas nuestras supuestas modernas libertades y modernas democracias, quiénes son los buenos, y quiénes son los malos? ¿Existen buenos que denuncian los abusos de poder y todas las injusticias que, en nuestro mundo actual, muy moderno en corrupción, y muy modernos en todos nuestros tecnológicamente avanzados males, se están cometiendo, se están cotidianamente realizando, y llevando a cabo, por parte de los malos de las películas de nuestras vidas? ¿Quiénes son en este tiempo en que nos toca vivir, los poderosos, los malos, que disponen de sus ejércitos, policías, fuerzas de seguridad de los estados, estados de derecho, democracias, dictaduras, etc., en que se amparan, para hacer lo que les conviene egoístamente, y lo que realmente les da la gana injustamente, y con sus leyes en la mano? ¡Sí! ¡Os lo pregunto a vosotros! ¡A todos vosotros que sois tan inteligentes y listos, que no tenéis dificultad, para distinguir los malos y los buenos, en todas las películas de cine! ¡Pero que sois los más tontos e ignorantes, cuando se trata de saber quiénes son realmente los buenos y los malos, en las verdaderas películas que son vuestras vidas! ¡En las películas de vuestras mismas vidas! ¡Donde supuestamente tenéis responsabilidades y deberes! ¡En las películas de vuestras mismas vidas, donde tenéis que buscar, pedir o mendigar, un trabajo, con que llevarles el pan nuestro de cada día a vuestros hijos, etc.! ¿Todavía ignoráis quiénes son los buenos y los malos, en las películas que son vuestras propias vidas?  ¡Ignorar quienes son los malos, no solo es ignorancia! ¡Sino algo mucho peor! ¡Ignorar hoy en día quienes son los malos, es, descubrir, que la mayoría de vosotros sois cómplices de los malos! ¡Es descubrir que, muchos sois los obedientes empleados de los malos, en las películas de nuestras vidas! Y, lo más malo no es todavía esto; sino QUE LO PEOR, ES DESCUBRIR, que muchos SOIS los empleados de los malos, QUE, por un sueldo, formáis sus ejércitos, policías y fuerzas de seguridad de los estados, jueces, fiscales, abogados, forenses, etc., en las películas de nuestras mismas vidas! ¿Todavía tenéis dudas, e ignoráis quiénes son los buenos y los malos en las películas de nuestras vidas? ¡Yo pienso que, aunque descubráis las mayorías, que formáis parte de los bandos de los malos, no tenéis el suficiente valor para reconocerlo, ni siquiera la suficiente auto estima para aceptarlo, y mucho menos, la dignidad de conciencia, que por herencia le pertenece a cada hombre, por simplemente llevar la Imagen y Semejanza, de Dios, en las películas de nuestras vidas, que nos toca vivir cada día y cada noche! ¡No todo vale en este mundo, por un sueldo, ya sea este precario, fijo o del estado! ¡No todo vale en las películas de nuestras vidas, si por falta de coraje, valor y dignidad, nos humillamos ante los malos y poderosos, por un sueldo, o por lo que sea, tal como yo hacía antes! ¡No todo vale en las películas de nuestras vidas, por someternos ante el mal, que cada día siembran los malos y poderosos, para tan solo reunir el valor y el coraje, de los verdaderos cobardes, que sirven felizmente a sus amos, por un sueldo, por drogas, por nuestras familias, por nuestras libertades, o por nuestras democracias, porque, el verdadero valor, no es ayudar, proteger y servir, a los verdaderos poderosos y malos, en las películas de nuestras vidas, sino que, EL VERDADERO VALOR, CONSISTE EN HACER FRENTE A LOS MALOS, eN las películas de nuestras vidas! ¡Mientras no lo hagáis, simplemente seréis borregos, que no saben quiénes son los buenos ni los malos, en las películas de nuestras vidas! ¡Ni descubriréis por lo tanto, ni siquiera lo que realmente significa libertad, ni verdadera decencia, ni lo que es, o significa, verdadera dignidad! ¡Si no que más bien, sois borregos cómplices de los malos, llevándoos un sueldo a vuestros hogares, para criar más borregos serviles, y concienciados para servir y proveer, de mano de obra barata o más cara, a los malos en las películas de nuestras vidas! ¿Acaso os interesa a la mayoría de los supuestos creyentes en Dios, lo que significa la Justicia de Dios! ¡ La verdadera, simple y sencilla, Justicia de Dios, resumida en sus Diez mandamientos de su Ley! A los borregos que pasan hambre, tan solo se interesan por comer, y a los borregos que les sobra la comida, tan solo les interesa tener más, y ambicionar más cosas, más dinero, mas placer, mas influencia, mas categoría, más importancia, más poder, etc. Lo que es, o significa la verdadera Justicia de Dios, ¿a quién le importa? ¡Porque eso al parecer no le importa a nadie! ¡No me extraña que la mayoría os creáis que sois como los animales, pero tan solo un poco más inteligentes! ¡Porque eso es lo que sois! ¡Y si no, empezar a demostrarlo! ¿Seguís sin saber quiénes son los buenos y los malos en nuestras realidades cotidianas? ¡Está muy claro quiénes son realmente los buenos y los malos, en nuestras realidades! ¡Porque a los malos no les interesa saber lo que es, significa, simboliza o representa, la Justicia de Dios, sino que además de no interesarles, se apropian de las religiones, y en nombre de Dios aplican sus abusos de poder y autoridad, y sobre todo aplican sus injusticias! ¡Eso sí!, ¡Las aplican con toda clase de caridad y compasión!
Cristo Maestro Andar

NOTA:
¡Ya no temo a la muerte, ni aunque los planes maliciosos de los malos poderosos, de la película de mi vida, son o consisten, en que me muera de hambre o frío! Si mi buen Dios, así lo tiene previsto, me dejaré morir de frío y de hambre. Pero no me humillaré, ante los malos de mi película, por ningún sueldo, ni por la comida, ni por guarecerme del frío, etc., prefiero consolarme, con la poca dignidad que me queda, y con que la muerte de mi cuerpo me acoja. ¡Y sentirme a gusto muriendo, por servir al Único bueno que existe en mi película, ¡mi buen Dios! Amén.