lunes, 27 de octubre de 2014

-OS HABÉIS APRESURADO A CELEBRAR Y A DISFRUTAR DE LA VICTORIA-

OS HABÉIS APRESURADO A CELEBRAR Y A DISFRUTAR DE LA VICTORIA.
A 27 de octubre de 2014.


¿Acaso no os he avisado? ¿Acaso no os lo había advertido? ¡Pero es igual lo que os diga y lo que se os diga, porque también como os lo había dicho, así se ha cumplido! ¡Y, os dije que os confundiría, que os trastornaría y que para derrotaros os enfrentaría a los unos con los otros, y, que volvería vuestras maldades contra vosotros mismos! ¡Pero esto no se ha acabado, y como vuestra persecución contra mi vida no ha finalizado, así también yo os apretaré todavía más, porque Dios ya se ha cansado de esperar! ¡Porque Dios, ya se ha cansado de daros oportunidades para rectificar y cambiar vuestras malignas y rebeldes personas, aptitudes, políticas, economías, sociedades y vidas! ¡Vosotros no lo sabéis, pero yo lo sé! ¡Vosotros en vuestras euforias producidas por el enajenamiento de vuestros vaporosos y nebulosos poderes, drogas, falsas creencias, fe en la muerte, no fe en la vida, NO sabéis que ya estáis derrotados! ¡Pero yo lo sé! Y, a través de los años, mal que os pese reconocerlo, todo lo que he aventurado ha ido sucediendo, porque esta es la Voluntad de Dios. Y, la Voluntad de Dios, también es mí voluntad, aunque no queráis reconocerlo y aceptarlo. Más aunque no queráis reconocerme, sé muy bien, pese a vuestros intentos por intentar ignorarme y despreciarme, que me teméis y mucho. Me teméis más que a vuestros enemigos. Al fin y al cabo, con vuestros enemigos, que en definitiva son como vosotros mismos y que lucháis y os disputáis, los recursos de los pueblos, los poderes sociales, las riquezas, y, hasta os disputáis, los suculentos y sabrosos banquetes de la corrupción, animados por vuestros más bajos instintos, y claro, siempre que no os pillen, y cuando os pillen, nunca pillarán a todos, solo a algunos. ¡A los que les toque! ¡Pero todos estáis hechos de la misma pasta! ¡Y, esta pasta huele a suspenso y fracaso! ¡Esta pasta materia viva, huele a muerto, a funeral y a difunto! ¡Esta materia desechable, de la que todos vosotros, rebeldes hacia Dios, estáis hechos, huele a lavado estiércol, a rancia mierda, y a perfumada caca fresca! Pero todo esto no lo notáis, porque todos oléis a lo mismo, y por lo tanto no lo sabéis. ¡Bueno, aunque los perros os distinguen a los unos de los otros, porque no todos los muertos huelen igual, ni todas las cacas huelen igual por mucho que os duchéis y perfuméis. ¡Ni aunque no queráis reconocerlo y aceptarlo, ni mucho más admitirlo, todos vuestros ocultos miedos y temores hacía mí, huelen igual! Si, aunque no queráis conscientemente aceptarlo, reconocerlo y admitirlo, me teméis, por eso tratáis de ignorarme, y por eso habéis intentado silenciarme y acabar con mi vida. Porque de ser verdad, que no me temieseis, vuestras reacciones hubieran sido más normales. Vuestras aptitudes hubiesen sido más corrientes. Vuestros comportamientos para conmigo, hubiesen sido tan vulgares como lo son con vuestros supuestos enemigos o amigos. Pero el tratar de que yo pase inadvertido para el resto del mundo, y vuestras ocultas tramas y maliciosos planes en las sombras y en las noches de vuestras bajas pasiones, que habéis tejido sobre mí y mi vida, os delatan. Pero, estas cosas para mí ya no tienen importancia, porque yo conozco parte del futuro, de lo que nos aguarda, y sé que vosotros ya estáis muertos en vida sin saberlo, sin notarlo. ¿Y, sabéis porque todavía no os habéis enterado de que ya estáis muertos? ¡Porque realmente vuestra vida es festejo de pasiones y deseos, y es todo esto, porque vuestra vida profunda e inconsciente, sabe lo que realmente está pasando, sabe lo que verdaderamente le aguarda, y sabe, que estáis disfrutando de la despedida de solteros, porque os vais a desposar definitivamente con la muerte! Porque vuestra vida inconscientemente profunda, intuye perfectamente, que estáis disfrutando de la borrachera que acabará con vuestras vidas personales.

Todas estas cosas que os digo, ¿todavía no las entendéis? Bueno, os lo diré de otra sencilla forma. A ver si entendéis esto: Imaginaos que circuláis en bicicleta por una suave carretera recta de muchos kilómetros, y os ponéis a pedalear con todas vuestras fuerzas hasta que estas se agotan y dejáis de pedalear. Por supuesto que sí es recta la carretera y debido a la velocidad que ya habíais alcanzado, seguiréis avanzando un buen trecho, pero luego la velocidad se irá reduciendo muy pronto hasta que os paréis. Pues así mismo también ocurre con la vida, porque la vida tiene inercia, tiene impulsos, tiene fuerza centrífuga, más cuando estas fuerzas que la poseen (Seres humanos caducos) dejen de impulsarla, de moverla, de animarla, de motivarla, los desechará, y, buscará nuevos y sanos inquilinos para que la habiten, la cuiden, la ordenen, la respeten, y sobre todo, ¡que la aprecien! Y la mayoría de vosotros, no os enteráis de que ya estáis muertos espiritualmente, porque todavía vivís dentro de esa inercia que os queda. Todavía disfrutáis de la fuerza centrifuga viva que os queda. Y esto no os capacita para comprender, que la vida espiritual que está en la materia, ya os ha desechado, ya os ha programado para que vuestras instintivas personalidades que atentan contra la eternidad de la vida, se apague, se funda y desaparezca para siempre, porque ya no le sois útiles, ya no servís para seguir pedaleando, porque os negáis a seguir pedaleando, porque rebeldemente os negáis a participar voluntariamente en la continuidad eterna de la vida. ¿Entendéis estas cosas sencillas? ¡Bueno, aunque no las entendáis no importa, pero este es el destino que os aguarda, queráis o no. Lo aceptéis o no, lo reconozcáis o no, lo admitáis o no, este es vuestro problema, esta es vuestra aptitud. Porque Dios, ha dado las mismas oportunidades por igual a todos, porque Dios es justo.

Sí fueseis un poco más inteligentes, y no me refiero a vuestra listeza instintiva, no me refiero a vuestra inteligencia animal, sino que estoy hablando de una inteligencia que lleva al hombre a comprender que obedecer lo que Dios Manda, es vacunarse contra todo tipo de programas de vida, destinados y programados, para acabar con lo que no le es útil y servicial, para la continuidad de la vida, y para que la vida se eternice. De verdad y de cierto os digo que, estos programas de vida existen. No es mi problema si ignoráis todas estas cosas. Son vuestros problemas, y son los problemas que acabarán con la vida de vuestras personalidades, porque seréis reciclados, y vosotros ya no existiréis más, porque tan solo servís para producir desechos, y, la naturaleza espiritual se deshace de todos sus desechos, así como vosotros también lo hacéis con vuestros desechos. Porque si de verdad fueseis inteligentes, os daríais cuenta de que, existe una Inteligencia Suprema y Sabia que habita en toda naturaleza, en todo ser, que es la que ha creado vuestras inteligencias, vuestras conciencias, vuestros cerebros, vuestras neuronas, y que os ha creado a todos vosotros, a lo que sois, pero NO a como sois. Porque a como sois es obra vuestra, y decisión tomada libremente por vosotros mismos, y por eso sois responsables de como sois y en lo que os habéis convertido.

Vosotros me veis derrotado y vencido, pero solo he perdido las batallas, porque así como puedo ver parte del futuro, sé que la victoria de la guerra la gano yo. La victoria es mía. Yo, ya lo sé. Pero vosotros nada sabéis, porque vivís para disfrutar del momento y del día a día, pisoteando para ello a vuestros más humildes semejantes, y despreciando, el amar a vuestros semejantes como a vosotros mismos. Porque el amor a vuestros semejantes como a vosotros mismos, resumen en más de la mitad, los Diez Mandamientos de la Ley de Dios. Por eso vuestro disfrute de la vida, es injusticia para Dios. Y por vuestras injusticias ya habéis sido juzgados y condenados, solo que no lo sabéis. Pero es normal, porque de estas cosas poco sabéis, porque os concentráis en saber y estudiar, de todo aquello que hace vuestras vidas más egoístamente, cómodas, fáciles, y supuestamente felices, pero a costa del esfuerzo injusto y sacrificio abusivo a que sometéis sádicamente, morbosamente y caprichosamente a vuestros semejantes. ¿Ah, que muchos lo sabéis, y lo hacéis porque os gusta y disfrutáis haciéndolo? ¡Bueno, eso está bien, porque Dios también sabe que lo sabéis y no le temblará la mano a la hora de aplicar su Justicia!

Cristo Maestro Andar.