jueves, 1 de abril de 2010

---LA LIBERTAD---



La libertad.
Pontevedra a 01 de abril de 2010.
Hola hijos míos.

¿Sabéis que soy muy observador? Si, ya desde muy niño tenía esta cualidad, y, siempre lo observaba todo, parecía que para mí, todo era muy importante, desde una simple hierba que brotaba y se estremecía con el ligero viento entre mis pies, hasta cualquier minúsculo insecto, que podía corretear nervioso entre las gigantescas y verdes selvas, que le podrían resultar estas pequeñas hierbecillas, que parecían bailar con las ondas presionantes de un viento primaveral, que, como si fuese el más tierno masaje de unas manos invisibles, acariciaban frescamente mi frente, sin sentir ningunos celos, porque, estas tiernas y oscilantes manos del viento, también masajearan sin discriminación a las hierbecillas del campo, o a todo lo que se le pusiese por delante, sin embargo, desde siempre sabia, que estas cosas que podía apreciar y de las cuales era muy consciente, eran sin duda alguna, una parte tan inconsciente para el resto de la naturaleza, que me hacia preguntarme constantemente, ¿por qué, yo era tan diferente a todo lo que rodeaba, y, al mismo tiempo, por qué, me identificaba con todas las cosas, como si fuesen una parte más de mi cuerpo, como si la vegetación fuese parte de mis cabellos y bello, que se alargaban por todas partes, cubriéndolo todo, y, como si, el resto de la vida fuese parte de mis células, que inconscientemente se desparramaban por doquier buscándose la vida? Y, esta extraña y mística sensación la sentía también por mis semejantes, no veía a los seres humanos como algo ajeno a mí, sino, que, como una parte semiinconsciente de mi ser, a la que había dado cierta libertad, para que, inconscientemente también se buscara la vida. Por supuesto, que, aunque sentía de esta manera, no entendía, ¿el por qué?

Bueno, esta cualidad que tenia para poner mi atención sobre todas las cosas que me rodeaban, siempre fue como un sentido más que poseía y me acompañó siempre, y, es el que me hace, que, me fije de vez en cuando en mi canario, que es mi primera mascota que me acompaña, desde que regresé de uno de mis penosos viajes, el que realicé a Marruecos, buscando conocer un poco más afondo a los musulmanes, sus costumbres, su forma de ser, y, sobre todo, para comprobar su fe, la cual, es la fe de mi último mensajero enviado, Muhammad (Mahoma), y, puedo aseguraros, que encontré fe verdadera, pero esta fe, estaba arraigada en los corazones de muchos veteranos, y, vi que la fe de la mayoría de los jóvenes musulmanes, se había contagiado de este falso progresismo, revestido de falsa democracia y falsa libertad, exportada desde occidente y sobre todo, desde los países europeos, donde miles de marroquíes trabajan y se buscan la vida, y, ciertamente, este buscarse la vida, tan solo, les trae la verdadera muerte, pues, por mantener sus estómagos llenos, y, satisfacer sus necesidades materiales, la mayoría, han vendido sus almas al mal que domina este mundo, por lo que se han corrompido sus espíritus, y, por salvar y acomodar sus cuerpos, están dando muerte a sus espíritus, están sacrificando sus vidas eternas, se han contagiado de una enfermedad mortal, que llevan en sus venas, en sus pensamientos, en su afán por poseer las cosas de este mundo, y, por desarraigarse de las cosas profundas de los dictados de Dios, para salvar la verdadera vida. Tan solo, tengo que decir, que, allí en Marruecos, también pusieron precio a mi vida, y, también me envenenaron, pero, como vieron que misteriosamente me había salvado de tantos otros envenenamientos, esta vez, usaron otros tipos de venenos, los cuales actuaron, sin síntomas de alarma dentro de mi cuerpo, y, aunque yo sabia y sospechaba, que me habían envenenado al menos tres veces, no tomé medidas mucho más serias que me hicieran reaccionar antes, de manera que, cuando aparecieron estos síntomas, ya los venenos, habían hecho la mayor parte de su función, y me habían reventado el hígado y otras partes importantes de mi aparato digestivo, por lo que, me desangraba continuamente, hasta que caí en un estado de anemia prolongado, que podría acabar con mi vida, etc. Esto, no eran paranoias mías, ni obsesiones, pues uno de los musulmanes que creía tener su verdadera fe, y al cual insistí precisamente en su fe, y, en nombre de Dios, hasta que cabizbajo y apenado, me reconoció, que efectivamente ya habían puesto también, precio a mi vida en Marruecos, etc.

Bueno, antes os estaba hablando de mi canario, y, como todos sabéis, esta especie de pájaro por excelencia, pienso que es el más cantor, pues, ya se ha extinguido en la naturaleza, es decir, que dicen que ya no existe en libertad, tan solo, esta especie vive y se reproduce en cautividad, y, así, quizás esta haya sido una manera muy efectiva, de evitar que se pueda extinguir verdaderamente, y, pienso, que, deberían de llevarse a cabo planes para que se pudiese reimplantarlo, de reintroducirlo de nuevo a la libertad de vivir en los medios naturales y no solo de Canarias, si no, que, esto se podría llevar a cabo por todo el mundo, pues esta especie, se ha ganado que la protejamos y la cuidemos, más que a otras especies animales, que resultan molestas y peligrosas, para la vida de los seres humanos. Pues, como os decía, muchas veces observo mi canario, y, veo como se comporta cuando observa otros pájaros a su alrededor, y, como se pone nervioso y se excita, y salta y vuela dentro de su jaula. Y, a mi me da mucha pena, y me entran ganas de abrirle las puertas de su prisión y dejar que sea libre y vuele libre en compañía de los demás pájaros, sin embargo, se que, si hiciera esto, si movido por mi pena, por mi bondad, por mi compasión hiciera esto, mi canario moriría en dos o tres días, puesto, que, no sabría simplemente alimentarse, ni evitar la mayoría de los peligros naturales de las noches y los días. Y, esto, me hace reflexionar, en que mi canario no es consciente de que si obtuviese de inmediato la libertad, se moriría. Él, tan solo movido por sus instintos primarios, se agita nervioso y excitado, en su prisión, volando de una esquina a otra, y, arrojándose volando contra los barrotes de su prisión, y, agarrándose a estos, al no poder proseguir sus vuelos imaginarios en pos, de los demás pájaros que observa a su alrededor. Pero, mi canario, no solo ignora que, si encuentra de repente su libertad, significaría su muerte, lo que también, ignora mi canario, es que, los demás pájaros tampoco son libres. Mi canario piensa, que los demás pájaros que observa a su alrededor son libres, ya que pueden moverse con libertad, pueden volar alto o bajo, pueden volar de árbol en árbol, pueden volar de matorral en matorral, pueden volar de nube en nube, pueden volar desde el día a la noche, y, pueden volar desde hoy hasta el mañana, comiendo y bebiendo, donde le apetezca, y, cantando desde lo alto de un árbol, de un matorral, o desde el alto cielo. Mi canario piensa, que, si fuese libre como los demás pájaros, y moverse por donde le apeteciese es libertad. Mi canario, piensa que comer y beber donde le apetezca es libertad. Mi canario piensa que, cantar aquí o allá, es libertad. Esto mismo, es lo que piensan los hombres irracionales. Esto mismo, es lo que piensan los hombres débiles. Esto mismo, es lo que piensan los hombres enfermos. Esto mismo, es lo que piensan los seres humanos irracionales, que al igual que mi canario, se creen que, por poder moverse por cualquier parte, dentro o fuera de su país, piensan que son libres. Que, por poder decir lo que quieran, ya son libres. Que por poder comer y desear lo que quieran, ya son libres. Pues os aseguro, que, al igual que mi canario, estos seres humanos ignoran, que esta ilusoria libertad, es la que le conduce a la verdadera muerte. Esta ilusoria libertad es la que realmente les hace prisioneros y encadena su espíritu. Pues al igual que mi canario ignora que, los demás pájaros que vuelan en libertad, tan solo es eso, volar en libertad, más la verdadera libertad, no es volar, ni moverse, ni comer o beber lo que te apetezca, como los demás pájaros. La verdadera libertad, es librarse de todo aquello que encadena y amarra fuertemente el espíritu, no el cuerpo ¿todavía ignoráis lo que es libertad?

Mi canario con sus pensamientos primarios se imagina que libertad, es moverse libremente. Mi canario con sus pensamientos primarios se imagina que libertad, es comer lo que le apetezca, y relacionarse con quien le apetece, y, poder cantar desde donde le apetezca. Mi canario ignora que, el cuerpo tan solo es una nave espacio temporal, para navegar por este mundo. Mi canario ignora que la verdadera vida, no es la vida de su cuerpo, si no, que, la verdadera vida es el espíritu, que maneja su cuerpo. Mi canario no ignora que, el cuerpo se alimenta de comida física y agua, pero, IGNORA que su espíritu, que es el que da la verdadera vida a su cuerpo, y lo anima, se alimenta de otras cosas. Mi canario ignora que, la comida, la bebida, el movimiento en libertad del cuerpo físico, el poder cantar lo que quiera y como quiera, y desde donde quiera, no significan la libertad del espíritu, si no, todo lo contrario, pues, mi canario ignora, que estas cosas importantes para su cuerpo, NO son el verdadero alimento de su espíritu y son las que precisamente hacen prisionero a su espíritu, pues lo único que sienten los cerebros de los demás pájaros a diferencia de mi canario, son las sensaciones que pasan por sus cerebros, sensación de volar libremente, sensación de comer o beber en libertad, sensación de cantar en libertad, más tanto el espíritu de mi canario, como el espíritu de los pájaros que creen que están libres, viven dentro de sus cuerpos, y, que sus cuerpos se muevan más lejos o más cerca, no significa que estos espíritus que viven dentro de los cuerpos, sean más libres, pues vayan a donde vayan, canten lo que canten coman lo que coman, siempre se hallarán encerrados dentro de sus cuerpos, y, estarán prisioneros de las necesidades primarias y básicas, que necesitan sus cuerpos para estar vivos, y, estarán prisioneros de los instintos que les hacen sentir sus cuerpos, haciéndoles creer, que sus cuerpos son sus vidas, y, haciéndoles creer, que las necesidades de sus cuerpos, son las necesidades de sus verdaderas vidas, y, en su ignorancia, piensan y se imaginan, que, guiarse por los instintos de comer, beber, moverse, cantar como quieran y desde donde quieran, relacionarse con quien quieran, se creen e imaginan que todo esto es libertad, mientras sus espíritus permanecen prisioneros dentro de unos cuerpos manejados por los fuertes e incontrolables impulsos de los instintos animales, QUE, LES OBLIGAN a sentir instintivamente todo aquello, que, envenena su espíritu, y, sus cuerpos les obligan a sentir, todas las fuertes sensaciones de sus instintos animales, que encadenan fuertemente a sus espíritus a unas necesidades, que NO SON las necesidades que más necesitan sus espíritus, si no, sus cuerpos, y, mi canario ignora, que lo que le puede hacer eterno, es su espíritu. Mi canario, ignora que, lo que le puede dar vida eterna, es el canto que sale de su espíritu, no es desde donde pueda cantar, o estar para cantar. Mi canario ignora, que lo que le puede dar la vida eterna, es todo aquello que entra o sale purificado de su espíritu, e ignora, que, no le va a dar su vida eterna, el volar de matorral en matorral, ni relacionarse con estos o con otros, etc. Mi canario, con sus pensamientos primarios, se cree e imagina, que si estuviese fuera de la jaula sería feliz, pero, ignora que los otros pájaros que están fuera de su jaula, tampoco son felices y sufren todavía más desgracias que él. El espíritu de mi canario, con sus pensamientos primarios se cree e imagina, que, los demás pájaros son libres, porque, ignora que, la jaula de los otros pájaros es mucho mayor que la suya, y, tienen que hacer tremendos esfuerzos, y desplazarse largos trayectos para que puedan comer y beber sus cuerpos, y, que tienen que hacer tremendos esfuerzos para que puedan sobrevivir sus cuerpos, y, que tienen que hacer tremendo esfuerzos para poder volar, para que puedan sobrevivir sus cuerpos, etc., y, mientras tanto, les queda poco tiempo para poder atender a su verdadera vida, prisioneros de las necesidades de sus cuerpos, y en sus afanes instintivos animales, apenas tienen tiempo para atender su verdadera vida, la vida de su espíritu. Apenas les queda tiempo, para atender todos aquellos afanes espirituales, que podrían hacerles eternos, no tienen apenas tiempo, para atender todos aquellos afanes espirituales, que le garantizarían la vida eterna. No les queda apenas tiempo, para poder atender a su espíritu. Os aseguro que, mi canario tiene más tiempo libre para dedicar a evolucionar su canto, tiene más tiempo, para perfeccionar el más alto valor de su espíritu primario, como es transformar la energía física, que le proporcionan los alimentos físicos, en un bello canto espiritual ¿Vosotros todavía creéis que sois libres? ¿Vosotros en que convertís vuestras energías físicas, en rencores, odios, fuerza física, en violencia, en malicias para explotar a vuestros prójimos, en guerras, etc., acaso, estas cosas son vuestro más evolucionado y perfecto, canto espiritual? ¿Esto, es con lo que alimentáis vuestros espíritus?

¿Vosotros todavía creéis que libertad es, ir a donde queréis, comer o beber lo que queréis, decir y comentar lo que queréis, etc., mientras sujetáis a vuestro espíritu bien amarrado a los instintos animales de vuestros cuerpos, de comer, beber, moverse, decir lo que queráis y donde queráis, etc.? ¿Acaso, no coméis lo que otros os incitan a comer y beber? ¿Acaso, no vais a donde otros os quieren dirigir? ¿Acaso, no habláis lo que otros quieren y os enseñan que habléis? ¿Acaso no pensáis, lo que otros os obligan a pensar e imaginar? ¿Acaso no coméis, bebéis, no pensáis, no os imagináis, o acaso, no hacéis todo aquello que os mandan aunque este mal, aunque, signifique la muerte para vuestro espíritu? ¡De verdad, que os digo, que, tan claro, como el cielo azul y la noche estrellada, que, estas cosas no significan libertad, si no, todo lo contrario para vuestro espíritu, si no, que, significan fuertes e invisibles cadenas que tejéis alrededor de vuestro espíritu, limitando su verdadera libertad, limitando su verdadero alimento, limitando su verdadera vida, limitando el tiempo que necesita vuestro espíritu para alimentarse, limitando el tiempo que necesita vuestro espíritu para ser realmente libre!

Dios Fuerte (Cristo Maestro Andar)

Nota: La gran mayoría de las sensaciones, las emociones y sentimientos, que alegran o hacen feliz al cuerpo, no son las que hacen feliz al espíritu. Os pondré un ejemplo:
¿Cuándo os emborracháis fuertemente, acaso, no sentís que sois más felices? ¡Sin embargo, estas sensaciones, pensamientos, sentimientos son los que hacen feliz al cuerpo, no al espíritu, por el contrario el espíritu, es más infeliz y se retrae hacia adentro, hacia la inconsciencia del hombre, y, si el hombre persiste en tomar drogas, desaparecerá por completo un cierto tiempo, o, desaparecerá todo el tiempo que dure la vida de su cuerpo, lo mismo ocurre, si en vez de tomar drogas, se alimentan todas las malicias de nuestros instintos físicos y egoístas, etc.!


Acudid a la llamada de vuestro pastor, levantaos ovejas mías! ¡Acudid a la llamada de vuestro Padre, despertad y levantaos hijos míos!

¡Manifestémonos por la justicia social, por la igualdad social y económica, por la paz, por el amor, por la libertad y por nuestra felicidad, todos los domingos a las 13 horas por toda la Tierra. Así se conocerán mis ovejas, mis hijos, mis santos, así se conocerán mis ángeles!

¡POR UN SOLO PAIS, EL MUNDO! ¡POR UNA SOLA BANDERA! ¡POR UN SOLO IDIOMA! ¡POR UN SOLO DIOS!

Os quiero hijos míos. Justicia, paz, amor y felicidad.-Dios Poderoso (Cristo Maestro Andar)

Mandar a todo medio de comunicación, organismos, ONU, políticos, religiosos, iglesias, ONG, sindicatos, Internet, etc., nacionales e internacionales (Traducir a otros idiomas)

(Más información en: cristo.webblog.es, ungranmonte.rsfblog.org, ungranmonte.wordpress.com, ungranmonte.blogia.com, ungranmonte.blogspot.com)