martes, 16 de junio de 2009

---LA GUERRA VERDADERA---


LA GUERRA VERDADERA
Pontevedra a 16 de junio de 2009
Hola hijos.

Son muchos los pastores y líderes de vuestras iglesias que me tienen y llaman falso cristo y muchos me dan a entender y otros muchos piden pruebas y señales. Y ahora, no os voy a decir aquello de tan solo de Mateo 16:4 “Esta generación mala y adúltera demanda señal, pero no le será dada señal, sino la del profeta Jonás” ¡Sino que, en estos tiempos os digo!:


¡Esta generación mala, asesina, ladrona, atea, idólatra, adoradora del engaño, de la mentira, adoradora del dinero, adoradora de la corrupción, adoradora del poder injusto, adoradora de la maldad y adultera, demanda señal, pero no le será dada señal, sino la del juicio y castigo anunciado por Dios!


Pues aquellos que me esperan reconocen las señales de su pastor, reconocen su voz cuando las llama. Reconocen su figura, cuando lo ven aun en plena noche.


Y aquellos que no me esperan no reconocen las señales de mi venida, porque, así está Escrito, para que yo sepa, quien es el asesino, quien el ladrón, quien el mentiroso, quien el explotador y esclavizador del prójimo, quien el idolatra, quien el ateo, etc.


Os voy a decir algo: yo no me creo más inteligente que la mayoría, sin embargo, siempre he sido muy activo a nivel psicológico y como a pesar de sentir dentro de mí algo muy especial desde muy niño, fui educado y enseñado como todo el mundo de mi generación. Educado y enseñado en esta era a pensar en ganar mucho dinero y enriquecerse lo más pronto posible y puedo aseguraros, que lo intente muchas veces, pero, cuando tenia la posibilidad de conseguir algo importante en este sentido, siempre algo muy grave me sucedía que me paraba los pies, que me frenaba tan bruscamente, que fueron muchas veces las que necesité urgentes ayudas medicas. Yo muy pronto empecé a sospechar lo que me pasaba, mas a pesar de esto, lo volvía a intentar una y otra vez y de formas distintas y siempre el resultado fue el mismo durante mucho tiempo. Y cuando decido retomar la verdadera vocación de mi espíritu, pensando que de esta manera me irá mejor y me sentiría muy bien, sin embargo, ocurre todo lo contrario, y la presión que gradualmente padecí en estos años todavía fue mayor, angustiosa y terrorífica en muchos casos y ya no se trataba solo de mi salud, sino de mi vida. Entonces viendo que lo estaba perdiendo todo, mujer, hijos, casa, familiares, amigos, conocidos, etc., también fueron muchas veces las que quise abandonar esta nociva vocación que latía en mi espíritu. Nociva vocación para mi tranquilidad y vida. Nociva vocación que me obligaba a romper con el mundo y tan solo a pensar en mi espíritu. Os aseguro que no es nada fácil romper con todas las ataduras carnales para dedicarse solamente a Dios, para dedicarte solo a pensar en salvar lo que todavía no se ha perdido, y también puedo aseguraros, que lo más duro y difícil, no ha sido, salvar desesperadamente en numerosas ocasiones mi vida física, sino, que, lo más difícil de todo, ha sido, sobrellevar esta pesada carga solo, sin nadie humano a mi lado. Sin una simple mirada de compañerismo en la que poder refugiar mi corazón sangrante. Sin una simple palabra de aliento para reponer mi agotadora fatiga. Sin una simple y sincera mano donde agarrarse para sostener mi equilibrio en mi debilidad extrema y evitar así la compañía del frío suelo. Sin un simple abrazo desinteresado. Sin un cordial beso de bienvenida o de despedida. Por el contrario, la presión y persecución llegó a tales niveles que muchas veces fueron las que me di por perdido o muerto. Sin embargo, ocurría siempre en el último instante, siempre en el último segundo, ocurría un milagro que me libraba de aquella terrible experiencia. Lo que ignoraba mi principal enemigo, es que, al hacerme todas estas cosas, estaba despertando mi verdadera personalidad y mi espíritu divino. Y mi verdadero espíritu lo permitía, porque era Él, el que estaba tomando el mando y la conciencia de mí ser carnal, para dominarlo, agotarlo y extenuarlo hasta el límite de la vida, al igual que se doma un caballo o un toro salvaje. Pero, lo que también ignoraba mi principal enemigo, es que no despertaba solo mi entidad espiritual, sino que, también despertaba poco a poco todos los atributos que me son atribuidos en las Sagradas Escrituras.


Hijos míos, estas han sido mis principales guerras, mas son tantas que me resultaría imposible ni recordarlas y definirlas, pues muchas veces podía ser la guerra un sueño jamás alcanzado, o, un pensamiento atormentador de días, o un sentimiento de desesperación, o una escapada, o un escondite, o una angustia imperecedera, o un veneno que no terminaba su trabajo, o una recompensa que no llegaba a cobrarse, o un fusil apuntándome que no tuvo tiempo de dispararme, o la guerra entre el bien y el mal. ¡Podían ser y eran, unos años en el más estrecho cerco en la soledad absoluta, etc.! ¿Qué habéis conseguido con todo esto? 
Muchos habrán conseguido que se plasmara su sueño de la eternidad, otros habrán conseguido todo lo contrario. ¿Y yo qué he conseguido? Pues sencillamente estoy consiguiendo encontrarme con mi verdadero yo, con mi verdadera personalidad espiritual.



Hace muchos años, ya desde muy joven, pensaba y creía, que llegaría el día en que llegaría a ser tan poderoso mundanamente, que podría acabar con todo tipo de injusticias y pobreza, y que erradicaría el hambre, etc. Siempre tuve ese instinto e intuición, como si formase parte de mi personalidad, y como si formase parte de mi cuerpo. Lo que no sabia, era como poder conseguirlo y pensaba que antes tenia que llegar a ser muy rico y así tener poder para poder hacerlo, y poder para convencer a las masas a cambiar el mundo y entre todos conseguirlo y crear un mundo más justo e igualitario, donde nadie sufriese, ni padeciese por tener aseguradas por ley las necesidades básicas para la vida, sin que para ello, tuviese que sufrir nadie explotación, ni discriminación, ni sufrir una consciente o inconsciente esclavización. Si. Realmente, pensaba que necesitaría la ayuda de la mayoría de la humanidad para poder conseguir llevar a la práctica este mundo utópico. Mas cuando ha empezado a despertarse mi verdadera personalidad y mi Espíritu divino se hizo fuerte en mí, comprendí y sé, que no me es necesaria la ayuda de nadie. Comprendí y sé, que no necesito a nadie para conseguir realizar mis sueños, para conseguir que mis utopías dejen de serlo y se conviertan en el reino de Dios prometido que levantaré a mis hijos (Descendientes de Adán y Eva).

¡Hijos míos, estas han sido mis guerras y de todas mis dolorosas batallas no he conseguido ninguna victoria, tan solo he conseguido encontrarme a mí mismo!

¡La única victoria a que aspiro, es a construiros una nueva realidad, un nuevo cielo, una nueva Tierra, donde todos los que habiten en ella, sean felices! Y podéis estar seguros de que lo haré, ya nada, ni nadie, podrá impedirlo, porque, esta es la voluntad de mi Espíritu, y porque, la voluntad de mi Espíritu, es la voluntad de Dios.

Dios Poderoso (Cristo Maestro Andar)


Acudid a la llamada de vuestro pastor, levantaos ovejas mías!

¡Acudid a la llamada de vuestro Padre, despertad y levantaos hijos míos!

¡Manifestémonos por la justicia social, por la igualdad social y económica, por la paz, por el amor, por la libertad y por nuestra felicidad, todos los domingos a las 13 horas por toda la Tierra. Así se conocerán mis ovejas, mis hijos, mis santos, así se conocerán mis ángeles!

¡POR UN SOLO PAIS, EL MUNDO! ¡POR UNA SOLA BANDERA! ¡POR UN SOLO IDIOMA! ¡POR UN SOLO DIOS!

Mandar a todo medio de comunicación, organismos, ONU, políticos, religiosos, iglesias, ONG, sindicatos, Internet, etc., nacionales e internacionales (Traducir a otros idiomas)

(Más información en: ungranmonte.wordpress.com, ungranmonte.blogia.com, ungranmonte.blogspot.com)